El negocio propio aún es posible en AméricaYou can still become your own boss in America By Guillermo Rojas. Tulsa, OK- Who said the days of the American Dream were over? We are living troublesome times in the US, something that is especially true for those immigrants in the quest of a better life, which is why La Semana is dedicated to telling stories of successful immigrants that set the example and invite us never to stop trying. Today we introduce Bulmaro Martinez, a Mexican immigrant born in Veracruz who made it to America 18 years ago and now owns a successful air-conditioning business in Tulsa. “The first thing I did when I arrived in America was to discover the country,” said Martinez. “I started from nothing, became a gardener, then worked in maintenance and finally started learning how to work with refrigeration until I could open my own business.” “I have always wanted to go the extra mile and in this country there are plenty opportunities to do so,” he added. “The issue is to be eager to learn.” Like most Hispanics, Bulmaro is a diligent worker who while trying to offer a better quality of life for his family, is always seeking to help his community. “My biggest motivation is to help other people,” he said. “My work is a bit of a mafia, too much money, too much lying. Sometimes people are told they have to replace all their equipment just because a fuse is burnt.” Bulmaro believes that honesty is gold and it’s the value he appreciates the most. “I’ve inherited that from my mother,” he said. Martinez has clients from all kinds of backgrounds, huge companies, low-income families and Tulsa’s rich and famous, but he is not guided by ambition when charging his clients, because equality is a must. “They all pay the same,” he said. What some of us don’t know is that Bulmaro also donates his work. “I choose one day a month and that day I work for free. I do it from the heart to try to give something back to a country that has given me everything.” Bulmaro has had a life with ups and downs, but all of these experiences have helped him become who he is today. “Everything is possible if you want it,” Martinez says. “I only intend to see my company grow with honest people,” Martinez added. “Money is always appreciated, but I always tell my clients, call me even if you don’t have the money because the most important thing is to communicate.” (La Semana)

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Por Guillermo Rojas. 

 

Tulsa, OK- ¿Quién dijo que el sueño americano está finiquitado? Es una época difícil para pensar en realizarse en Estados Unidos, especialmente para un inmigrante, razón por la cuál es más que necesario contar historias de éxito y tesón que nos inviten  seguir intentándolo.  Hoy, les presentamos el caso de Búlmaro Martinez, un inmigrante mexicano oriundo de Veracruz  que en Tulsa se convirtió en el dueño de su propia empresa de aires acondicionados. 

Búlmaro vive en Estados Unidos desde hace 18 años, “Lo primero que hice fue descubrir este país, comencé desde cero como jardinero, de ahí mantenimiento y me empecé a entrenar en refrigeración; trabajé 10 años y terminé creando mi propia empresa de aires acondicionados”, contó Martinez sobre su éxito. “Siempre me ha gustado llegar más delante de lo que puedo llegar y en este país hay oportunidades de poder ser alguien. El tema es querer aprender”, aseguró sobre los desafíos en el camino.  

Como fiel representante de la comunidad hispana, Búlmaro es un trabajador incansable que además de querer proveer a su familia busca ayudar a su comunidad. “Mi mayor motivación es poder ayudar a otras personas”, aseguró Martínez. “Mi trabajo es como una mafia, se mueve demasiado dinero y mucha gente roba. A veces con reparar un fusil se arregla la pieza pero hay quienes dice que hay que reemplazar toda la unidad”, contó Búlmaro, haciendo defensa a la honestidad ante todo, honestidad que para él vale oro y que heredó de su madre. Búlmaro tiene todo tipo de clientes, gente de muchos recursos, grandes empresas y otros que luchan por llegar a fin de mes, pero siempre cobra lo mismo y no se guía por la ambición. 

Lo que no muchos saben es que Búlmaro también hace caridad. “Hay un día al mes que escojo al azar y dono mi trabajo a mi cliente. Ese día yo no cobro ni un peso”, dijo Búlmaro, explicando que la caridad viene del corazón independientemente se su convicción religiosa.  “lo hago para agradecerle a este país la oportunidad que me dio de crecer”.  

Búlmaro tuvo como todos, altas y bajas, pero todas las experiencias lo ayudaron a salir adelante. “Todo se puede, sí se puede ganar un poco extra cuando todo se quiere”, aseguró Martinez.  

“Del futuro lo único que espero es que esto crezca con gente honesta. El dinero es bonito, es parte de la vida, pero yo le digo al cliente, no dejen de llamarme porque no tienen dinero, porque lo primero es la comunicación. Lo mejor es tener una relación con el cliente”, concluyó este ejemplo de éxito en la época del miedo.