El mundo de una artista: entrevista con Reese Hadzeriga

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Por Guillermo Rojas 

 

La Semana tuvo la suerte de ser invitada a la exhibición de arte del Centro Skiatook, donde se encontró con muchos artistas locales que compartieron sus visiones sobre el mundo de las artes en Oklahoma. Entre ellos conversamos con Reese Hud….. quien anteriormente trabajaba en el Museo de Artes de Stillwater y hoy dedica tiempo completo a sus obras de arte. 

Podríamos describir sus pinturas como algo entre medio de un estado de naturaleza apabullante y un mundo mágico digno del escritor Tolkien. Estas piezas pueden ser adquiridas y admiradas en el centro Skiatook, un lugar destinado a conocer y apoyar a las jóvenes promesas del arte local. 

“Estas pinturas están destinadas a mostrarle a gente cómo la humanidad tiene mucho potencial y podríamos evolucionar gracias a nuestros conocimientos, pero por alguna razón no lo estamos haciendo, y nos estamos haciendo daño por no avanzar. Pero aún así la tierra y la naturaleza nos van a pasar algún día, van a seguir avanzando a pesar de nosotros mismos”, dijo la artista sobre sus piezas. 

Las obras de Reese dejan entrever un sutil mensaje de protesta de tono apocalíptico que no sólo denuncia la situación de los seres humanos y nuestro vínculo con el medio ambiente sino también la comunicación entre los de nuestra misma especie. “Me siento muy mal por cómo nos tratamos, por cómo tratamos el medio ambiente, creo que no deberíamos tener que elegir entre la naturaleza y los negocios, podemos tener ambos”, aseguró Reese. “Esta vida moderna ha hecho que perdamos la comunicación entre individuos, antes vivíamos en tribus, hoy estamos más unificados pero en vez de conectarnos más estamos cada vez más desconectados”, dijo la artista. 

Cada quien se inspira con las cosas más irrisorias y las situaciones más inesperadas, y en este conjunto de obras los animales son quienes captan toda nuestra atención. “Me inspiré en los animales y en la taxidermia por eso decidí ir a ver la colección de especímenes que hay en la universidad y me propuse crear un ambiente, un mundo para esas criaturas. Mundos que muchas veces no existen y que sólo veo en mis sueños”, dijo Reese. “En el caso de estas pinturas, la idea es crear un mundo en el que la naturaleza sobrepasó al hombre y el hombre no existe más”. 

Hay quienes creen que los artistas son hedonistas y excéntricos, pero Reese nos demuestra una sensibilidad emocionante que se traduce en una constante preocupación por el devenir de la humanidad. “Creo que el amor es lo que une a la gente y nos permite superar nuestras diferencias, si bien es algo de ver en la vida cotidiana con conflictos por todos lados, es lo que me da fuerzas para creer en el futuro”. 

Reese le ofreció un consejo a los jóvenes artistas en busca de un lugar dónde trasmitir su mensaje: “Tengan esperanza y sigan trabajando por un futuro mejor, nunca abandonen su obra”. (La Semana)  

 

A painter’s world: a conversation with Reese Hadzeriga 

 

By Guillermo Rojas 

 

TULSA, OK – At a recent gallery exhibition at the Skiatook Arts Center, La Semana had the chance of meeting a promising local artist who shared her personal views on the arts world. Reese Hadzeriga used to work at the Art Museum in Stillwater, and today is dedicating all her time to art. Her paintings can be described as something in between a full state of nature and a magical world, one that honors the work of Tolkien among others, and that can be purchased at Skiatook, a place designed to meet and support the young artists of Oklahoma. 

“With those paintings I want to show how humanity has a lot of potential and we could be evolving with all the knowledge we have, but we aren’t,” said the artist about her pieces, “And I think we are faulting ourselves by not moving forward, but the Earth is going to move forward and pass us, that is what I want to say.” 

There is a slight tone of criticism visible in her art, an apocalyptic message that not only denounces the way human kind relates with the environment, but also with each other.  

“I feel strongly about how we treat each other too, it’s not only about the environment,” Hadzeriga said. “We shouldn’t be prioritizing business over the environment when we could be doing both. In modern life we have lost communication between individuals — we used to be more tribalistic, now we are more unified but instead of connecting with the earth we are more disconnected.” 

Artists get their inspiration from unprecedented places and situations and in this case animals seem to get all the attention of the audience.  

engan espernza y sigan trabajando por un futuro mejor, nunca abandonen su obra”o”.s, si bien es algo de ver en la vida cotidian“My inspiration for these pieces came from an interest in animal specimens and taxidermy, and so I went to the school’s specimen collection, just to paint them, to get inspired, then I painted an environment for them,” Hadzeriga explained. “I like creating worlds for my paintings, worlds that I see in my dreams. In this particular world humans don’t exist anymore.” 

Hadzeriga has a deep concern for human kind, something that she doesn’t hide in her paintings, but what deeply moves her is the hope of love in human kind.  

“Love is what brings people together and makes them overcome their differences, even though it is hard to see it when there is war everywhere, it is what makes me optimistic about our future,” the artist said. 

Hadzeriga offered a little advice for the young artists out there trying to convey their message: “Keep having hope and keep working towards a better future and don’t give up.” (La Semana)