La marcha de las 110 millas por la educación

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Por  William R. Wynn 

bill@lasemanadelsur.com 

 

TULSA, OK – Los maestros de Oklahoma concluyeron esta semana una caminata de 110 millas desde la ciudad de Tulsa hasta el capitolio estatal de Oklahoma City, poniéndole fin a dos semanas de protestas por el aumento del presupuesto educativo en el estado Sooner.  

Esperando en vano evitar el paro docente, los legisladores decidieron aprobar el mes pasado una ley que planeaba aumentarle a los docentes un monto mínimo e insuficiente que tampoco contemplaba el aumento de presupuesto para la compra de libros de texto, materiales escolares y otros gastos. 

No todos los maestros que participaron en la marcha caminaron las 110 millas, algunos manejaron 

hasta los pueblos cercanos al capitolio y se unieron a los más valientes donde pudieron. Quienes apoyan su causa les ofrecieron comida, refugio y hasta baños para que el viaje fuera más confortable. Los docentes son los peores pagos del estado, y aquellos encargados de educar a nuestros hijos. 

La superintendente de Tulsa Public Schools, Dra.Deborah Gist, marchó con los docentes de su distrito, ella apoyó el paro escolar clausurando sus escuelas. 

Mientras a los profesores se les acalambraban las piernas y el inclemente clima parecía alejarlos de su meta, los ojos del mundo estaban en Oklahoma, ellos estaban en las noticias desde Estados Unidos a Londres. El diario inglés The Guardian citó a Bruce Niemi, legislador y docente de Tulsa que dijo : “Debería haberme puesto medias de lana”. (La Semana) 

The 110-mile march for education 

By William R. Wynn 

bill@lasemanadelsur.com 

 

TULSA, OK — Oklahoma teachers concluded a 110-mile walk from Tulsa to the state capitol building in Oklahoma City this week, capping off two weeks of protest over the lack of funding for education in the Sooner state. Hoping in vain to head off a planned statewide teacher walkout, legislators passed a funding bill last month in which teacher did receive a raise, but the beneficiaries said the measure was insufficient and did nothing to address the lack of funds for textbooks and other school materials and expenses. 

Not all the teachers participating in the march walked the entire distance of the journey, with some driving to towns along the route and joining in for as long as they could. 

Supporters arranged for food, shelter, and toilets along the way to make the trek a bit more comfortable for those who are among the lowest paid in the nation but are charged with educating our children. 

Tulsa Public Schools Superintendent Dr. Deborah Gist walked with teachers from her district part of the way, having closed the schools in support of the ongoing strike. 

As educators braved muscle cramps and unseasonably cold weather to drive home their point, the eyes of the world were on Oklahoma, with news outlets from as far away as London, England on hand to document the unmissable protest. The Guardian UK quoted Tulsan Bruce Niemi, who has served both as a teacher and a legislator, as saying, “I should have worn wool socks.” (La Semana)