Galápagos: observan por primera vez directamente cómo una especie se transforma en otra nueva
Galapagos Finches Caught In Act Of Becoming New Species

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Español

Por Rory Galloway

Investigadores descubrieron una población de pinzones de las Galápagos, en Ecuador, en el proceso de convertirse en una nueva especie. Este es el primer ejemplo de especiación que pudo observarse directamente en el terreno.

Los científicos detectaron el progreso de la especiación al observar a toda la población de pinzones que habita una pequeña isla de las Galápagos llamada Daphne Mayor durante varios años. La investigación fue publicada en la revista Science.

El grupo de las especies de los pinzo­nes a la que pertenece la población de la nueva especie llamada “Big Bird (o Gran Pájaro)” se conoce colectivamente con el nombre de pinzones de Darwin, ya que estas fueron las aves que ayudaron al naturalista británico a descubrir el pro­­­­ceso de la evolución por selección natural.

Visitante inesperado
En 1981, investigadores notaron la llegada a la isla de un macho de una especie de ave no nativa: el pinzón de cactus grande (G. conirostris).

Rosemary y Peter Grant vieron que este macho se apareó con una hembra de una especie local (pinzón terrestre mediano o G. fortis), dando como resultado polluelos fértiles.

Casi 40 años después, la descendencia de esta pareja —cerca de 30 individuos— continúa bajo observación.

“Es un caso extremo de algo que estamos empezando a notar en general a lo largo de los años. La evolución, en general, puede ocurrir muy rápidamente”, le explicó a la BBC Roger Butlin, experto en especiación que no participó en el estudio.

¿Cómo definir una especie?
Esta nueva población de pinzones es lo suficientemente diferente en su forma y en sus hábitos a las aves nativas como para ser considerada una nueva especie, y los individuos de diferentes poblaciones no se cruzan.

En el pasado, se pensaba que dos especies diferentes no podían producir descendencia fértil para ser reconocidas cada una como una especie diferente.

Pero en años recientes, se ha establecido que muchas aves y otros animales que consideramos como especies únicas pueden de hecho cruzarse con otras y producir descendencia fértil.

“Ya no debatimos sobre qué es lo que define a una especie porque es una discusión fútil”, dice Butlin.

Lo que es más interesante, añade, es entender el rol que puede tener la hibridación en el proceso de creación de una nueva especie. Por eso esta observación de los pinzones de Galápagos es tan importante.

Viaje agotador
Los investigadores creen que el ma­cho original pudo haber volado unos 100 kilómetros desde el hábitat del pinzón de cactus grande en la isla Española.

Ésta es una distancia muy grande para un pequeño pinzón, por eso es muy poco probable que hubiese podido regresar.

Al identificar una de las formas en que puede surgir una nueve especie y al seguir la evolución de toda la población, los investigadores hicieron de este caso un ejemplo de especiación que tiene lugar en un lapso de tiempo observable.

Por esta razón, los investigadores han llamado a estos animales “la población del Gran Pájaro”.

Hibridación
Desde hace años, los individuos de la nueva especie se reproducen exclusivamente entre ellos.

“Lo que estamos diciendo es que este grupo de aves se comporta como una especie diferente. Si un taxonomista llegase a esta isla y no supiese nada de su historia, diría que aquí hay cuatro especies”, explica Anderson.

No hay evidencia de que se reproducirán nuevamente con un individuo de la especie nativa pinzón terrestre mediano.

Pero incluso si lo hacen, ahora tienen un tamaño más grande y pueden explotar nuevas oportunidades.

Es probable que estos rasgos se mantengan por la selección natural.

Así, la hibridación puede conducir a la especiación, sencillamente mediante la adición de un individuo a una población. Esta puede ser una forma para que los nuevos rasgos evolucionen rápidamente.

English

By Rory Galloway

Apopulation of finches on the Galapagos has been discovered in the process of becoming a new species. This is the first example of speciation that scientists have been able to observe directly in the field.

Researchers followed the entire population of finches on a tiny Galapagos island called Daphne Major, for many years, and so they were able to watch the speciation in progress. The research was published in the journal Science.

The group of finch species to which the Big Bird population belongs are collectively known as Darwin’s finches and helped Charles Darwin to uncover the process of evolution by natural selection.

In 1981, the researchers noticed the arrival of a male of a non-native species, the large cactus finch.

Professors Rosemary and Peter Grant noticed that this male proceeded to mate with a female of one of the local species, a medium ground finch, producing fertile young.

Almost 40 years later, the progeny of that original mating are still being observed, and number around 30 individuals. “It’s an extreme case of something we’re coming to realise more generally over the years. Evolution in general can happen very quickly,” said Prof Roger Butlin, a speciation expert who wasn’t involved in the study.

What makes a species?
This new finch population is sufficiently different in form and habits to the native birds, as to be marked out as a new species, and individuals from the different populations don’t interbreed.

Prof Butlin told the BBC that people working on speciation credit the Grant professors with altering our understanding of rapid evolutionary change in the field.

In the past, it was thought that two different species must be unable to produce fertile offspring in order to be defined as such. But in more recent years, it has been established that many birds and other animals that we consider to be unique species are in fact able to interbreed with others to produce fertile young.

“We tend not to argue about what defines a species anymore, because that doesn’t get you anywhere,” said Prof Butlin. What he says is more interesting is understanding the role that hybridization can have in the process of creating new species, which is why this observation of Galapagos finches is so important.

The researchers think that the original male must have flown 65 miles from the large cactus finches’ home island of Española. That’s a very long way for a small finch to fly, and so it would be very unlikely for the bird to make a successful return flight.

By identifying one way that new species can arise, and following the entire population, the researchers state this as an example of speciation occurring in a timescale we can observe.

In most cases, the offspring of cross-species matings are poorly adapted to their environment. But in this instance, the new finches on Daphne Major are larger than other species on the island, and have taken hold of new and unexploited food.

For this reason, the researchers are calling the animals the “Big Bird population”.

To scientifically test whether the Big Bird population was genetically distinct from the three species of finch native to the island, Peter and Rosemary Grant collaborated with Prof Leif Andersson of Sweden’s Uppsala University who analysed the population genetically for the new study.

Prof Andersson told BBC News: “The surprise was that we would expect the hybrid would start to breed with one of the other species on the island and be absorbed… we have confirmed that they are a closed breeding group.”

Due to an inability to recognise the songs of the new males, native females won’t pair with this new species.