“La discriminación si existe”

entrevista con Rodolfo Quilantán Arenas, Consul de México en Litte Rock 

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino 

El consulado Mexicano Móvil visitó Tulsa la semana pasada y tuvimos la oportunidad de entrevistar al Cónsul en Little Rock, Rodolfo Quilatán Arenas, quien aseguró que la demanda en la zona de Tulsa y el Este de Oklahoma no deja de crecer y que el consulado está completamente desbordado. El consulado  de Little Rock cubre la jurisdicción del estado de Arkansas, la parte Oeste de Tennessee y la parte Este de Oklahoma. “Venimos a Oklahoma 2 veces por mes y es insuficiente”, aseguró el cónsul en su reciente visita.  

El cónsul explicó que los trámites más comunes que se realizan en el consulado móvil y el consulado sobre ruedas son la renovación de pasaporte, renovación de matricula consular, registro de nacimiento y la credencial de elector, que permite al ciudadano votar en México.  “Para la credencial de elector se necesita una identificación con fotografía, acta de nacimiento y  comprobante de domicilio que atestigüe que la persona viva aquí en Oklahoma”, explicó el Consul agregando que todos esos papeles se envían luego a la comisión electoral que envía al domicilio del particular la credencial de elector, a diferencia de la matrícula consular que sólo se entrega personalmente en el consulado.  

Si bien el cónsul ha hecho mucho para asistir a la población local, las quejas están a la orden del día, que no alcanza el tiempo, que a veces no hay respuesta, que todo demora mucho. Sin embargo, el problema fundamental es que hay muchos paisanos sin documentación alguna, lo que altera los tiempos de las cosas. “Hay gente que no tiene ni un documento para probar que es mexicana, hay decenas de personas que se hacen pasar por mexicanos, nos presentan documentos falsos”, aseguró el cónsul. “Y a los que no tienen nada hay que ayudarlos para que puedan tramitar sus documentos, cada estado de mexicano tiene oficina de migrantes aquí en Estados Unidos”, dijo el cónsul. Quienes no cuenten con documentos deben solicitarle a un familiar en México que vaya con la autoridad municipal para certificar una carta de identidad municipal con dos testigos, la clave es conseguir el documento para hacer constar que la fotografía que aparecerá en el documento, pertenece en efecto al paisano que solicita el documento. Una vez que el paisano recibe esa carta puede tramitar la matricula consular.  

En épocas de deportaciones y discursos anti-inmigrantes el consulado parecería estar más ocupado que nunca, pero Quilantán asegura que la relación con el sheriff y la policía es más que cordial, aunque siempre hay cuestiones para estar en desacuerdo. “Todos los días recibimos cartas de los reos diciendo que no cometieron el delito por el cual fueron apresados, el asunto es que una vez un paisano se declara confeso de un delito es muy difícil modificar esa acusación”, indicó el cónsul. “Sabemos que hay autoridades del district attorney que le dicen a los reos,  ‘si te declaras culpable se evitan todos los gastos oficiales y te damos una sentencia de 2 o 3 años en vez de 15 o 20´;  y el paisano dice que si. Y ahí empiezan los llamados telefónicos de las familias y las cartas”, explicó Quilantán, agregando que generalmente las autoridades de policía son un poco más benignas que el sheriff a la hora de tratar a los indocumentados.  

“Cuando un paisano es detenido saca su matricula consular, la muestra y algunos le dan una advertencia y otros no reconocen la identificación y ya. Las autoridades del sheriff tienen que cumplir otros requisitos, ellos tienen bajo custodia a los detenidos que van a ser procesados y a los indocumentados que van a ser deportados”, dijo el cónsul sobre las diferencias con las agencias de seguridad.  

El cónsul sabe que mucha gente está siendo deportada y por eso considera esencial la prevención. “Tenemos que decirles a nuestros conciudadanos que estén muy atentos, que si llega el ICE a su casa y les toca la puerta ellos tienen derecho a no abrirla, tienen derecho a permanecer callados”, expresó el cónsul. “ Lo que quiero decir es que la actividad fundamental que tenemos que hacer con la comunidad es evitar problemas. Si vas a conducir verifica que tus luces funcionen.  Recuerda que el perfil racial existe, aunque las autoridades digan lo contrario, la discriminación si existe”, aseguró Quilantán.  

“ Por favor conduzcan respetando los límites de velocidad eso puede llevar a la deportación y el rompimiento de familias. El consulado de México tiene un rol preventivo ,la obligación de recordarle a sus conciudadanos la importancia de respetar la ley, por eso salen a tomar bebidas espirituosas háganlo, pero no manejen”, espetó el cónsul.  

Quilantán expresó preocupación por la situación de sus conciudadanos en Estados Unidos. “La gente vive con ansiedad, con depresión, con estrés, la gente viene angustiada, escuchamos historias de gente que va a hacer sus compras en la noche a las tiendas de conveniencia para evitar encontrarse a las autoridades”, una situación que fomenta la desconfianza en la policía y que no contribuye a aunar esfuerzos para reducir la criminalidad.   

“A mis compatriotas les diría que sigan siendo muy respetuosos de las leyes y las ordenanzas locales. Una gran mayoría no tiene invitación y por eso tenemos que entender que todos y cada uno de los mejicanos somos embajadores de nuestro país que venimos aquí a trabajar a formar parte de la comunidad”, concluyó Quilantán. (La Semana) 

 

“Discrimination exists”, interview with Rodolfo Quilantán Arenas, Mexican Consul in Little Rock 

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino 

Tulsa, OK- The Mexican mobile consulate visited Tulsa last week and La Semana had the opportunity of interviewing Rodolfo Quilatan Arenas, the consul from Little Rock, who said the consulate is completely overburdened by the demands of the local citizens of Eastern Oklahoma.  

The Consulate in Little Rock provides services to the state of Arkansas, the Western part of Tennessee and Eastern Oklahoma.  

“We come to Oklahoma twice a month and it is not nearly enough,” said the Consul.  

The most typical procedures issued by the mobile and the wheel consulate are the renewal of passports and matricula consulares, and the issuance of birth certificates and voting credentials.  

“In order to vote in Mexico you need an elector credential. To issue it the citizen has to bring a valid ID with a photograph, a birth certificate and an address certificate that shows the person is currently residing in Oklahoma,” explained the consul, adding that all these papers are later sent to the electoral commission in Mexico which issues the voting credential and sends it to the personal address of the citizen. This is not the case with the issuance of matricula consulares, which can only be obtained personally at the Consulate. 

Even though the Consul has worked hard to assist the local Mexicans and speed up some bureaucracy processes, complaints are always trendy: people say the consulate does not come often to the City, that the procedures take very long, that the queues are long. But the most important problem is that there are a lot of Mexicans in the state with no documents at all.  

“There are a lot of people that cannot attest they are Mexicans, and we have thousands that claim to be so and are not and present fake documents,” Quilantán said. “Those who effectively are Mexicans need a lot of help to issue a valid ID, and every state in the USA has a Mexican immigration office to assist them.” 

The ones that don’t have valid Mexican documents need to ask a relative back in Mexico to go to the municipal authority with two witnesses to get a letter of municipal identity in which the municipal authority certifies the identity of the individual. Once the Mexican consulate obtains that certification it can issue a matricula consular. 

In times of bigotry, deportations and anti-immigration feelings, the Consulate seems busier than ever, but Quilantan is solid about his bond with the local police and the sheriff’s office, even if sometimes they are just meant to disagree.  

“Every day we receive letters of people saying they were convicted for a crime they didn’t do. The problem is that once a person confesses a crime, the confession is impossible to undo,” stated the consul. “We know there are certain authorities inside the district attorney’s office that said to the offenders ‘ if you declare yourself guilty they will give you 2 or 3 years instead of 15 to 20, and our countrymen, out of ignorance, sign. That is when the families start calling the consulate, sending letters.” 

Quilantan added that generally police authorities tend to be more benign than the sheriff’s deputies when dealing with the undocumented.  

“When a Mexican is detained by the police he shows them the matricula consular and some may give him a warning and others may decide not to recognize the document as a valid ID and that’s the end of it. The sheriff’s office has different responsibilities, they have to detain the undocumented, process their files and send them to ICE,” said the Consul about the local law enforcement agencies. 

Quilantán knows a lot of people are getting deported and considers prevention a must to protect the Hispanic community in town.  

“We have to tell our citizens that they need to pay attention. If ICE comes knocking at their doors they are allowed to say no, they can decide not to open those doors, they have the right to remain silent,” the Consul explained. “What we need to do as a community is avoid all kinds of trouble. If you are going to drive, verify the lights of your car. Remember racial profiling exists, even if authorities refuse to recognize it, discrimination exists. Please try to respect the speed limits, because speed excess can lead to deportations and the breaking up of families. The Mexican Consulate has a preventive role, we have the obligation of encouraging our citizens to respect the law. So, if you want to go out and drink some spirits do it, but do not drive.” 

Quilantán expressed some worry for his countrymen.  

“People live with anxiety, they have depression, stress. We listen to incredible stories, people that have to go shopping at night because they are afraid of the law enforcement authorities,” a situation than only destroys the bond between the police and the immigrants and that does not contribute in the fight against crime. 

“Dear countrymen, try to respect the laws and the local ordinances,” Quilantan urged. “A majority of us are in this country with no invitation, and we need to remember we are all ambassadors of Mexico, we are here to work and become a part of the community.” (La Semana)