Reflexiones políticas de un General

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Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino 

Tulsa, OK- Walter Panoso Castell es un general retirado del ejército Boliviano, cuya vida estuvo destinada al servicio de su patria y de las Naciones Unidas. La Semana tuvo la suerte de entrevistar a este hombre clave en la historia de Bolivia que nos permitió entender un poco más la visión que el ejército tiene sobre la política Latinoamericana. 

Panoso sirvió al ejército por 35 años, desde 1977 hasta el 2013 aproximadamente, viendo a su paso la entrada y salida de distintos gobiernos: la revolución del 52’, la presidencia del general Barrientos, los gobiernos de facto, la democratización de 1994 y finalmente la entrada en el juego político de Evo Morales allá por el 2004. 

Bolivia, como muchas otras naciones de América Latina tiene una historia marcada por la transición de gobiernos dictatoriales.  “No nos olvidemos que el periodo de los fascismos, socialismos, momentos que han tenido vigencia no sólo en Bolivia, no sólo aquí hemos tenido gobiernos de facto, sino en toda Latinoamérica”, dijo El General asegurando que  Bolivia no está ausente de la coyuntura regional de Latinoamérica. 

Panoso recuerda su paso por el ejército con cariño, sobre todo sus años como comandante del regimiento de infantería de Manchego, donde eventualmente comenzó a dedicarse exclusivamente a las operaciones de paz de Bolivia. “Soy parte del equipo de fundadores de las operaciones de mantenimiento de paz que en  la década del 90 se inicia a partir de que las Naciones Unidas nos impone participar con cascos azules en todas partes del mundo, entonces ese trabajo se encomienda a mi unidad y empezamos a trabajar en el entrenamiento de los soldados, después de instructores, y formamos el primer contingente que Bolivia pone a disposición de las naciones Unidas para Angola”, contó Castell.  

“Después fui parte del estado mayor en el comando de las fuerzas especiales, y ahí organizamos una misión al Congo. Y ya con el gobierno actual preparamos un contingente para apoyar las actividades de reconstrucción de Haití”, explicó el general. La vinculación del ejército nacional boliviano a la comunidad de las Naciones Unidas nos recuerda el gran valor que tienen las fuerzas armadas no sólo para su tierra natal, sino también para el resto del mundo, algo que en medio de la cuestionabilidad de la autoridad militar en Latinoamérica, pareciera olvidársenos. 

Como bien aclaró el General, Bolivia no está ajena a conflictos que se permean en el resto del continente, como la parálisis política. “El peor problema que tiene este gobierno es que nadie deja gobernar, la oposición se opone y no deja gobernar. Esa misma oposición si entra mañana en el gobierno también va atener oposición y le va a hacer lo mismo. ¡Que lindo seria tener una patria donde después de las elecciones todos participan de algo que también beneficia el quehacer nacional!”, reflexionó Panoso. 

A la hora de hablar sobre las cuestiones de derechos humanos, tan en boga últimamente en los discursos latinoamericanistas, el ex general aseguró que existe un problema de interpretación del concepto, lo que lo deja muchas veces sin validez y equidad. 

“ Los Derechos Humanos los tiene el que cumple, el que vive respetando las normas, el que paga sus impuestos, cumple con su horario de trabajo, esas personas son las que merecen tener y aplicar ese derecho. Lamentablemente vemos no solamente en Bolivia que los derechos humanos son utilizados para fines políticos, situación que  no ayuda.  Cualquiera ahora sale a la calle y para países enteros, ¿Y dónde esta el derecho del que cumple, del que se sacrifica? Si es derecho el bloqueo, al paro, al piquete, a los asesinatos…. Entonces no hay derecho humano”, se sinceró Panoso asegurando que el único consejo que tiene para su nación y los estados hermanos es que “la clase política reflexione y madure”. (La Semana) 

 

Political reflections of a Bolivian General  

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino 

Tulsa, OK- Walter Panoso is a retired general of the Bolivian army. All his life he has worked for the wellbeing of his nation and of the rest of the world in joint missions with the United Nations. La Semana had the chance of interviewing him in Bolivia and learning more about the army’s vision of Latin-Americans politics. 

Panoso served in the army for more than 35 years, from approximately 1977 to 2013, and witnessed first-hand of the political changes in his country.  

“First the revolution of 1952, then the government of Barrientos, after that the military governments, the process of democratization after 1994 and finally in 2004 the entrance of Evo Morales in the world of national politics,” recalled Castell. 

Bolivia, like many other nations in Latin America, has a history deeply affected by de facto governments.  

“We have to remember that the years of intense ideologies, fascisms, socialisms and so on were relevant not only in Bolivia, but also in the rest of Latin America,” said the General, explaining that Bolivia is not an isolated country, but one deeply immersed in the regional problems of the continent. recalls his days in the army with affection, especially those years as commander of the infantry regiment in Manchego, where he started to work in Peace Corps Operations with the UN.   

“I was part of the team that founded the international peace corps operations, missions that the UN imposed in the 90’s in cooperation with the blue helmets,” Castell explained. “Back them I was in charge of training my soldiers, then training instructors and finally we disembarked in Angola, where our forces were needed by the UN.” 

“Then I became a part of the command of special forces and organized a mission to Congo. And with this government we prepared a team to help the reconstruction of Haiti,” said Castell, making us remember the importance of the security forces of a nation, not only for its citizens, but also for the rest of the world, something that Hispanics tend to forget when speaking about the army and its history. 

According to Castell, Bolivia has the same conflicts that other countries have in Latin America, and the most important one is political paralysis.  

“The worst problem we have is that nobody lets you rule like you should, the opposition is always placing stones in the way and doesn’t let anybody rule,” Castell reflected. “The truth is that if this opposition becomes a government, the story will repeat again. It would be so nice to have elections and see the day after that we are all working for the wellbeing of everyone.” 

When it comes to human rights, an issue that is on permanent discussion in Latin American newspapers and political campaigns, Castell said that there is a bit of misunderstanding on the meaning of the concept.  

“The ones that abide the law, pay taxes, go to work, respect their fellowmen, those are the ones that have human rights. Sadly, in Bolivia and other countries, human rights are used as a political tool. Here anyone can go to the streets and paralyze a country for a whole day. And what about those who sacrifice every day and go to work? We have the right to demonstrate, to make pickets, to murder, and so human rights cease to exist,” said Panoso, adding that the only advice he has for Latin American politicians is to “grow up and reflect on their doings.” (La Semana)