¿Está muerto el DACA?
Is DACA deal dead?

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Español

Análisis por William R. Wynn

TULSA, OK – Estamos a dos días de que se clausure el gobierno y a un mes de que caduque la protección temporaria para los DREAMERS, y una renovación del DACA (Acción diferida para los llegados en la niñez) parece más lejos que nunca. Ambos partidos están a miles de distancia de generar un acuerdo para sancionar una reforma inmigratoria, quizás por las iniciativas del presidente Trump, que continuamente cambia de discurso a la hora de determinar si quiere o no poner más obstáculos para que los Dremers eventualmente se vuelvan residentes y ciudadanos.

El martes la Casa Blanca complicó aún más las cosas cuando el Jefe de Gabinete, John Kelly dijo que los Dreamers “eran demasiado vagos para mover su propio culo”, y registrarse para el DACA con anticipación, y Trump – como siempre ofreció evidencia nula para apoyar los comentarios- y atacó al sistema inmigratorio por permitir “vacíos de poder en los que se permite que asesinos entren en el país y sigan delinquiendo”.

Trump dijo que prefiere ver la clausura del gobierno antes de retractarse de su posición sobre la inmigración, algo que los demócratas nunca aceptarán.

Entre sus premisas se incluye la eliminación de las categorías de miembros de familia para todos los ciudadanos americanos y residentes legales que deseen traerlos a Estados Unidos, y la creación de un muro divisorio entre México y Estados Unidos y el desembolso de billones de dólares en oficiales de ICE y jueces de inmigración cuyo único propósito es el de deportar ilegales y residentes.

Trump y sus aliados anti-inmigrantes en el senado y el congreso han utilizado la causa de los Dreamers pr negociar lo que realmente quieren, evitar que personas de color entren en el país (por más legal que sea) y expandir la capacidad del gobierno de deportar a los que están en suelo americano. Los grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes como UnidosUS (antes conocido como National Council of La Raza) creen que Trump está yendo demasiado lejos.

Después del discurso de Estado de la Cuestión, UndiosUS criticó la política de Trump y la definió como “una política para terminar la cadena de inmigración, un término ofensivo que refiere al proceso por el cual ciudadanos y residentes pueden reunirse con sus seres queridos”.

Los Dreamers y todos los que apoyan esta causa están dispuestos a abrazar cualquier propuesta que les permita permanecer en Estados Unidos, sin embargo sus padres y seres queridos corren peligro de deportación, lo que partiría miles de familias en todo el país.

Se han propuesto medidas bipartidarias para asistir a los Dreamers como el Acta USA de los senadores Chris Coons (D-DE) y John McCain (R-AZ), una ley que los legisladores consideran demasiado estrech y que permitiría que los jóvenes se quedaran en el país mientras se refuerzan medidas de seguridad. Tristemente el presidente dijo que la ley es una “pérdida de tiempo”, prefiriendo seguir con su retórica anti-inmigrante mientras dice en otros tweets que “Ama a los Dreamers”.

El tiempo sigue corriendo y si no se llega a un acuerdo esta semana el cierre del congreso es inevitable, esta parálisis legislativa dejaría a los Dreamers sin solución para el día D el 5 de marzo, día en el que finaliza el DACA. Según John Kelly, Donald Trump no planea extender la fecha. (La Semana)

English

Analysis by William R. Wynn

TULSA, OK – With a deadline to avoid a shutdown of the federal government just two days away and temporary protection for Dreamers expiring in less than a month, an agreement that would codify DACA (President Obama’s Deferred Action for Childhood Arrivals program) appears more elusive than ever. Both sides are perhaps farther apart than ever before on the issue of immigration reform, largely due to President Trump continually moving the goal posts, changing the criteria under which he would allow Dreamers to become legal residents and ultimately citizens.

On Tuesday the White House made the matter worse when Chief of Staff John Kelly slammed many previously eligible Dreamers for being “too lazy to get off their asses” and register for DACA earlier, and Trump – as usual offering no evidence to support his claims – blamed the current legal immigration system for “loopholes where killers are allowed to come into our country and continue to kill.”

Trump said he would prefer a government shutdown over backing away from any of his recent immigration proposals, proposals that critics say the president surely knows Democrats could never accept.

These include eliminating almost all of the categories of family members whereby U.S. citizens and legal permanent residents are able to petition for close relatives to come to the United States, and funding not just the “wall” on the U.S.-Mexico border but also spending billions of dollars on ICE officers and judges whose sole purpose is to round up and deport as many unauthorized residents as possible.

Trump and his anti-immigrant allies in the U.S. House and Senate have been using the Dreamers as bargaining chips to get what they really want, which is to stop as many people of color as possible from entering the United States – even legally – while expanding the government’s means of deporting those who are already here.

For immigrant advocacy groups like UnidosUS (formerly the National Council of La Raza) this is a bridge too far.

Following the State of the Union address, UndiosUS decried Trump’s “policy to end ‘chain migration’ which is a bigoted and offensive term that refers to the process by which U.S. citizens can reunite with their parents and adult children.”

Dreamers and those who support their cause are unlikely to embrace any plan under which a certain number of young men and women would be allowed to remain in the U.S. only to have their parents and family members deported, never to be reunited in this country again.

Bipartisan efforts to do what is best for the Dreamers – and the nation – have been proposed, such as the USA Act from Senators Chris Coons (D-DE) and John McCain (R-AZ), a bill the senators say is narrowly framed legislation intended to allow immigrant youth to apply for lawful status while addressing various border security measures. Sadly, President Trump denounced the measure as “a total waste of time,” clearly preferring to ramp up his anti-immigrant rhetoric even further while on the other hand claiming to “love the Dreamers.”

If, as seems likely as of the time this goes to press, no acceptable immigration deal will emerge this week to avoid a government shutdown, the clock begins to tick in earnest for the Dreamer’s March 5 deadline which, John Kelly said on Tuesday, he doubts Trump will extend. (La Semana)