Cartas al Editor
Letter to the Editor

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Español

Por Jorge Roman-Romero

Cerca de 7000 jóvenes indocumentados viven en Oklahoma y con la anulación de DACA nuestros familiares, amigos y vecinos están siendo separados de sus comunidades y seres queridos. Estos mismos jóvenes contribuyen anualmente con 12 millones de impuestos que se destinan a ingresos estatales y locales.

Cada día que pasa 983 beneficiarios de DACA pierden su estatus y, por ende, su capacidad para mantener legalmente a sus familias. Por otro lado, perder el estatus aumenta las posibilidades de que estos jóvenes sean deportados, lo que provoca que experimenten altos niveles de ansiedad y otros trastornos psicológicos.

Es un imperativo moral para el país reconocer a la comunidad inmigrante como miembros contribuyentes de la sociedad. El Representante Roybal-Allard y el Senador Graham han presentado un proyecto de ley integral que llegaría a brindar estabilidad y seguridad para la comunidad en Tulsa. El proyecto de ley, DREAM Act del 2017, es un esfuerzo bipartidista no excluyente que respeta el debido proceso y que no busca extender las agencias de deportaciones. Bajo este estatuto 11,672 trabajadores de Oklahoma podrían calificar para la ciudadanía del único país que aman y, por lo tanto, serían capaces de perseguir el sueño americano. Me solidarizo con las organizaciones locales, que incluyen Green Country Democratic Socialists of America y Dream Act Oklahoma, que trabajan en coalición para apoyar este proyecto de ley.

Tengo fe en que mi familia y comunidad puedan contar con el apoyo de los Representantes y Senadores para seguir luchando por un Estados Unidos más inclusivo. Como constituyente, quiero insistir a nuestros funcionarios públicos que tomen la decisión correcta y apoyen el DREAM Act 2017, H.R. 3440 – S. 1615.

English

By Jorge Roman-Romero

Nearly 7,000 undocumented youth reside in Oklahoma, and with DACA rescinded our friends, family and neighbors are being torn away from their communities and loved ones. These same youth contribute 12 million in taxes annually that go to state and local revenue.

Everyday 983 DACA recipients fall out of status in the country and their ability to legally provide for their families is hindered. It also increases the risk of being separated from their loved ones, causing them to experience high levels of anxiety and other psychological disorders.

It is a moral imperative for the country to recognize undocumented immigrants as contributing members of society. Representative Roybal-Allard and Senator Graham have each introduced comprehensive legislation that would provide stability and safety for our communities in Tulsa. The DREAM Act of 2017 is an inclusive bipartisan bill that respects due process and does not expand deportation forces. Under this legislation, 11,672 hard-working Oklahomans will be eligible to be on a pathway to citizenship of the only nation they love and, thus, be able to pursue the American dream. I stand in solidarity with local organizations, including Green Country Democratic Socialists of America and Dream Act Oklahoma, that are working together in support of the legislation.

I have faith that my family and community can count on U.S. Representatives and Senators to join the fight for a more inclusive America. As a constituent, I am beseeching you to make the right choice and defend the DREAM Act 2017, H.R. 3440.