Fabricar tortillas es un negocio redondo
Tortillas are more than just business

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Español

Por Guillermo Rojas

Tulsa, OK- La población hispana continua creciendo en Tulsa y con ella se diversifican los paladares de la ciudad. Tanta influencia tienen los mexicanos en Tulsa que inauguraron una moda que se convirtió en un producto indispensable en la dieta tulsana , la “tortilla”. “Cuando uno piensa en tortilla piensa en algo mexicano, y si hay algo que no le puede faltar a un hispano en su casa es una buena tortilla”, explica Rolando Perez de 27 años, dueño de la tortillería R and J Foods Tortilla Factory, emplazada al 1232 Este de la calle 2.

Rolando, hijo del empresario local Antonio Perez – dueño del supermercado Las Américas- se graduó en marketing y management en la Universidad del Estado de Oklahoma y regresó a la ciudad para abrir un emprendimiento que parece romper con todos los cánones del éxito.

La famosa tortilla lleva agua, harina, batido y horno, puede que parezca fácil, pero cada persona tiene sus ingredientes especiales y en J and R Foods, saben que el sabor es esencial para conseguir la fidelidad del cliente. “La tortilla es como el pan, mientras esté bueno todos lo van a seguir consumiendo”, dijo Rolando.

Rolando abrió su fábrica hace dos meses y ya no da abasto con la demanda. “El negocio va muy bien gracias a dios, hay una demanda muy fuente en la ciudad, cuanto más hispano en Tulsa, más tortillas”, aseguró Rolando, que produce entre 5 y seis pallets de 42 cajas de tortillas diarias y planea expandirse en los próximos meses para intentar duplicar la oferta.

El negocio de Rolando florece de la mano de dos sueños, el de sustentar a su único hijo y el de ir a ver algún día, a su equipo de futbol favorito, El Real Madrid. “Quiero sacar a mi niño adelante y que aprenda de nosotros y sea trabajador”, expresó Rolando, recordando la positiva influencia que su propio padre tuvo en su educación. “Todo empezó con mi papa, viéndolo a él, y con el apoyo de él, quizás podamos enseñarle lo mismo a nuestros hijos”.

Rolando inicia su camino en un negocio que parece no tener límites y piensa en un futuro prodigioso para las tortillas: “Ojalá la demanda siga y podamos vender en muchos estados”, confesó. Mientras tanto se convierte en un ejemplo de empresario joven para todos los chicos de la comunidad hispana de Tulsa, y como tal le recuerda a todos los que quieran seguir su camino que nunca dejen de estudiar para alcanzar sus sueños: “Vayan a la escuela, estudien y sepan que la escuela no son sólo libros hay muchas maneras de estudiar”, le aconsejó a los jóvenes de la comunidad.

La Semana bienviene este nuevo emprendimiento, y le recuerda a todos sus lectores la importancia de compartir las comidas con una sabrosa tortilla. (La Semana)

English

By Guillermo Rojas

Tulsa, OK- The Hispanic population keeps on growing in Tulsa, a trend that is already shaping the food taste of locals and immigrants alike. The influence of the Mexican population in the city is so intense that tortillas have become an essential part of the Tulsa diet.

“When you think of Mexico, you think about tortillas, and if there is something that a Hispanic must have at home it is exactly that, a tasty tortilla,” said Rolando Perez, 27, owner of R and J Foods Tortilla Factory, located at the 1232 East of the 2nd St.

Rolando, son of the local businessman Antonio Perez – owner of Las Americas Supermarket – graduated with a degree in marketing and management at the Oklahoma State University and came back to Tulsa to start a business that seems to be a path straight to success.

The recipe for a tortilla is something quite simple: water, flour, flavor, a bit of love and an oven — but every person has a secret ingredient to give them identity, and at J and R Foods, they know that flavor is essential to get the customers loyalty. “Tortilla is like bread, if it tastes good, everyone will buy it,” said Rolando.

Perez opened his factory two months ago and now he cannot keep up with demand.

“Business is doing great, there is a strong demand in the city and the more Hispanics in the city, then more tortillas we will sell,” explained Rolando, who is currently producing between five and six pallets of 42 boxes of tortillas per day, and is already looking to double his production.

The tortilla business is flourishing in Tulsa, but what moves Rolando is not what makes the world go round like the song says, but the dream of building a future for his only son and someday, maybe, being able to see a live game of his favorite soccer team “El Real Madrid.”

“I want my son to learn from us, to learn how to work as hard as we do,” expressed Rolando, remembering the influence his father had on his education. “Everything started with my dad, I saw his work, later on he gave me his support, and with his help, I will teach the same things to my kid.”

Rolando is initiating his path in a business that seems to have no limits, and thinks of a prodigious future for his tortillas.

“I hope demand keeps on growing and eventually we can sell in other states,” he said.

Meanwhile, this young entrepreneur has become a role model for all the youth in the community to follow, and as such he gives his fellow Hispanics a piece of advice: “Go to school, study and remember that school is not only about books, there are many good ways to learn.”

La Semana welcomes this new business and encourages its readers to share their meals with some tasty tortillas. (La Semana)