La confianza del boxeo
The confidence of Boxing

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Español

TULSA, Okla. – Para Neida Ibarra el boxeo es mucho más que un deporte. Las horas que pasa entrenando los golpes y perfeccionando sus pasos nos dicen mucho de esta joven de 23 años y su garra. “Es un deporte que me cambió la vida”, dijo Neida. “Aprendí tanto de mi misma desde que comencé a boxear….Las mujeres, a veces pensamos que no podemos sentirnos mejor con nosotras mismas sólo porque nos da placer, pareciera que siempre tenemos que ser otra persona”.

El boxeo le dio a esta muchacha paciencia, disciplina y coraje para poder terminar con una relación muy perjudicial. “No soy quien era cuando estaba en la escuela secundaria. En ese momento estuve de novia como por 7 años, y dejé que mi autoestima se fuera al suelo, eso me deprimió mucho”. “Ahora mis amigos de la escuela me ven y dicen, guau Neida estás tan cambiada, tenés tanta confianza en vos misma”, explicó la joven. “Sigo luchando con estas cuestiones, pero el boxeo me ayudó a superarme a mi misma, y veo que eso es algo que una mujer puede hacer sola”.

Todas las mañanas Ibarra entrena en el gimnasio y a la noche se va a correr después de trabajar todo el día como técnica médica. Además de todo esto está estudiando en el Tulsa Community College para eventualmente trabajar en medicina del deporte y psicología. Un día ajetreado que a Ibarra le resulta fascinante.

“Es difícil, pero la mayor parte es trabajo mental”, dijo la boxeadora. “Cuando estoy enojada, estoy triste o enojada, voy al gimnasio y después me siento mejor. Es como boom, todos mis problemas se van, me encanta”.

Este fin de semana Ibarra y otras docenas de boxeadores de todo el estado van a competir en el campeonato estatal Oklahoma Golden Gloves en el Centro Cultural Greenwood aquí en Tulsa. Quienes ganen podrán competir en el torneo de Wichita y a partir de ahí en el torneo de campeones de Golden Gloves National el torneo de boxeo amateur más prestigioso del país.

Esta es l segunda vez que Ibarra pelea en público, su primera pelea la ganó el pasado noviembre, y ahora piensa en los olímpicos y hasta en una carrera profesional.

“Quiero llegar lo más lejos que pueda”, dijo Ibarra. “¿Y por qué no? Ya estoy entrenando, trabajando, me voy a poner prueba y ver dónde puedo llegar”.

Ibarra ya nos está probando a todos que es capaz de abrirse camino en un deporte dominado por hombres.

“Las mujeres tienen que seguir probándose cosas a sí mismas. A mí la gente me dice ‘Peleas duro por ser una chica, o pegás rápido por ser mujer’ ¿Por ser mujer? Mi contestación es hay chicas que te podrían reventar, así que ni digas eso”, dijo entre risas. “Hay que seguir nuestras pasiones, seguir al corazón y no lo que dice la sociedad”.

Para más información sobre el campeonato Oklahoma Golden Gloves State Championship, visite el sitio : www.engineroomboxing.com.

English

TULSA, Okla. – For Neida Ibarra, boxing is more than just a sport. The endless hours she’s spent honing her punches and perfecting her footwork have taught this 23-year old fighter a lot about herself.

“It’s life changing,” she said. “I’ve learned so much about myself since I started boxing. Women, we sometimes feel we can’t better ourselves just for ourselves, like we always need to have that other person.”

According to Ibarra, boxing not only taught her patience and discipline, it gave her the courage to finally leave a bad relationship.

“I’m not the person I was back in high school. I was in that relationship for about seven years, and that really lowered my self-esteem and got me down,” she recalled. “Now my friends from high school are like, ‘Wow, Neida, you’re so different now. You’re this confident person.’ I still struggle, but boxing has helped me overcome all of that and see that women can do it on their own.”

These days, Ibarra juggles early morning training at the gym and late night runs with a fulltime job as a medical technician. On top of that, she’s taking courses at Tulsa Community College, working towards a future in sports medicine or sports psychology. Ibarra finds her schedule challenging but rewarding.

“It’s hard, but a lot of it is just mental,” she said. “When I’m mad, when I’m sad or when I’m angry, I go to the gym, and right after, I’m better. It’s like – Boom! – all my problems are gone. I love it.”

This weekend, Ibarra, along with dozens of fighters from around the state, will compete in the Oklahoma Golden Gloves State Championship at Tulsa’s Greenwood Cultural Center. Winners will advance to the regional competition in Wichita and from there to the Golden Gloves National Tournament of Champions, one of the most prestigious amateur boxing events in the U.S.

This will be Ibarra’s second time to fight in front of a live audience. She won her first fight at a boxing event in November. She’d like a shot at the Olympics and maybe even a pro career.

“I want to go far with it,” she said. “Why not? I’m already training and putting in the work. I might as well test myself and see how far I can go.”

For now she’s successfully blazing her own path as a woman in a male-dominated sport.

“Women have to prove themselves more. There are are always people telling me, ‘You hit hard for a girl,’ or ‘You hit fast for a girl.’ For a girl? I’m like, ‘there are girls out there who can whoop you, so don’t even say that,’” she laughed. “You have to follow your passion and do what your heart wants and not what society tells you you should want.”

For more information on the Oklahoma Golden Gloves State Championship, visit www.engineroomboxing.com.