Las innovadoras técnicas que frenan el avance y la metástasis del melanoma, uno de los cánceres más letales
Australian researchers say they’ve found way to stop melanoma in its tracks

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Este tipo de cáncer de piel es el que más muertes causa en Australia y es también el cuarto más diagnosticado en ese país, que tiene una de las cifras más altas de melanoma del mundo.

En los ensayos los científicos lograron evitar que los pacientes que tenían el cáncer en fase 3 lo desarrollaran hacia una fase más avanzada y letal.

Para ello, los investigadores del Melanoma Institute Australia(MIA) utilizaron una combinación de tratamientos que evitaron que el cáncer entrara en fase de metástasis y se propagara a otros órganos.

Los resultados de las pruebas clínicas fueron publicados en la revista científica New England Journal of Medicine y presentados este lunes en Madrid en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica.

El objetivo: cronificar la enfermedad
“Los resultados de estas pruebas clínicas sugieren que podemos detener el progreso de la enfermedad, evitar que se propague y así salvar vidas”, dijo la científica que lideró la investigación, Georgina Long.

“Nuestro objetivo final de conseguir que el melanoma sea una enfermedad crónica en lugar de terminal está ahora mucho más cerca”, dijo.

Según Long estos resultados podrían cambiar la manera en la que el melanoma se trata alrededor del mundo, ya que los especialistas no tendrían que esperar “pasivamente” para ver si el cáncer de piel se expande o no.

“Ahora pueden activa y eficazmente atacar al melanoma en una fase más temprana, reduciendo esa terrible ansiedad en los pacientes sobre el progreso del cáncer hacia una fase terminal y asegurándose de que los resultados son mucho mejores”.

Dos ensayos, dos estrategias
Si se identifica pronto, el melanoma se cura mediante la extirpación de la superficie de la piel afectada.

Pero, según expertos, aproximadamente en un 15% de los pacientes con melanoma cuando se detecta el mal ya se expandió a los nódulos linfáticos, lo cual conlleva a un diagnóstico de melanoma en fase 3.

Se estima que estos pacientes tienen un riesgo alto, entre un 40 y un 70%,de que sus enfermedades progresen hacia una fase avanzada y terminal.

El cáncer de melanoma es uno de los más difíciles de tratar y la quimioterapia tiene poco impacto en los pacientes que lo sufren.

El estudio del centro de investigación australiano celebra los resultados de dos ensayos clínicos diferentes con pacientes con melanoma en fase 3 o 4 y un alto riesgo de recurrencia: uno basado en una estrategia con inmunoterapia y otro en terapias focalizadas, ambos con grupos de control.

En el ensayo llamado COMBI-AD, los pacientes recibieron tras la cirugía un tratamiento de 12 meses que combinó los medicamentos dabrafenib y trametinib. La terapia previno la recurrencia de la enfermedad y aumentó la supervivencia.

“Este ensayo mostró una reducción del 53% en el riesgo de recurrencia del melanoma”, dijo Richard Scolyer, co director médico del Melanoma Institute Australia.

En el otro ensayo, llamado CheckMate 238, los investigadores reiniciaron el sistema inmunológico de los pacientes con dos medicamentos diferentes, nivolumab y ipilimumab, y concluyeron que la probabilidad de reincidencia era menor con el primero, “causando una reducción de la recurrencia del melanoma de 35%”, dijo Scolyer.

Los ensayos clínicos fueron financiados por las compañías farmacéuticas que producen los medicamentos.

Los resultados de estas investigaciones podrían hacer que los pacientes reciban estas terapias en etapas más tempranas de la enfermedad.

Según la líder de la investigación, Georgina Long, con estas terapias los pacientes ya no tendrán que esperar con angustia para ver si su cáncer se expande o no.

English

Researchers say a combination of new treatments can stop the world’s deadliest form of skin cancer — melanoma — in its tracks and halt its spread to other organs.

Results from two international drug trials conducted by the Sydney-based Melanoma Institute Australia have proved successful in preventing the disease spreading in stage three patients whose tumors had been surgically removed.

Until now, these patients were at a high risk (40 to 70 percent) of the disease becoming advanced and fatal.

“Results from these clinical trials suggest we can stop the disease in its tracks — effectively preventing it from spreading and saving lives,” the institute’s medical director Georgina Long said in research published in the New England Journal of Medicine Monday.

“Our ultimate goal of making melanoma a chronic rather than a terminal illness is now so much closer to being achieved.”

One in every three cancers diagnosed is a skin cancer, according to the World Health Organization, with Australia having among the highest incidences of melanoma in the world. One Australian dies from it every five hours.

While 90 percent of people can be cured by having the primary cancer removed through surgery, it spreads in the other 10 percent because it is detected too late.

“These results will change the way we treat melanoma patients as well as their quality of life,” added Long.

“Until now, Stage III melanoma patients who have had their tumors surgically removed have simply had to play the waiting game, to see if their melanoma would metastasize or spread.

“Living with such fear severely affected them and their loved ones.”

The researchers conducted two 12-month trials, one immunotherapy-based and the other with targeted therapies. Both proved successful in preventing the disease spreading.

In one of them, targeted therapies (dabrafenib and trametinib) blocked the action of a particular gene, BRAF, which is a driver for melanoma.

It not only stopped stage three melanoma from recurring in those with tumors removed, but increased overall survival, the research showed.

The other trial treated patients with the immunotherapy nivolumab or ipilimumab — designed to reboot the immune system to attack melanoma cells. Results showed nivolumab decreased the chance of relapse.

“These clinical trials show we now have ammunition to prevent melanoma spreading and progressing, which until now was a critical area of disease behaviour where we had no control,” said Long.

“This will change how melanoma is treated around the world, as we no longer have to passively wait to see if the melanoma spreads.”

The clinical trial results are due to be presented to the European Society for Medical Oncology’s annual congress in Spain this week.