¿Cuántos microbios hay realmente en el polvo de nuestras casas?
Thousands of microbes found in house dust

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Español

Por Rebecca Morelle

Un promedio de 9.000 distintas especies de microbios viven en nuestras casas, sugiere un estudio efectuado en EE.UU. que, según sus autores, podría ser extrapolado a otras partes del mundo.

Investigadores de la Universidad de Colorado analizaron el polvo que encontraron en 1.200 hogares estadounidenses y descubrieron que los tipos de bacterias y hongos variaban de acuerdo al lugar donde estaba localizada la vivienda, las personas que la habitaban y si había mascotas en la casa.

Publicado en la revista especializada de biología Proceedings of the Royal Society B, el estudio forma parte de un proyecto científico en el que participaron ciudadanos de todas partes de EE.UU.

“Es realmente historia natural básica lo que estamos investigando”, indicó el doctor Noah Fierer, profesor adjunto de ecología y biología evolutiva, y responsable del estudio.

“Desde hace tiempo hemos sabido que los microbios viven en nuestras casas. Lo que estamos haciendo ahora es ciencia tradicional, para ver como varían de un lugar a otro”.

Hongos y bacterias

Los investigadores recibieron muestras de polvo enviadas por voluntarios de 1.200 hogares.

Los participantes recogieron residuos acumulados en las cornisas sobre las puertas, un lugar que, según señalaron los científicos, suele ser pasado por alto cuando se hacen labores de limpieza.

Un análisis del polvo reveló la existencia de toda una colección de criaturas microscópicas.

Los investigadores encontraron que una vivienda normal tenía más de 2.000 distintos tipos de hongos entre los que se incluyeron especímenes bien conocidos como Aspergillus, Penicillium, Alternaria y Fusarium.

Sin embargo, la exacta composición del ecosistema de hongos dependía de la ubicación de la vivienda.

“La mayoría de los hongos que estamos viendo en las viviendas parecen venir del exterior de las viviendas”. “Entran en la cosa al llevarlos en nuestra ropa o a través de ventanas y puertas abiertas”. “Por lo tanto el mejor indicador del tipo de hongos que tienes en tu casa es el lugar donde está localizada la casa”.

Los investigadores también encontraron un promedio de 7.000 distintos tipos de bacteria por casa.

Algunos, como los estafilococos y estreptococos, estaban comúnmente asociados con la piel humana. Sin embargo, otros como Bacteroides y Faecalibacterium se vincularon a heces fecales.

Pero en este punto las especies variaban de acuerdo a los habitantes en la casa.

“Encontramos bacterias distintas en casas en las que había mujeres y en las que solo había hombres”, destacó el Dr. Fierer. “Hay algunos tipos de bacteria que son más comunes en los cuerpos de las mujeres que en los de los hombres y vemos el impacto que eso tiene sobre el tipo de bacterias encontradas en el polvo de la casa”.

Más mascotas, más variedad

Las mascotas también agregaron especies a la mezcla de microbios.

“Traer un perro o un gato a casa realmente tiene un efecto significativo sobre la bacteria que encuentras en tu casa”, explicó el Dr. Fierer.

“Nos sorprendió que tuviese una influencia tan fuerte, más que otros factores como, por ejemplo, el lugar donde estaba situada tu casa o su diseño”.

Los investigadores quieren ahora encontrar cómo compartir nuestras casas con estos organismos podría afectar la salud humana.

Aunque algunos microbios podrían estar vinculados a enfermedades y alergias,los investigadores dicen que la mayoría son probablemente inofensivos y algunos incluso podrían traer beneficios.

English

By Rebecca Morelle

The dust in our homes contains an average of 9,000 different species of microbes, a study suggests.

Researchers from the University of Colorado at Boulder analysed the dust found in 1,200 households across the United States.

They discovered that the types of bacteria and fungi varied depending on where the home was located, who lived there and whether pets were present.

The research is published in the Proceedings of the Royal Society B.

Dr Noah Fierer, associate professor of ecology and evolutionary biology, who carried out the study, said: “This is really basic natural history we are investigating here.

“We have known for a long time that microbes live in our homes. What we are doing is now is old-fashioned science, to see how they vary across space.”

The study is part of a citizen science project called The Wild Life of Our Homes.

Volunteers from 1,200 homes across the United States sent dust samples to the researchers.

They scooped up the detritus from the ledges above doorways – a spot, the scientists say, that is often overlooked while cleaning.

A genetic analysis of the house dust revealed a menagerie of microscopic creatures.

The researchers found that the average household had more than 2,000 different types of fungi.

These included well-known moulds such as Aspergillus, Penicillium, Alternaria and Fusarium.

However, the exact make-up of the fungal ecosystem depended on the home’s location.

“Most of the fungi we are seeing in the home appears to be coming from outside the home,” said Dr Fierer.

“They enter the home on our clothing, or through open windows or through doors. “Therefore the best predictor of what types of fungi are in your home is where your home is located.”

The researchers also discovered an average of 7,000 different types of bacteria per household.

Some, such as Staphylococcus and Streptococcus, were commonly associated with human skin.

However others, such as Bacteroides and Faecalibacterium, were linked to faeces.

But here, the species varied according to who – or what – was living in the house.

“We found distinct bacteria in homes that had women and homes that were male-only,” said Dr Fierer. “There are some kinds of bacteria that are more common on women’s bodies than on men’s, and we can see the impact of that on the bacteria found in house dust.”

Pets also added to the microbe mix.

“Bringing a dog or cat into your home really has a significant effect on the bacteria you find in your home,” explained Dr Fierer.

“It was surprising to us that it was such a strong influence – stronger than any other factor, stronger than where your home was located or the design of your home, for example.”

While the study was carried out in the United States, Dr Fierer said that the findings would be relevant for other parts of the world.

The researchers now want to find out how sharing our homes with these organisms could affect human health.