Las deportaciones dejan sillas vacías este acción de gracias
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Español

SACRAMENTO, CA – – Hay muchos que faltarán a la mesa el día de acción de gracias, seres queridos que fueron deportados o que se enfrentan a la amenaza de deportación de la administración Trump.

Miles de familias estarán dando las gracias mientras sus mentes cargan con la preocupación por el futuro de sus seres queridos, sin saber si podrán volver a pasar alguna fiesta juntos. Estas historias son muy comunes últimamente, tan cotidianas que deben ser contadas.

Riverside, California Press Enterprise  publicó la historia de Ramón Ruiz Ortiz, quien fuera separado de su familia y deportado a México en mayo de este año. “Ruiz era un inmigrante indocumentado sin prontuario criminal que fue deportado en el momento en el que se le negó la posibilidad de regularizar su situación inmigratoria. Antes a la gente se le negaba el blanqueo de su situación, hoy se las deporta”, publicó el diario.

“Ruiz dejó en este país a su esposa, Norma Perez de 42 años, su hija Luisa Ruiz de 16, su hijo pequeño de 5 años y su hijastro Erik Silva, que viven en Moreno Valley”, informó la prensa. “’Es algo muy difícil’, dijo Ruiz, oriundo de Jalisco a Press Enterprise. ‘Estar separado de mis hijos, de mi esposa, es muy complicado. Es un cambio durísimo. Teníamos tantos plantes, un futuro tan distinto al que vemos hoy’”.

Los diarios de todo el país documentan historias similares, como la de Juan Rodriguez en Texas, publicada en forma de documental por el New York Times. Rodriguez enfrenta cargos de deportación de vuelta a El Salvador, tras vivir 11 años en Estados Unidos, registrarse con las autoridades inmigratorias y tener tres hijas nacidas en territorio americano.

“Para muchos norteamericanos la cena de acción de gracias es un momento para compartir una rica comida y buenas conversaciones con toda la familia”, dijo Frank Sharry, Executive Director of America’s Voice. “Este año, muchas familias se sentarán y verán sillas vacías, porque algún ser querido ha sido deportado. A un año de la elección de Trump podemos decir que está cumpliendo su promesa de deportar a todos quienes estén a su alcance. Esta estrategia de deportaciones masivas ha sembrado dolor y tragedia en muchas familias americanas, muchos niños americanos que no salen beneficiados de la situación. Las deportaciones se hacen en nombre de los contribuyentes, y como tales debemos levantarnos y decir que no estamos de acuerdo” (AV)

English

Sacramento, CA – This Thanksgiving, too many American families will have empty seats at their tables due to the Trump Administration’s cruel and indiscriminate deportations. Thousands of other families will be giving thanks while worrying if their loved ones, who are facing imminent threats of deportation, will be around to celebrate with them at the next holiday. These stories, all too common across America, include:

The Riverside, California Press Enterprise highlights the story of Ramon Ruiz Ortiz, who was separated from his family and deported to Mexico in May.

“[Ruiz] was an undocumented immigrant with no criminal record who was deported when his application to adjust his legal status was denied. Previously, people who did not qualify were just denied, not deported,” the newspaper reported.

“Ruiz] left his wife Norma Perez, 42, his daughter Luisa Ruiz, 16, his youngest son Sebastian, 5, and his stepson Erik Silva, back in Moreno Valley,” the Press Enterprise explained. “‘It’s something very difficult,’ said Ruiz, who was born in the Mexican state of Jalisco. ‘Being separated from my children, my wife, it’s very hard. It was a drastic change. All the plans we had made … The future was a lot different from what we are living right now.’”

Similar stories are being reported every day across the United States, including in Texas, where a New York Times documentary video tells the story of Juan Rodriguez and his mixed immigration status family, including three U.S. citizen daughters. After checking in for 11 years with immigration officials, Juan now faces deportation to El Salvador.

“For most Americans, the Thanksgiving holiday is a time to share a slow meal and conversation with extended family,” said Frank Sharry, Executive Director of America’s Voice. “This year, far too many families will sit down with an empty chair due to a loved one’s deportation.  A year after Trump’s election, he has clearly made good on his promise of deporting as many people as his agents can get their hands on.  This mass deportation strategy has brought tragedy and pain to many American families, including U.S. citizen children, with no real benefit.  These deportations are being carried out in our name, paid for by our tax dollars, and we as Americans need to stand up and say this is not acceptable.” (AV)