Mathieu Flamini, mediocampista del Arsenal, medioambientalista
Mathieu Flamini: Arsenal’s biochemical midfielder

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mathieu flamini

durante años, el mediocampista francés del Arsenal Mathieu Flamini mantuvo un gran secreto. ¿Otro escándalo futbolístico para alimentar tabloides de medio mundo? No exactamente. Hace ocho años, Flamini fundó una compañía que espera que ayude a salvar el planeta: GF Biochemicals (GFB).

Flamini le habló a la BBC acerca de su participación en la empresa, algo que mantuvo en secreto, incluso para sus compañeros del Arsenal y otras personas cercanas a él. GFB produce ácido levulínico, un químico que ha sido identificado por el Departamento de Energía de Estados Unidos como una de las 12 moléculas clave que podrían ayudar a desarrollar un mundo más “verde”.

El gobierno estadounidense dice que estos químicos pueden ser producidos a partir de azúcares, a través de conversiones biológicas o químicas, y que después pueden convertirse en “químicos o materiales de base biológica de alto valor”. El ácido levulínico se crea a partir de biomasa como el pasto o astillas de madera y puede ser usado en plásticos, disolventes, combustibles, en la industria farmacéutica y principalmente, como un sustituto del petróleo en todas sus formas. “Ayudará a disminuir el óxido de carbono.

Este ácido tiene un fuerte potencial porque reacciona exacta – men te como el petróleo, lo que significa que puede reemplazarlo”, asegura Flamini. Los desafíos clave que esta compa – ñía tiene que superar, dice, es bajar el cos to de producción y resolver el pro – ble ma de continuidad de la producción. Ahora GFB ha comenzado a producir ácido levulínico a escala industrial. Dice que es la primera compañía que ha asumido este reto y que espera estar produciendo unas 10.000 toneladas al año en 2017.

Costó millones desarrollarlo y tomó años de investigación y pruebas, dice el futbolista de 32 años. Es un mercado que podría valer un estimado de US$28.000 millones y, aunque tiene el potencial de hacer a Flamini muy rico, dice que esto no es lo que lo motiva. El jugador corso dice que cómo responder ante el cambio climático es algo que siempre “ha ocupado su corazón. Es el problema más grande de nuestro tiempo”.

Flamini conoció a su socio, Pasquale Granata al ingresar al AC Milan en 2008 y juntos fundaron GF Biochemicals, que debe las iniciales a los apellidos Granata y Flamini. “En ese momento, Pasquale estaba interesado en el problema del cambio climático y realmente queríamos ha – cer algo. Así que después de reunirnos con un científico, desarrollamos juntos esta biotecnología”, cuenta. Reunieron a un equipo de científicos e ingenieros y trabajaron muy de cerca con la Universidad de Pisa, Italia, durante siete años, en perfeccio – nar la producción de ácido levulínico.

ENGLISH

For years Arsenal midfielder and French international Mathieu Flamini kept a big secret. Another tabloid football scandal? Not quite. Eight years ago he co-founded a company that he hopes will help save the planet – GF Biochemicals (GFB).

He has been telling the BBC about his involvement, something he kept secret even from his Arsenal teammates and others close to him. GFB produces levulinic acid (LA), a chemical that has been identified by the US Department of Energy (DoE) as one of the 12 key molecules that could help unlock a “greener” world.

The DoE says these “building block chemicals” can be produced from sugars via biological or chemical conversions and they can then be subsequently converted to “high-value bio-based chemicals or materials”. oil substitute Levulinic acid is created from biomass such as grass or woodchips and can then be used in plastics, solvents, fuels and the pharmaceuticals industry – and crucially as a substitute for oil in all its forms. “It will help with the diminution of the oxide carbon. This acid has strong potential because it reacts exactly like oil, which means it can substitute [for] oil,” says Mr Flamini.

The key challenges that his company had to overcome, he says, was to lower the cost of production and to solve the problem of continuous production. Now GFB has started producing it on an industrial scale. It says it is the first firm to have cracked this challenge, and by 2017 it hopes to be making some 10,000 tonnes a year.