Un pintor, con grandes principios
Martín Gaitán: A highly valued painter

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Español

Por Guillermo Rojas,

Tulsa, OK – Martín Gaitán es oriundo de Zacatecas, México, hoy es un reconocido pintor y remodelador de viviendas, famoso por darle trabajo a los Mexicanos y hacerle descuentos a los hispanos. Su historia es una de lucha y esfuerzo, que merece ser narrada como ejemplo de la contribución que los hispanos legan cada día en nuestra ciudad de Tulsa.

“Cuando yo llegué aquí me trajo un tío en 1979 y empecé a trabajar con otro tío en la pintura porque él era pintor y era el único contratista de mexicanos que había aquí, y por eso hoy todos los de Zacatecas son pintores por los tíos Quiroz que nos daban trabajo”, cuenta Gaitán.

Por aquél entonces Tulsa era bastante distinta a la ciudad que conocemos hoy: “Comíamos pan viejo porque no teníamos ni tortillas aquí en Tulsa, no había ni chiles ni nada, ahora hay de todo”, recuerda el pintor. Sus primeros años en la ciudad fueron difíciles. “Estaba muy joven y no me daban trabajo en otras industrias y mi tío a veces tenía para darme trabajo y otras no, a veces uno no tenia ni para pagar la renta. Con mi hermano cuando nos corrían por la renta, nos escapábamos por la ventana”, dijo Gaitán.

Pero esos tiempos duros quedaron atrás y después de mucho esfuerzo y empezó hoy, cuenta con su propio negocio de pintura y remodelación de hogares. “Empezamos de poco poquito, tocando puertas, hablando con los ingenieros, a veces hay mucho trabajo, a veces poquito, pero estamos viviendo”.

Gaitán es hombre de palabra, y no se deja deslumbrar muy fácilmente por el consumismo americano: “No me gusta lo fiado, si compro algo es en efectivo, no me gusta que me chinguen con los pagos, prefiero tener una troca vieja que jale y andar muy contento”. “Cuando yo llegue a Estados Unidos no tenia nada, venia a pie, por eso para que quiero tener una nueva ahora, no me gusta la lujuria. Así duerme uno muy tranquilo, sin ninguna preocupación”.

Hay muchos que trabajan duro y le echan ganas pero no todos tienen éxito, sin embargo Gaitán dice que no hay recetas más que la constancia. “Yo le doy gracias al padre dios, exitoso, exitoso no soy, estamos normal, tranquilos, gracias a dios tengo salud, pero para que presumir mas”, dice con honestidad, admitiendo que su principal meta en la vida es ser alguien para poder apalear la vejez y no mendigar.

“Los Mexicanos somos trabajadores porque nuestros padres nos enseñaron desde chiquillos a ser trabajadores a ser responsables por nosotros mismos, porque nadie se va a hacer cargo de nosotros si no”, dijo Gaitán, reconociendo que para mejorar cada día hay que aprender más.

Si bien lidiar con los clientes es duro porque cada quien quiere algo distinto, Gaitán reconoce que hace lo mejor que puede y siempre hay una ayudita extra. “Uno tiene que ser más cordial a los nuestros, darle una rebajita a los de nuestra raza”, reconoció sobre su ayuda a los hispanos.

Para concluir Gaitán le envió un mensaje a los jóvenes de la comunidad: “Que le echen ganas en la escuela y se conviertan en profesionales, que sean médicos, abogados, que sean alguien en la vida, que no le hagan caso a los cigarros, a las drogas a la perdición”, recomendó. (La Semana)

English

By Guillermo Rojas,

Tulsa, OK – Martín Gaitán comes from Zacatecas, Mexico and in Tulsa he has found a living in the construction and painting industry, were he has become famous for his diligent work and the extra discounts for Hispanics. His story is one that deserves to be shared as an example of the contribution of the Mexican population here in Tulsa.

“I was brought here by one of my uncles back in 1979, and started working with another uncle in the painting industry,” Gaitán explained. “He was the only contractor who hired Mexicans back in the day, and that is why all the people that came from Zacatecas are painters because of the help of the brothers Quiroz.”

In the early 1980s Tulsa was a very different city, Gaitán recalled.

“We had to eat old bread because we couldn’t find a place that sold tortillas,” the painter said. “We didn’t have chilies, none of the things we are used to seeing today.”

His first years in the city were hard.

“I was too young and nobody wanted to hire me, not in restaurants, not in other businesses, and my uncle sometimes had extra work and sometimes he couldn’t give me anything so I had to get by and make do,” Gaitán said. “I remember that whenever I didn’t have money to pay the rent and the landlord came, my brother and I used to escape through the window.”

Those hard times have long been left behind, and the painter has now his own business.

“We started little by little, knocking on doors, talking to different engineers and offering our services. Sometimes we have a lot to do, sometimes we have to wait but we can’t complain, we make a living out of it.”

Gaitán is a man who does not believe in the American way of constant spending.

“I don’t buy on credit, I pay cash so that I’m not tricked. That is why I don’t buy new things. I prefer to have an old truck and be happy. When I came here I had to walk everywhere, so why do I need new things today? Lust is not for me. With this philosophy I go to bed with no worries,” Gaitán said.

There are a lot of immigrants that work hard every day, but our painter’s success is in part due to diligence.

“I only have to thank God for what I have — I don’t see myself as a successful person. I am a regular guy, I am healthy, I don’t want to boast about what I have,” he said honestly, admitting that his only goal is to make enough money to face old age with pride.

“Mexicans are hard workers because our parents have taught us to work since early childhood. We need to be responsible for ourselves because nobody will give us anything,” said Gaitán, acknowledging the only way to grow is to learn and keep on learning.

Even if it can be difficult to deal with all kinds of clients and necessities Gaitán believes that a smile and kind treatment do the trick and there is always extra help for those who need it.

“One needs to have special treatment for one’s countrymen, and offer an extra discount for those of our race.”

To conclude the interview, Gaitán gave a piece of advice to young Hispanics: “Study hard, become doctors, lawyers, sheriffs, be somebody and never take drugs or smoke, that is the road to hell.” (La Semana)