Legislador de Broken Arrow sin apoyo en su ataque a niños inmigrantes
No support for Broken Arrow legislator’s attack on immigrant children

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Por William R. Wynn
bill@lasemanadelsur.com

TULSA, OK – Durante más de una década los ataques contra los inmigrantes han sido uno de los slogan favoritos del partido republicano de Oklahoma, pero ahora un miembro de la legislatura decidió dar un paso más y llevar la cuestión a dimensiones un tanto extremas, aún para sus colegas conservadores. La semana pasada el legislador Mike Ritze anunció que los niños cuya lengua materna no fuera en inglés y que tomaran cursos de enseñanza de ingles (ELL) en las escuelas públicas de Oklahoma deberían ser entregados a los agentes de inmigración. El anunció fue condenado de izquierda a derecha y puso una vez más bajo los reflectores nacionales a la intolerancia del estado Sooner.

La declaración surgió mientras el caucus conservador, al que pertenece Ritze, intentaba encontrar maneras de recortar gatos para apalear el déficit por 1 billón de dólares que tiene Oklahoma. La solución de Ritze era fácil, eliminar del sistema educativo a los niños inscriptos en clases de inglés, de los cuales se sospecha son inmigrantes ilegales, algo que a su criterio le permitiría al estado ahorrar anualmente $60 millones.

“Identifíquenlos y entréguenlos al Ice para ver si realmente son ciudadanos”, dijo Ritze de los 50.000 niños actualmente inscriptos en cursos de aprendizaje de inglés en Oklahoma. “¿Realmente tenemos la obligación de educar a quienes no son ciudadanos? “

Hay muchísimos problemas dentro de los planes de Ritze, dejando de lado la cuestión obvia, ni sus amigos republicanos le van a brindar el apoyo necesario para andar deportando niños inocentes.

Ante todo, hacer lo que sugiere el legislador va en contra de la ley federal. La corte suprema ha declarado que todos los niños, sean o no ciudadanos, tienen el derecho a la educación pública en este país. Por su parte, las escuelas no tienen autorización alguna para cuestionar el estado inmigratorio de los estudiantes y sus familias.

El líder de la mayoría de la legislatura de Oklahoma ,Jon Echols, dijo en una entrevista con la CNN que la propuesta de Ritze es “una mala idea”, porque el hecho de que los niños necesiten clases de inglés no significa que no sean ciudadanos americanos. Muchos niños nacidos en territorio nacional no hablan bien inglés porque vienen de familias con otras lenguas nativas.

Se considera que aproximadamente el 10· de los estudiantes del país son “estudiantes de inglés”, muchos de los cuales logran dominar la lengua a la perfección en un corto período de tiempo.

Un vocero de la sede de la American Civil Liberties Union en Oklahoma castigó duramente la propuesta del legislador de Broken Arrow alegando que “se haría a expensas de seres humanos reales, sentido común y la constitución de Estados Unidos”.

En la era de las deportaciones masivas de Trump, en la que los padres indocumentados temen salir a la luz y presentarse en público, las familias no necesitan preocupaciones adicionales sobre el futuro de sus hijos, nadie quiere ver que su niño sea discriminado por cómo habla el idioma. (La Semana)

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By William R. Wynn
bill@lasemanadelsur.com

TULSA, OK – For over a decade, attacks on immigrants have been a favorite pastime of Oklahoma’s Republican controlled legislature, but now a House member from Broken Arrow has taken things too far, even for his conservative colleagues. An announcement last week from State Rep. Mike Ritze that English Language Learners (ELLs) in the state’s public schools should be turned over to immigration officials has drawn sharp condemnation from both the left and the right and once again shone a negative light on the Sooner State.

The statement came as a conservative caucus to which Ritze belongs was looking into ways to make up for a billion dollar deficit in the state budget. Ritze’s plan is to weed out those children in ELL classes, whom he suspects of being in the country illegally. He believes this would save Oklahoma $60 million annually.

“Identify them and then turn them over to ICE to see if they truly are citizens,” Ritze said of the 50,000 kids currently in English learning classes in Oklahoma. “Do we really have to educate non-citizens?”

Of course there are many problems with Ritze’s plan, aside from the fact that not even his fellow Republicans are on board with rounding up innocent children.

Firstly, doing as he suggests would be against federal law. The Supreme Court has ruled that all children, regardless of their residency status, are entitled to public education in this country. Furthermore, school officials are not even permitted to inquire about the status of students or their families.

Oklahoma House majority leader Rep. Jon Echols called Ritze’s suggestion “a bad idea,” and said in an interview with CNN that just because kids need English language instruction doesn’t mean they aren’t US citizens. Many US born children grow up in households where English is not the primary language spoken.

Approximately 10% of students across the state are designated “English Learners,” many of whom progress to English sufficiency in a short period of time.

A spokesman for the Oklahoma chapter of the American Civil Liberties Union decried Ritze’s proposal, saying it would come “at the expense of real human beings, common decency, and the United States Constitution.”

In the era of Trump’s mass roundups and deportations where many undocumented parents are afraid to venture out in public, one thing families do not need is the additional worry over whether their kids will be targeted at school for no other reason than the language they speak. (La Semana)