Cada vez hay más pelos en mi almohada

Aunque suene raro, el insomnio puede provocar alopecia. El pelo crece durante la noche y si no dormimos bien podríamos alterar la renovación capilar.

La solución. Ni se te ocurra llevarte a la cama el móvil o la tablet. No necesitas sobreestímulos, sino algo que te induzca al descanso. Media hora antes de ir a dormir toma una infusión relajante (verbena, pasiflora, azahar) y rocía tu almohada con un spray específico, que te ayudará a favorecer el sueño.

Mantén el estrés a raya. También afecta a la densidad del cabello. El estrés empeora la microcirculación y hace que descienda el porcentaje de pelos que se encuentran en la fase de crecimiento.

MI MADRE YA TENÍA ALOPECIA
Si tienes antecedentes familiares, es muy posible que heredes el problema.

La solución. Usa lociones o concentrados capilares con biotina y/o extractos de calabaza, ginseng, regaliz… Es importante que los uses al notar los primeros síntomas para activar el folículo piloso. Al principio, úsalos dos veces por semana y cuando la caída disminuya, bastará con una aplicación semanal.

Visita al tricólogo. Es el dermatólogo especializado en cabello. Si tu pérdida es muy evidente, te recomendará algún tratamiento profesional.

LO LAVO POCO PARA QUE NO SE CAIGA
Es un error. Si no se lava, un exceso de grasa puede provocar una alopecia prematura. Además, el pelo se cae igual al desenredarlo o al tocarlo mucho.

La solución. No es necesario lavar el pelo a diario, pero sí usar el champú adecuado (fortalecedor, antigrasa, hidratante) para darle lo que necesita. Los champús anticaída están en entredicho por muchos dermatólogos, quienes aconsejan invertir mejor en lociones anticaída, porque permanecen actuando en la piel (cuero cabelludo).

La loción. Aplícala solo en el cuero cabelludo. En el pelo no actúa y lo ensucia.

EN OTOÑO PIERDO MÁS PELO
La consulta de los dermatólogos se llenan en estas fechas por esta causa pero en el 80% de los casos es normal, se debe a una caída estacional.

La solución. Solo es cuestión de paciencia y de no “maltratar” el pelo. Usa herramientas para el secado o alisado con tecnología iónica o termoprotectora. Para más seguridad, usa también un spray protector del calor antes de secar o moldear el pelo y utiliza cepillos de cerdas naturales. Evitarás la rotura de las fibras capilares. Piensa que en otoño las raíces del pelo entran en fase de reposo y el pelo ya formado se desprende. Es un proceso que dura 3-4 semanas y después el cabello vuelve a salir.

Usa siempre acondicionador. Aparte de hidratar el pelo, forma una película que protege a las fibras de las roturas.