Madre solo hay una
You only have one mother

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mothers day

Por Hector Perez | TULSA, OK

En los países latinoamericanos y en el mundo en general hay millones de niños que crecen sin una figura paterna y en muchos de estos casos son las madres quienes, a costa de mucho sacrificio, juegan un doble rol en la educación y formación de sus hijos.

Tal es el caso de Elizabeth “Eli” Romero quién a sus 32 años recibió la noticia de que sería madre por primera vez. Y a pesar de ser una importante noticia en la vida de cualquier mujer, también este hecho marcaría el comienzo de una vida de sacrificios que después se transformarían en satisfacciones.
“Criar a mi hija yo sola no ha sido nada fácil,” dijo Eli. “Pero cuando veo hacia el pasado me doy cuenta que todo ese esfuerzo es recompensado con actos tan simples como un te quiero o un abrazo de mi hija.”
La pequeña Larissa, quién hoy en día tiene 7 años y cursa segundo grado, es el “gran orgullo de su madre” y representa “un pilar fundamental tanto para Eli como para el resto de su familia.”
“Yo he sido afortunada porque Larissa es una niña exitosa en la escuela y muy obediente en la casa,” comenta Eli con mucha emoción.
Pero el no contar con una figura paterna en casa ha sido un reto para Eli, quién reconoce que muchas veces es difícil para ella encontrar tiempo para compartir con su hija y en muchas ocasiones es aún más difícil encontrar una persona con quien dejarla mientras trabaja.
La parte financiera también ha sido un obstáculo. De acuerdo con Eli, el tener que ser el único soporte de la casa la ha llevado a trabajar incontables horas y en muchas ocasiones de domingo a lunes.
“Es duro porque uno como madre siempre quiere darle lo mejor a sus hijos y eso te lleva a tener que esforzarte aún más para conseguir ese objetivo,” dijo Eli mientras recuerda los sacrificios en términos la­borales que ha tenido que hacer.
En los Estados Unidos se estima que 1 en cada 4 niños, casi 17.4 millones, crece en un hogar sin padre y casi la mitad de ellos viven bajo estándares de pobreza. Sin embargo, millones de madres se sacrifican a diario para recibir el mejor pago que cualquier madre puede esperar, la sonrisa y el desarrollo social de sus hijos.
“Yo les digo a todas aquellas madres solteras que sean fuertes y no desmayen ante las dificultades ya que no hay mejor satisfacción que ver a los hijos triun­far,” dijo Eli. (IPS)

ENGLISH

In Latin American countries and the world in general millions of children are raised without a father, and the majority of these cases mothers play a double role in the education of their kids.

That’s the case of Elizabeth “Eli” Romero, who when she was 32 received the news that she was going to be a mother for the first time. Although it was great news, it was also the beginning of a difficult journey that ended up being a success story thanks to her unfailing efforts.
“Raising my daughter by myself has not been easy,” Eli said. “It’s hard when I remember all the efforts and sacrifices I have made, but everything makes sense when she tells me ‘I love you’ or hugs me.”
Larissa, who is seven and is in second grade, is the ”greatest joy of her mom.”
“I have been very fortunate because Larissa is a successful kid at school and a very lovely kid at home,” Eli said.
Not having a father at home has been a challenge for Eli, who recognizes that sometimes it’s hard for her to find the time needed to share with her daughter, and on occasion it’s even harder to find someone who would take care of Larissa when Eli is at work.
They have had some financial difficulties along the way. According to Eli, being the only economic support of the household has necessitated her working long hours, sometimes from Sunday to Sunday.
“It’s hard because as a mom you always want to give the best to your children, and that puts you in a situation where you have to make sacrifices to reach that goal,” Eli said.
In the U.S. at least one out of four children, almost 17.4 million, are raised in a house without a father, and half of them live below the poverty line.
“All moms should be strong and don’t give up because there’s nothing more rewarding that seeing your kids succeed,” Eli said. (La Semana)