Linda Morrissey y sus 23 años como jueza

Por Guillermo Rojas y William R. Wynn 

 

TULSA, OK – La jueza distrital Linda Morrisey es una cara familiar en la corte del condado de Tulsa, donde trabaja hace ya 23 años. Morrisey es una de las juezas con más años de experiencia en la corte y ahora espera volver a ser reelecta en las elecciones de noviembre. La jueza dialogó con La Semana sobre sus años en el estrado y sus ideas para el sistema judicial estatal. 

Actualmente Morrisey sirve al juzgado de faltas civiles, presidiendo sobre casos como, accidentes de trabajo, disputas de contratos, juicios por malapraxis, pero se podría decir que con tantos años de experiencia esta jueza ejemplar lo ha visto todo. “En mis 23 años de carrera presidí sobre todo tipo de casos en la corte, incluyendo patrias potestades, sucesiones, casi todo”, reconoció la jueza.  

Morrisey dijo que lo que más se ve en los casos de sucesión son hispanos afectados. “Aquí tratamos una combinación de cosas, adopciones, tutorías legales y estados civiles”, explicó la jueza. “Y estoy viendo cada vez más personas hispano parlantes en la corte. Diría que se sitúan luego de la corte de familias, con cuestiones de divorcio, acciones de paternidad y juicios por manutención”. 

Desde el principio de su carrera Morrisey decidió recorrer la milla extra para asegurarse de que su corte sirviera a todos por igual. “Cuando era jueza allá por el año 1996-97 tenía muchos litigantes hispanos, y necesitaba que todos los formularios fueran traducidos al español para que hubiera formularios en inglés y otros en castellano para los casos de demandas más simples”, comentó la jueza. 

En sus años en la corte criminal Morrisey se convirtió en devota de la reforma del sistema judicial utilizando métodos alternativos para quienes enfrentaban ofensas menores. “Me di cuenta afortunadamente que los ofensores no violentos que no eran una amenaza a la comunidad estaban siendo aislados de la comunidad, los metían presos y perdían sus empleos, sus familias y a veces quedaban completamente en la ruina”, dijo Morrisey. “Por eso me convencí de que los sistemas alternativos como la sentencia comunitaria y la corte de drogas son necesarios. Quienes cometen un crimen deben pagar, pero no creo que todos deban ir presos. Hay otras maneras de que paguen sin impactar tan significativamente en sus familias y sus futuros”. 

Morrisey asegura que de poder modificar algo del sistema legal, sería intentar hacerlo más inclusivo. Le gustaría ver que más gente utilizara formularios en español en el sistema y quizás en otros idiomas. “Creo que el sistema judicial debería ser más amable con los usuarios”, dijo la jueza. “Me gustaría que fuera más accesible y más fácil de usar, más fácil de entender. Me encantaría tener a alguien en la corte que ayudara a las personas, las dirigiera, le dijera dónde deben ir y les ofrecieran información como si fuesen embajadores”. 

Si bien Morrisey siempre intentó ser lo más imparcial posible, sabe que hay algunos casos en los que su decisión no generaba beneficios para nadie. Con pena recuerda algunas adopciones en las que se arrepiente.  “Uno tiene un niño que fue criado por un padre adoptivo por años, aparecen los padres biológicos y dicen que nadie les había informado sus derechos, que sus derechos no habían sido respetados e intentan tomar la custodia de ese niño que fue criado por otro”, explicó Morrisey. “El fallo es muy duro, porque si bien siento gran compasión por los padres biológicos a quienes le sacaron los niños, también me apenan los pequeños y sus padres adoptivos con los que generaron un vínculo. Tuve varios de esos casos, y realmente son muy difíciles”. 

Linda Morrisey quiere ser jueza en la corte distrital  otros 4 años más, no dejes de votarla el 6 de noviembre . (La Semana) 

 

 

Linda Morrissey reflects on 23 years as a judge 

By Guillermo Rojas and William R. Wynn 

 

TULSA, OK — With 23 years on the bench, District Judge Linda Morrissey is a familiar face at the Tulsa county courthouse. In fact, Morrissey is one of the longest serving judges still in office here. As election day nears, the day that will decide her bid for another four years wearing the black robe, Morrissey visited with La Semana about her years on the bench and her thoughts on the state of the justice system. 

Currently Morrissey has a civil docket, presiding over cases such as personal injury, contract disputes, and malpractice lawsuits, but there are few legal matters she hasn’t heard during her time on the bench. 

“In my 23 year career I’ve presided over every kind of case in the courthouse,” Morrissey said, “including guardianships, probate, criminal, juvenile – every kind of case that we have.” 

Morrissey said she most often has Hispanic before in probate cases. 

“Probate is a combination of adoption, guardianships, and estates,” the judge explained, “and I saw a fair number of Spanish speaking people when I had a probate docket. I would say second to that probably family court, with divorces, paternity actions, and child support collections.” 

From the very beginning, Morrissey has gone the extra mile to make sure her courtroom accommodated the needs of all who came before her.  

“When I was a new judge back in 1996 or 1997 I had a number of Spanish speaking litigants…and so I wanted to have the forms translated into Spanish, so there would be an English set of forms and a Spanish set of forms, for cases like small claims, for example.” 

During her time hearing criminal cases and in the years since, Morrissey has been a strong advocate for criminal justice reform and utilizing alternative methods for those facing minor charges.  

“I found it unfortunate that nonviolent offenders that really weren’t a threat to the community were being removed from the community, put in prison and as a result they lose their jobs and their family often suffers greatly – sometimes it ruins the family,” the judge said, “so I really believe in alternative systems like community sentencing and drug court. I believe offenders should be held accountable for breaking the law, but I don’t think everybody needs to be incarcerated. I think there are other ways to hold them accountable without so significantly impacting their family and their future.” 

Morrissey said if she could change one think about the legal system, it would be to make it more inclusive. She would like to see the Spanish language forms she initiated available throughout the system, and in other languages as well. 

“I think the court system should be very user friendly,” the judge said. “I would like to make it more accessible and easier to use, easier to understand. It would be wonderful if we could have someone in the courthouse to help people, to direct people as to where they need to go, to provide information. Sort of an ambassador.” 

Although Judge Morrissey has always strived to make sure her rulings were fair, she said there have been some cases where there simply was no good outcome. She recalled some adoption cases that had failed for various reasons. 

“You have an infant who has been raised for two or three years by an adoptive couple, and then the biological parents come in because they hadn’t been given notice or their rights had not been respected, and they seek to take custody of their child that has been raised by someone else,” Morrissey recalled. “That’s really hard on everyone. I feel great compassion for the biological parents who without due process had their child taken from them, and I also feel very sorry for the child and the adoptive parents because they’ve bonded. I had a few of those cases, and that was really gut-wrenching.” 

Linda Morrissey is seeking another four year term as District Judge on November 6th. (La Semana)