El caso de la mascota sexual deja en vilo a Arkansas

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Por William R. Wynn 

ROGERS, AR – Parecería que estamos en medio de un film de Quentin Tarntino, pero hay una gran diferencia, esta historia digna de un film es tristemente cierta. Dos hombre de Arkansas fueron arrestados recientemente en el condado de Washington luego de que una persona los denunciara por secuestro y violación y asegurara lo intentaran entrenar como “mascota sexual” o en inglés “sex puppy”. 

El nombre de la víctima, su edad y género permanecen en el anonimato, pero se sabe que se escapó de la casa de Jacob Lester, de 26 años,  en Fayeteville el pasado sábado 9 de junio. Luego del escape la víctima huyó a pie al vecino pueblo de Goshen donde un residente le brindó el teléfono para llamar a la policía. Cuando los oficiales llegaron a la residencia la víctima presentaba varias señales de abuso, había sido golpeada y violentada con un cinturón, y vestía sólo una sábana. Según datos de la oficina del sheriff del condado de Washington la víctima narró una extraña historia de sumisión, violencia, sexo y jugar a ser animales que surgió de manera espontánea y terminó con dos noches de secuestro tortura y horror. 

La víctima dijo al oficial Zacarias que se había reunido con dos hombres en su casa de Pug Gayer para tener sexo el jueves 7 de junio, pero en “algún momento de la noche del jueves el encuentro sexual se violentó y se puso incómodo”. La víctima fue forzada a vestir un cinturón de castidad, la drogaron con Haldol, una medicación anti-psicótica y la golpearon y violaron repetidas veces hasta que pudo escapar de la casa el sábado por la mañana. 

Basándose en el relato de la víctima los oficiales visitaron la residencia al 19849 de Pug Gayer  e invitaron a Lester y a Benjamin Mooney de 31 años a visitar la oficina del sheriff para prestar declaración. “Lester dijo habían intentado entrenar a la víctima para hacerla más sumisa”, dijo el detective William Mason. “Además aseguró que le había dado a la víctima Haldol durante el encuentro y agregó que el entrenamiento de mascota estaba a cargo de Mooney, pero entre sesiones los tres tenían sexo. Le pregunté a Lester sobre el cinturón de castidad y dijo que era para evitar que la víctima tuviera un orgasmo sin permiso”. 

El detective Reeds entrevistó a Benjamin Mooney. “Le leí sus derechos y cada cosa que decía la respondía con un ladrido”. “Me explicó que tenía tres personalidades, la de esclavo sexual, mascota sexual y persona y si respondía con un ladrido era su personalidad de perro la que entendía lo que le estábamos diciendo”. “Benjamin me dijo que un desconocido había ido a la casa de Jacob el día lunes. Benjamin vive con Jacob desde hace tres semanas. La víctima aparentemente quería aprender a ser una mascota sexual. Benjamin le dijo a la víctima que fuera sumisa, porque como mascota el dueño tiene que enseñarle por medio de golpes, y el dueño en este juego era Jacob. Benjamin me mostró después una herida en su brazo que Jacob le habría hecho durante su sesión de juegos, Benjamin dijo que posiblemente le pegó a la víctima pero no estaba seguro porque pierde la conciencia cuando está en su personalidad de esclavo sexual. Bejnamin seguro que sabía que el hecho había sucedido durante dos días pero no se acordaba cuándo, ni tenía registro del cinturón de castidad pero que seguramente estaba bien guardado en algún rincón de la casa”. 

Una declaración por escrito en el expediente de la causa lee “La WCSO y la procuradoria están exigiendo una alta fianza dadas las circunstancias de este horrible crimen”. El juez estuvo de acuerdo y pautó la fianza en $500.000 para Lester y $100.000 para Mooney, ambos tienen audiencias a mediados de julio. (La Semana) 

 

 

“Sex puppy” rape case shocks Arkansas 

By William R. Wynn 

 

ROGERS, AR — It’s a bizarre and twisted tale worthy of a Quentin Tarantino film, with one small difference – this story is true. Two Arkansas men were arrested recently in Washington County after an individual reported having been raped and held captive by them when the victim’s “training” as a “sex puppy” went too far. 

The victim, whose name, age, and gender have not been disclosed, escaped from the Fayetteville home of Jacob Lester, 26, on Saturday, June 9th, then travelled on foot to the neighboring town of Goshen where a resident allowed the individual to call the police. When officers arrived, they found the victim with obvious signs of having been whipped and beaten, wearing only a jock strap and a blanket. A probable cause affidavit released by the Washington County Sheriff’s Office states that the victim told the officers a strange story of sex, violence and submissive animal role-playing that had turned from a consensual act born of curiosity into two nights and of kidnapping, torture and terror. 

The affidavit said the victim told Deputy Zacarias that the victim had met up with two men at their home on Pug Gayer Road for sex on Thursday, June 7, but that “sometime Thursday night, the sexual encounter became dark and was increasingly more uncomfortable.” The victim was forced to wear a “chastity belt,” was drugged with the anti-psychotic medication Haldol and was repeatedly raped and beaten until finally able to escape the house on Saturday morning. 

Based on the victim’s allegations, officers went to the 19849 Pug Gayer Road home of Lester, who along with Benjamin Mooney, 31, agreed to come to the sheriff’s office to answer questions.  

“Lester said they had been putting [the victim] through pup play training to make [the victim] more submissive,” Detective William Mason states in the affidavit. “Lester went on to say that he had given [the victim] some Haldol during the encounter. Lester said the Mooney was in charge of most of the pup play training, but in between sessions the three would have sex. I asked Lester about the chastity device. He stated it was to keep [the victim] from … having an orgasm without permission.” 

Washington County Detective Reeds interviewed Benjamin Mooney. 

“I read Benjamin his rights which he either stated he understood or he would ‘woof,’” Reeds said in the affidavit. “He explained that he had three personalities, a sex puppy, sex slave, or person. If he responded with ‘woof,’ it meant he understood under his puppy personality,” 

“Benjamin told me an unknown (the reporting victim), came to Jacob’s house on Monday, he believed,” Reeds’ account continued. “Benjamin has only lived with Jacob for approximately three weeks. The [victim] wanted to learn about being a sex puppy. Benjamin said he told [the victim] to be submissive. He said as a puppy, your master {Jacob} would teach them lessons via beatings. Benjamin showed me an injury on his arm which he explained Jacob had caused during their sessions in the play room…Benjamin said he possibly struck [the victim], but he couldn’t be sure because he blacks out while he is in his sex slave persona. Benjamin said [the victim] was only there for one or two days and left several days ago, but he could [not] be positive. Benjamin didn’t recall anything about the sex device that [the victim] was wearing but later stated a key was possibly kept in the well house behind the house.” 

A handwritten note on the bottom of the affidavit says “WCSO and WC Prosecutor’s office are requesting a high bond due to the circumstances and heinous crime.” 

A judge agreed, setting bond for Lester at $500,000 and for Mooney at $100,000. The two have court appearances scheduled for mid July. (La Semana)