5 superalimentos que comían los antiguos griegos
The Best Greek Superfoods

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Mucha de la cultura europea tiene su origen en la Antigua Grecia y la cocina no es la excepción.

Algunos de los ingredientes más famosos que usaban los griegos hace más de 3.000 años siguen siendo muy populares en la actualidad.

Muchos son “superalimentos”, llamados así por sus enormes beneficios nutritivos y para salud.

Por ejemplo el aceite de oliva, que además de ser la base de la cocina mediterránea es muy beneficiosa para el corazón al ayudar a reducir el colesterol “malo” y prevenir la trombosis.

También está el orégano, famoso como condimento pero que también sirve contra los dolores de garganta y para ayudar a curar la diarrea o las inflamaciones de la piel.

Y la miel, usada no solo para endulzar sino para un gran número de terapias.

Sin embargo, hay otros cultivos originarios de la Antigua Grecia cuyos beneficios son menos conocidos.

Aquí te contamos de algunos de estos superalimentos que siguen siendo populares en la cocina griega y te enseñamos sobre sus propiedades beneficiosas para la salud y que hacen que su consumo ayude a vivir mejor.

1. Salvia
La salvia es una planta aromática cuyas hojas pueden usarse tanto frescas como secas.

Se puede utilizar para hacer salsas o como especia en muchos platos, pero en Grecia hoy su uso más popular es como tisana (algunos lo llaman el “té griego”).

Los antiguos griegos usaban la salvia -nombre que proviene de la palabra “salvar”- como cataplasma, para tratar heridas y picaduras.

Esto se debe a sus enormes propiedades antisépticas y antibióticas, confirmadas por la ciencia moderna.

Pero no solo eso, la salvia también sirve para tratar el asma y otras enfermedad respiratorias, para combatir la gripe y es un antiespasmódico.

Más allá de sus propiedades medicinales, hoy también se usa por su valor simbólico.

Algunos griegos cuelgan hojas de salvia de sus puertas para alejar el mal.

2. Mástique (o almáciga)
La almáciga es una resina que se obtiene del árbol Pistacia lentiscus, que crece en la isla de Quíos.

Fue designado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, en 2014.

Los antiguos griegos usaban los brotes del árbol como aperitivo (meze) y masticaban la resina para tener buen aliento.

Hoy se usa en la elaboración de dulces, bizcochos y helado. Y también en pastas de dientes, champú, perfumes e inciensos.

Los textos médicos de la Grecia Antigua tenían un gran número de fórmulas que incluían entre sus ingredientes al mástique, debido a sus propiedades benéficas para la salud.

Estudios científicos modernos confirmaron los beneficios de esta resina, que sirve para proteger el corazón y prevenir la arteriosclerosis.

También reduce el colesterol y el azúcar en sangre y tiene propiedades analgésicas e antiinflamatorias.

Además es ideal para los amantes ya que es afrodisíaco.

3. Azafrán
El azafrán que se cultiva en Kozani, norte de Grecia, es una de las especias más caras del mundo (se la conoce como el “oro rojo” por su alto valor).

Esta planta está fuertemente ligada a la historia griega, ya que aparece frecuentemente en murales y dibujos de vasijas antiguas.

Se la usaba como infusión para combatir el insomnio y los efectos del consumo excesivo de alcohol.

Hoy es muy usada como especia debido a su original aroma y sabor. También como colorante.

El azafrán tiene muchos beneficios para la salud y es usado como antioxidante y para prevenir enfermedades como el cáncer.

Contiene vitaminas, hierro, calcio, magnesio, potasio y licopeno.

4. Bizcochos tostados de cebada
En los tiempos antes de la invención de la heladera y los conservantes químicos, se debía usar el ingenio para hacer que el pan durara lo más posible.

Fue así que surgieron los bizcochos tostados de cebada, que en la antigüedad se llamaban dipyritis artos o pan tostado dos veces.

Hoy siguen siendo un clásico en las despensas griegas.

Se hacen de cebada porque este cultivo crece mejor en Grecia que el trigo.

Pero además de ricos y prácticos tienen un gran número de beneficios nutricionales.

Mantienen sano el sistema digestivo porque son una buena fuente de fibra, además de contener vitamina B, potasio, calcio y fósforo, entre otros.

Además ayudan a combatir la celulitis.

5. Achicoria espinosa
Es el ingrediente característico de la cocina de Creta, la isla más grande de Grecia.

Tiene un distintivo sabor amargo.

Se trata de una variedad silvestre de la Cichorium spinosum, planta que los antiguos griegos usaban como medicina.

Es un buen diurético, puede usarse como laxante suave y ayuda a limpiar el hígado.

También es una buena fuente de hierro, calcio, potasio, betacarotenos, vitaminas A, C y E, y posee antioxidantes y mucha fibra.

English

From olive oil to mastic gum, these pure products can give your health a boost

Oregano adds the familiar fragrance to a Greek salad, but it also provides relief for a sore throat. Olive oil is an essential component of Greek cuisine, but it is also medicinal. Honey is a sweetener that also contains more than 180 nutrients. Ancient Greek gastronomy, the ancestor of the food culture of Rome, is the source from which many features of European diet and cuisine are derived. But that’s not all. Ever since antiquity, the Greeks have not only sought to satisfy their hunger or to find enjoyment in foods. Many foods were used to prevent or treat a number of health conditions.

OLIVES AND OLIVE OIL
A plant native to Greece, the olive tree was being cultivated in the Aegean as far back as 2000 BC. The olive and its precious oil have been omnipresent components of Greek life ever since: in the diet, in religion, in mythology, in medicine, in literature and in art. Olive oil was particularly important at the palaces of Knossos, Mycenae and Nestor (Pylos). It was a key ingredient in most cooking, used in bread-making and even eaten with bread for a light meal. However, it also had important uses beyond cooking; it served as a fuel, as a cosmetic and as a medicine (60 medicinal uses are referenced in the Hippocratic Corpus). The olive tree was endowed with rich symbolism as well: it was the sacred tree of the goddess Athena, and its branches were used to make the kotinos, a crown given as a trophy to Olympic champions.

The mainstay of the Mediterranean diet to this day, olive oil is critical to good health. It is ideal for the heart and prevents blood clots. Its polyphenols reduce bad LDL cholesterol and increase good HDL cholesterol. Its cancer-fighting and anti-aging actions derive from its valuable antioxidants (flavonoids), vitamin E, provitamin A, minerals and trace elements. It helps to regulate glucose levels in diabetes, plays a key role in central nervous system development, and also aids in the normal function of the digestive system, decreasing the possibility of ulcers and improving intestinal tract motility.

SAGE
Its official botanical name is in fact Salvia officinalis, which is partly derived from the Latin verb salvare, meaning “save,” and alludes to its therapeutic properties. The ancient Greeks used its fresh leaves to treat wounds and snake bites, and as a drink to enhance female fertility. As a beverage, sage-infused “Greek tea,” as the French call it, or “Greek sprout” for the Chinese, remains popular to this day, either on its own or combined with other aromatic herbs.

Sage is also associated with some less scientific benefits. In Syros, for example, they say it exorcises gossip. You will often find little bunches of it hanging outside homes. A beneficial herb, sage has anti-catarrhal properties (for asthma, bronchitis and coughs), as well as anti-fungal and anti-infective action (for flu, gingivitis and insect bites). It is an effective antispasmodic (in cases of dysmenorrhea) and healing agent.

STAMNAGATHI
These greens are a variety of wild chicory (Cichorium spinosum), and have a bitter flavor. They are a key element of Cretan cuisine. The Greek name originates from an old habit the Cretans had of placing these greens over the mouth of the water jars to keep bugs out of the water.

HONEY
The history of apiculture, or beekeeping, in Greece goes back thousands of years. Excavations at Phaistos uncovered ceramic beehives from the Minoan era (3400 BC). Hippocrates, the father of medicine, recommended honey to all his patients. Honey, eaten with bread, was the main food for Pythagoras and his followers. Frequently, the libations to the gods included honey with wine and milk, while ambrosia, the food of the immortals, was said to contain royal jelly. In classical times, desserts with honey were very popular, including honey pies called melitoutta to plakountes, which also had sesame seeds and spices.

BARLEY RUSKS
The ancient name for rusks was dipyritis artos, meaning “twice-baked bread.” Rusks have been a staple of the Greek diet since before refrigeration or preservatives, when a way of keeping bread for as long as possible was needed. Rusks, particularly those made with barley (which thrives better in the Greek climate than wheat), are considered a key ingredient of a healthy and balanced diet.

They are a good source of vitamin B complex, selenium, potassium, calcium, phosphorus, silicon (which helps to rebuild and protect bones), chromium (for better control of glucose levels in diabetes) and dietary fiber (especially beta-glucan, linked to lower cholesterol). They also aid in better intestinal and liver function and help reduce cellulitis. It should also be noted that barley contains less gluten than wheat.

So, why not try replacing your breakfast toast with barley rusks? Alternatively, you can also replace commercial breakfast cereals, which contain a high level of hidden sugars, with boiled barley, honey and cold milk. And remember that, because their low moisture content eliminates the risk of microbial spoilage, rusks do not contain preservatives, either.