Más oficiales bilingües promete Bynum
Bynum promises to hire more bilingual officers

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Por Guillermo Rojas y William R. Wynn | TULSA, OK

El recientemente electo alcalde de Tulsa G.T. Bynum se reunió la semana pasada con los líderes de la comunidad hispana de Tulsa para discutir sobre la seguridad pública y cómo mejorar las relaciones entre la policía local y las minorías. Una de las principales cuestiones en la agenda fue la Policía Comunitaria – una iniciativa en la que Vicente Ruíz es un activo participante junto con los oficiales que comparten tiempo trabajando e interactuando con los miembros de la comunidad a la que sirven- seguida del aumento de oficiales bi­lingües.

Una de las principales cuestiones en la agenda fue la Policía Comunitaria – una iniciativa en la que Vicente Ruíz es un activo participante junto con los oficiales que comparten tiempo trabajando e interac­tuando con los miembros de la comunidad a la que sirven- seguida del aumento de oficiales bi­lingües.
El encuentro tuvo lugar en un momento clave para la ciudad, después de la muerte de otro afro americano no armado a manos de un policía blanco. Las relaciones entre los hispanos y la policía continúan en estado de tensión, en gran parte por la mantención del programa 287 (g) implementado por la oficina del sheriff para detener inmigrantes indocumentados, y que genera desconfianza entre la comunidad y las fuerzas de seguridad.
Bynum sostuvo que la clave para efectivizar cambios es “implementar servicios de policía comunitaria en la ciudad de Tulsa que le permitan a los oficiales y los ciudadanos conocerse y trabajar en conjunto para construir una ciudad más segura, en contraposición a la realidad existente en la que los policías se pasan horas en sus autos de patrulla, simplemente porque hemos dejado de confiar en el poder de los oficiales en las calles”.
“Si incrementamos la cantidad de policías en las calles podemos tener una comunidad más segura de la que tenemos hoy”, agregó Bynum. “Pero también es importante que a la hora de contratar oficiales adicionales intentemos reflejar la diversidad cultural de nuestra ciudad”.
La contratación de nueva mano de obra policial ya fue aprobada por los votantes a principios de este año.
En la reunión también estuvo presente Jesse Guardiola del Departamento de Policía de Tulsa quien dirige la oficina de reclutamiento hispana en la TPD. Bynum aseguró que las metas de Guardiola son también las de la alcaldía. “Cuando este hombre se vaya de viaje para reclutar oficiales, quiero ir yo también, para que esos reclutas vean lo importante que es para la ciudad su participación, tan vital que el mismo alcalde está dispuesto a contratarlos”.
Los comentarios de Bynum estuvieron en relación a las recomendaciones realizadas por la Coalición para la Seguridad de la Familia, que no sólo pidió por la contratación de personal bilingüe y multicultural sino también por la ampliación de staff bilin­güe en los servicios de emergencias del 911, para cumplir con la opción de la línea de recursos 211, para las familias latinas.
Según Bynum tomará unos cinco años generar las fuerzas que necesita la ciudad, dado que se necesitan dos camadas de 30 cadetes por año para alcanzar los niveles deseados. Sin embargo el alcalde afirmó que mientras tanto la idea de policía comunita­ria se convertirá en un hecho. “Eso es algo en lo que nos vamos a focalizar cuando asuma mi puesto”. (La Semana)

ENGLISH
Tulsa Mayor-elect G.T. Bynum met with leaders of Tulsa’s Hispanic community last week to discuss the important issue of public safety and how to improve relations between police and minority groups. Community policing – where officers spend time directly working with and interacting with members of the community they serve – and ramping up the number of bilingual officers were at the top of the agenda.

Community policing – where officers spend time directly working with and interacting with members of the community they serve – and ramping up the number of bilingual officers were at the top of the agenda.
The meeting comes at a critical time for the city, which is still reeling from the fatal shooting of an unarmed black man at the hands of a white police officer. Relations also remain strained between law enforcement and local Hispanics, largely due to the controversial 287(g) program maintained by the Tulsa County Sheriff’s Office and a lingering reluctance among members of the immigrant community to call police when they become victims of crimes.
Bynum said the key to start effecting real change is “to implement community based policing in the city of Tulsa, so that police officers and citizens of the community know us and have the opportunity to work together to make our city safer, instead of the situation that we’re unfortunately in right now where police officers spend most of their time in their cars going from one call to another, simply because we’ve allowed their manpower to get so low.”
“By increasing [police manpower] I think it’s going to give us the opportunity to have much better community based policing than we’ve got today,” Bynum continued, “but it’s also important to me that when we’re going through this process of hiring these additional officers that we’re making a concerted effort to hire officers that reflect the diverse makeup of the city.”
Funding for hiring the additional officers was already approved by voters earlier this year.
Also present at the meeting was Jesse Guardiola of the Tulsa Police Department, who heads up Hispanic officer recruitment for the TPD. Bynum pledged to make Guardiola’s efforts a personal goal of the mayor’s office as well.
“When he’s going on a recruitment trip…I want to go with him, so those recruits see how important it is to the city that the mayor is willing to go there and personally recruit them.”
Bynum’s remarks addressed recommendations from the Coalition for Family Security, which urged not just the hiring of more bilingual and bicultural police officers, but also increasing the number of bilingual 911 responders, expanding funding to hire bilingual 211 resource line responders “for guiding Latino families through US systems and increasing acculturation.”
Bynum estimated it would take up to five years, given two training academies of 30 cadets each year, to get the police force up to desired levels. However, Bynum said community policing would not be on hold until that time.
“That’s something we’re going to be focusing on right out of the gate when I take office,” Bynum promised. (La Semana)