Atlanta United la tormenta perfecta

La gloria llego, y se quedo en casa.

Texto: Alejandro Cabero 

Fotos: Graham Green

Atlanta no dejó lugar a dudas y se coronó con justicia Campeón de la MLS y representante de la Liga para él Campeon de Campeones qué se disputará con el ganado de la Liga MX de este año.

El imponente marco del Mercedes-Benz Stadium en Atlanta de $1.6 billones de dólares, fue sede de una verdadera exhibición en cuanto a lo organizativo en donde en menos de 10 días la liga MLS pudo organizar un evento qué quedará en la impronta de la historia del fútbol de Estados Unidos, una exhibición en cuanto al despliegue de inversiones y sponsors qué están llegando con fuerza a la MLS y por último en términos de buen fútbol en el paladar de los dirigidos por el Tata Martino y los de Giovanni Savarese.

Con dos propuestas dispares, el Atlanta United superó con claridad al Portland Timbers desde el minuto uno y se coronó campeón de la MLS al derrotarlo 2-0 con goles del venezolano Josef Martínez y él argentino Franco Escobar.

Atlanta United fue una máquina, tal y como lo vinieron demostrando toda la temporada en la Conferencia Este de la primeras división del balompié estadounidense.

Con dos propuestas diferentes, Atlanta sometió a su rival a discreción. En los primeros 45’ minutos se jugó al estilo del Tata Martino: manejaron la pelota con mucha frescura buscando generar espacios en la defensa del Timbers.

Los laterales Garza y Escobar fueron claves, imponiendo condiciones en ambas bandas y obligando a los laterales rivales a seguirlos en la marca generando espacios interiores para que Julian Gressel hiciera rupturas sobre todo por el costado izquierdo. 
 
Por el otro costado, Darlington Nagbe estuvo impecable. El experimentado volante forzó al argentino Sebastián Blanco a perseguirlo dejando a Escobar en él uno-uno frente a Jorge Villafaña, quien perdió cada uno de los duelos personales contra el argentino.

La superioridad era notable y Giovanni Savarese no encontró el antídoto qué le permitiera al menos acomodar su formación. El estratega venezolano de Portland intercambio perfiles entre él peruano Polo y él argentino Blanco intentando darle impulso a las transiciones en ataque pero no le dio los resultados que esperada. Más allá de lo que generaban de manera aislada los volantes ofensivos, Portland construyó muy poco debido al poco tiempo que pudo poseer el balón. Con un bloque medio, con poca intensidad, nunca pudo neutralizar la salida desde el fondo de Atlanta, que con él argentino González Pirez él veterano Parkhurst y Larentowicz consiguieron llevar la pelota a los jugadores más habilidosos.

La presión alta de Atlanta con Almirón marcando el ritmo fue fundamental para neutralizar la efectividad de Portland en la creación de juego interior qué tanto le dolió a Sporting KC en él Children’s Mercy Park.
 
En la segunda parte, Martino retrocedió líneas y le cedió la propuesta con la pelota a su rival (En el primer tiempo ganó la posesión del balón con un 56%-44% y en la segunda parte bajó a un 39%-61%) para comenzar a hacer daño con el contragolpe. Las buenas noticias aumentaron cuando por un error garrafal de Villafaña qué no lo vió entrar por la espalda en un pelota parada. Con el 2-0 y el dominio del desarrollo, todo fue mucho más sencillo. Portland sacó todo al ataque comenzó a dejar espacios y con esto, más el pésimo retroceso defensivo de la visita, Josef Martínez (y después Tito Villalba) y Miguel Almirón no dejaron de castigar a un anímicamente abatido Portland Timbers.

Aunque él la segunda mitad Portland cambió de propuesta y mejoró ya que se movían más sus volantes ofensivos y sus laterales se proyectaban mucho más que en la primera mitad, donde casi no pasaron la mitad de la cancha no les alcanzó para darle batalla al sólido Atlanta.
Savarese intentó ,con los ingresos del argentino Lucas Melano y él colombiano Dairon Asprilla, darle un poco de frescura en ciertas zonas al equipo verde. Hasta la entrada de Powell que significó, por primera vez en el partido, un cambio sustancial de esquema.

Con el jamaiquino en el campo, de juego él lateral Zarek Valentin pasó a ser un tercer central, y el jamaiquino -rápido y fresco- ocupó la banda como carrilero, formando un un 2-5-2 con Melano y Blanco en el ataque con un sistema espejo. 
Pero de poco le sirvió. El repliegue del Atlanta fue perfecto. Casi no habían espacios en los carriles centrales y con sus tres defensores sacando todas las pelotas aéreas que llovían al área.
Portland se paró con un 4-4-2 con los cambios y se replegó aún más en defensa esperando recuperar el balón para las transiciones relámpago de contragolpe.
 
Asprilla y Valeri mezclaron zonas entre carril central y banda derecha, Sebastián Blanco se movió al costado opuesto con intención de sorprender, Lucas Melano quedó como centro delantero pero entrando y saliendo del área constantemente para despistar, pero él Atlanta mantuvo la concentración y la estamina hasta el último minuto y Savarese no pudo torcer la muñeca del Tata.

El triunfo del equipo de Martino se puede explicar desde las actuaciones de Josef, Almirón, Nagbe y Garza pero, en la pizarra del argentino se construyó un planteamiento 5-3-2 infalible que, en ningún momento, puso en duda que el Atlanta se coronará campeón de la MLS. Un dominio total de un conjunto que fue, sin lugar a dudas, el mejor de toda la temporada.