El veredicto de Betty Shelby ilustra la desigualdad racial de Tulsa
Betty Shelby verdict highlights Tulsa’s racial disparity

0
106


Go to English

Español

Por William R. Wynn
bill@lasemanadelsur.com

TULSA, OK – Los Tulsanos estamos procesando aún el veredicto por el cargo de asesinato de la oficial de policía de Tulsa Betty Shelby, quien le disparara y asesinara a un hombre desarmado, Terrence Crutcher, el septiembre pasado. Hay quienes dicen que el veredicto es injusto, mientras otros aseguran que el jurado siguió la letra de la ley. La verdad de esta tragedia está en algún punto intermedio.

Si bien el juez no le permitió al jurado leer la declaración que habían preparado al momento de dar a conocer el veredicto, la carta trascendió y demostró que el panel de jurados – donde había tres afro-americanos- consideraba que Shelby actuó dentro de sus capacidades y bajo justificación legal, a pesar de que “muchos en el jurado no se sienten cómodos con la idea de que Betty Shelby no tenga culpa alguna de la muerte de Crutcher”.

La angustia de la familia de Crutcher se hizo palpable el 21 de mayo cuando escucharon las palabras “no culpable”. Shelby declaró haber matado a Crutcher porque se sintió en peligro, a pesar de haber allanado el vehículo del sospechoso antes de disparar el tiro fatal. Tulsa no vio las protestas violentas que azotaron otras ciudades cuando ocurrieron casos similares, hombres negros asesinados sin razón alguna por oficiales de policía, y el alcalde G.T. Bynum dijo que es incorrecto asumir que un segmento de la comunidad obligatoriamente debe salir a la calle en respuesta a la disconformidad con un fallo legal, más allá de su propia opinión sobre el caso.

“Tenemos un largo camino por andar como ciudad si pensamos que los afro americanos tienen que salir a las calles a no respetar la ley en respuesta a un veredicto o incidente”, dijo Bynum en una conferencia de prensa después del veredicto de Shelby.

“Quiero recordarle a los tulsanos que nuestra historia demuestra que los afro-americanos en Tulsa no han sido los instigadores de conductas violentas o contra la ley, muy por el contrario, han sido siempre las víctimas”, dijo Bynum refiriéndose a la masacre de Greenwood de 1921. “Así que voy a pedirles que dejen de pensar lo peor de una comunidad que ha sido expuesta a lo peor de la historia de nuestra ciudad”.

Bynum dijo que la disparidad racial continua siendo “el tema” en la ciudad y le prometió a la ciudadanía trabajar con distintas iniciativas para mejorar el problema como la idea de la policía comunitaria.

A pesar del veredicto, muchos cuestionan por qué Shelby decidió usar la fuerza letal en vez de otros métodos para lidiar con el peligro, una pregunta que sigue sin respuesta, mientras todos nos preguntamos si el caso hubiera terminado igual si Crutcher hubiera sido blanco.

A partir de este caso la ciudad buscará mejorar el entrenamiento de sus oficiales para evitar reacciones impulsivas e incontrolables en escenarios similares. La familia de Crutcher ha solicitado la reforma del departamento del policía, para evitar tragedias similares en un futuro cercano, expresando que Shelby y los otros oficiales en la escena serán juzgados algún día por “un poder superior”.

Shelby volvió a su trabajo, pero no patrullará más, ahora tendrá un cargo administrativo. El jefe de la policía de Tulsa, Chuck Jordan dijo que Shelby no patrullará nunca más las calles de la ciudad. (La Semana)

English

By William R. Wynn
bill@lasemanadelsur.com

TULSA, OK – Tulsans have been coming to terms with last week’s verdict in the manslaughter trial of Tulsa Police Officer Betty Shelby, who shot and killed an unarmed man, Terence Crutcher, last September. Some are crying, “injustice,” while others saying the jury was simply following the letter of the law. The truth of the tragedy may lie somewhere in between.

Although the judge did not allow the jury to read a statement they had prepared when the verdict was delivered, it was later released and showed the panel – including three African American jurors – believed that Shelby acted within the “confines of her training,” and was legally justified in her actions even though “many on the Jury could never get comfortable with the concept of Betty Shelby being blameless for Mr. Crutcher’s death.”

The anguish felt by Crutcher’s family was palpable following the May 21st “not guilty” verdict in Shelby’s trial. Shelby maintained she killed Crutcher because she felt she was in danger, despite having cleared Crutcher’s vehicle before firing the fatal shot. Tulsa has not seen the violent protests that have occurred in other cities where unarmed black men have been killed by white police officers, and Mayor G.T. Bynum issued a statement saying that it is wrong to assume that any segment of the community would resort to rioting in response to the outcome of a court case, regardless of their feelings in the matter.

“We have a long way to go as a city when people keep expecting lawlessness from African Americans in response to an incident or a verdict,” Bynum said in a press conference the day after the Shelby verdict.

“I would remind Tulsans that our history shows us that African Americans in Tulsa have not been the instigators of lawlessness and violence, they have been the victims,” Bynum said, referring to the infamous 1921 massacre of black Tulsans by whites, “So I would ask that we not keep assuming the worst from a part of our community that has been exposed to the worst in the city’s history.”

Bynum said that racial disparity continues to be Tulsa’s “greatest issue,” and pledged to work through community policing and other initiatives to address this ongoing problem.

Despite the not-guilty verdict, many feel that questions over why Shelby chose lethal force over other available methods remain unanswered, and wonder whether the outcome would have been different had Crutcher been white.

Another issue now being brought to the forefront is how to better train officers so that reactions will be more appropriate to the situation and that controllable scenarios are not escalated into violence on either side.

Crutcher’s family has vowed to seek reforms in the Tulsa Police Department so that such tragedies can be avoided in the future, and expressed their belief that Shelby and the other officers on the scene would be held accountable by “a higher power.”

Shelby returned to work as a police officer, but in a desk-job capacity. TPD Chief Chuck Jordan said Shelby would not be resuming her duties patrolling the city’s streets. (La Semana)