¿Por qué algunos menonitas pueden vivir hasta 10 años más y son más sanos?
Amish Gene Mutation May Extend Lifespan By 10 Years

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Español

Ni terapias rejuvenecedoras, ni elixires, ni caros tratamientos en clínicas especializadas. Lo que necesitan los menonitas, la comunidad tradicional cristiana que rechaza la ciencia y la tecnología moderna, es una mutación genética.

Un grupo de la comunidad Berne Amish de Indiana (Estados Unidos) parece tener el secreto para vivir más y mejor.

Un estudio realizado por la Facultad de Medicina de Feinberg de la Universidad Northwestern, en Illinois (Estados Unidos), en cerca de 200 miembros de entre 18 y 85 años de esta población observó que algunos tenían una mutación nula en el gen Serpine 1 que retrasa el envejecimiento en humanos.

Según el estudio publicado recientemente en la revista científica Advanced Sciences, la mutación hace que se produzca una menor cantidad de la proteína Pal-1 cuya función exacta todavía se desconoce, apunta el equipo investigador en la publicación.

Según la investigación, quienes presentaban este tipo de gen tenían una esperanza de vida mayor que otros miembros de la misma comunidad. La diferencia llegaba a ser de más de 10 años de media.

Más sanos
El estudio señala también que el sistema metabólico de quienes presentan la mutación genética es más saludable. Estos individuos manifestaban menores niveles deinsulina en ayunas, una menor prevalencia de la diabetes tipo 2 y sufrían menos enfermedades cardiovasculares.

Además, los investigadores descu­brieron una alteración en los telómeros, una parte del ADN situada en el extremo de cada cromosoma. Cada vez que hay una división celular, los telómeros se di­viden y se hacen más pequeños lo que favorece el envejecimiento.

En el caso de los mutantes del Serpine1, sin embargo, los telómeros eran hasta un 10% más largos retrasando el ritmo en el que se produce el deterioro genético y celular.

Por eso destacan que el descubrimiento es importante. “No solo viven más, viven más sanos y esa es una forma deseable de longevidad”, apuntó el presidente de la institución investigadora, Douglas Vaughan.

Esperanza
Esta facultad descubierta en los menonitas ha llevado a los científicos de Estados Unidos y Japón a querer crear un medicamento que reproduzca el efecto de la mutación de los menonitas, la reducción de la proteína Pal-1.

La esperanza es que pueda proteger a la población de enfermedades vinculadas al envejecimiento y ayude a vivir más años pero, fundamentalmente, con un buen estado de salud.

Por el momento el fármaco está en fase experimental 2 y ya se está proban­do en Japón con enfermos de diabetes tipo2 y obesos. Pronto esperan iniciar ensayos clínicos en Estados Unidos.

English

Amish carriers of a gene mutation live about 10 years longer on average than others in their community without the mutation. They also appear to be “completely protected from the development of diabetes”, according to the study’s lead researcher.

This story is going around the internet like gangbusters now. The discovery was made by scientists from Northwestern University:

The first genetic mutation that appears to protect against multiple aspects of biological aging in humans has been discovered in an extended family of Old Order Amish living in the vicinity of Berne, Indiana, report Northwestern Medicine scientists.

Indiana Amish kindred (immediate family and relatives) with the mutation live more than 10 percent longer and have 10 percent longer telomeres (a protective cap at the end of our chromosomes that is a biological marker of aging) compared to Amish kindred members who don’t have the mutation, reports the new Northwestern study.

Amish with this mutation also have significantly less diabetes and lower fasting insulin levels. A composite measure that reflects vascular age also is lower — indicative of retained flexibility in blood vessels in the carriers of the mutation — than those who don’t have the mutation, the research also found.

The key element here is a protein called PAI-1 (plasminogen activator inhibitor), described as part of a “molecular fingerprint” connected to aging. Amish with the mutation have about half the amount of PAI-1 as those without. There are often claims made about Amish having various sorts of built-in health advantages, some of which are dubious. But this seems to be the real deal – and potentially a pretty big deal.

A Japanese team has developed an experimental drug that “recreates the effects of the mutation” and is currently testing it. Dr. Douglas Vaughan, lead author of the paper, will seek to test the drug in the US next year.

Dr. Vaughan had this to say on the importance of the discovery:

“The findings astonished us because of the consistency of the anti-aging benefits across multiple body systems.” “For the first time we are seeing a molecular marker of aging (telomere length), a metabolic marker of aging (fasting insulin levels) and a cardiovascular marker of aging (blood pressure and blood vessel stiffness) all tracking in the same direction in that these individuals were generally protected from age-related changes,” Vaughan said.

Amish were especially interested in participating because members of the community have suffered from a bleeding disorder linked to a lack of PAI-1.
It’s described as a “private mutation” found only in this kindred group, according to Vaughan.

“That played out in them having a longer lifespan,” said Vaughan. “Not only do they live longer, they live healthier. It’s a desirable form of longevity. It’s their ‘health span.’”

Could this be one of the most important discoveries ever in terms of extending human lifespan and quality of life? I am not qualified to say. But going by the study results, Vaughan’s statements, and the media reaction, maybe so.