Bolivia: El partido de Evo Morales ya tiene candidatos / Evo Morales’s party names its candidates

Por Enrique Finot | LA PAZ, Bolivia

A la finalización de una reunión de dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS), partido político del depuesto presidente boliviano Evo Morales, se anunció la nominación de los candidatos para la presidencia y vicepre­si­dencia del estado, que representarían a esta tienda política en las anunciadas elecciones a celebrarse el próximo 3 de mayo. La fecha ha sido fijada por el renovado Tribunal Supremo Electoral (TSE) luego de que se anularan las elecciones del 20 de octubre pasado, debido a denuncias de fraude electoral corroboradas por una auditoría externa a cargo de un equipo de expertos de la OEA, y de una movilización masiva de la ciudadanía que exigió y provocó la renuncia del presidente Evo Morales, coadyuvada adicionalmente por el amotinamiento policial y la “sugerencia” del alto mando militar.

La reunión fue convo­cada por Morales y se realizó en la capital argentina, país donde se encuentra en calidad de refugiado. La asistencia, como es natural por el costo y la distancia, se redujo a un número limitado de integrantes de su partido, con la participación de algunos de los precandidatos, sus simpatizantes y los diri­gentes de la denominada “ala dura del MAS” integrada por los más fieles seguidores del depuesto mandatario.

La nominación de los candidatos masistas, en la práctica y como era de esperarse, fue impuesta por Evo Morales, mante­niendo el estilo autoritario con el que gobernó Bolivia en sus últimos períodos presidenciales, y recayó en los exministros que más tiempo lo acompañaron en sus largos casi catorce años de gobierno: Luis Arce Catacora para presidente y David Cho­quehuanca para vicepresidente. Arce, economista con maestría de la universidad británica de Warwic, fue Ministro de Economía y Finanzas y se lo considera el artífice del “milagro económico” que mantuvo a Bolivia en los niveles más altos de crecimiento económico de la región durante el gobierno del MAS y que representa, según Morales, la garantía para la continuidad del denominado “proceso de cambio” con capacidad técnica y estabilidad económica.

Choquehuanca, de raíces aimaras y con un amplio respaldo de las comunidades campesinas del área andina, fue Ministro de Relaciones Exteriores durante la mayor parte del largo gobierno masista.

Las reacciones por parte de importantes sectores del MAS se han hecho sentir de inmediato, mostrando el resquebrajamiento del otrora monolítico partido gobernante. Por una parte, los sectores conservadores y fieles al expresidente, especialmente los cocaleros del Chapare, de los que Morales sigue siendo presidente de las seis federaciones de cultivadores de coca, han manifestado que respetan y respaldan la decisión de su mentor, aunque a regañadientes debido a que postulaban a su ahora principal dirigente, el joven sindicalista Andrónico Rodríguez, que fue descartado por Morales.

Por otra parte, los amplios sectores que promueven el mantenimiento de la difícilmente lograda pacificación del país y que sostienen los principios ideológicos originales de respeto a los mecanismos democráticos y comunitarios de elección de los dirigentes del partido, han manifestado su rechazo a la formula aprobada en Buenos Aires, que ha ignorado las candidaturas propuestas por el denominado “acuerdo de unidad” que proponían la dupla Choquehuanca – Rodríguez.

En esta ala se encuentran las federaciones sindicales campesinas del área andina, sindicatos mineros, la Central Obrera Boliviana y especialmente, la presidenta del Senado Eva Copa, que ya ha manifestado que la elección de candidatos de Buenos Aires no es más que una propuesta a considerar; a su opinión se suman la mayoría de los integrantes de la Asamblea Legislativa.

Mientras tanto y cuando faltan menos de cuatro meses para las elecciones nacionales, van apareciendo numerosos nuevos candidatos, la mayoría de la derecha tradicional y la emergente extrema derecha liderizada por el exlíder cívico y ahora candidato presidencial Luis Fernando Camacho y la presidenta interina Jeanine Áñez. (La Semana)

David Cho­quehuanca para vicepresidente y Luis Arce Catacora para presidente

Evo Morales’s party names its candidates

By Enrique Finot | LA PAZ, Bolivia

At the end of a meeting of leaders of the Movement to Socialism (MAS), the political party of the deposed Bolivian president Evo Morales, the nomination of the candidates for the presidency and vice-presidency of the nation was announced, which would represent this MAS slate in the elections to be held on May 3. The date has been set by the renewed Supreme Electoral Tribunal (TSE) after the elections of October 20 were canceled, due to allegations of electoral fraud corroborated by an external audit by a team of OAS experts, and of a massive mobilization of the people that demanded and provoked the resignation of President Evo Morales, additionally assisted by police mutiny and the “suggestion” of the high military command.

The meeting was called by Morales and was held in the Argentine capital, a country where he is a refugee. Attendance, as is natural due to the cost and distance, was reduced to a limited number of members of his party, with the participation of some of the candidates, their supporters and the leaders of the so-called “hard wing of the MAS,” composed of the most faithful followers of the deposed president.

The nomination of the mass candidates, in practice and as expected, was imposed by Evo Morales, maintaining the authoritarian style with which Bolivia ruled in his last presidential periods, and fell to the former ministers who accompanied him the longest in his long almost fourteen years of government: Luis Arce Catacora for president and David Choquehuanca for vice president.

Arce, an economist with a master’s degree from the British University of Warwic, was Minister of Economy and Finance and is considered the architect of the “economic miracle” that kept Bolivia at the highest levels of economic growth in the region during the MAS government and which represents, according to Morales, the guarantee for the continuity of the so-called “process of change” with technical capacity and economic stability. Choquehuanca, with Aymara roots and broad support from the rural communities of the Andean area, was Minister of Foreign Affairs for most of the long mass government.

The reactions by important sectors of the MAS have been felt immediately, showing the cracking of the once monolithic ruling party. On the one hand, the conservative and loyal sectors of the former president, especially the Chapare coca growers, of whom Morales is still president of the six federations of coca growers, have stated that they respect and support the decision of their mentor, and, although reluctantly, they nominated their new main leader, the young unionist Andrónico Rodríguez, who was ruled out by Morales.

On the other hand, the broad sectors that promote the maintenance of the country’s fragile peace and that support the original ideological principles of respect for the democratic and community mechanisms of election of the leaders of the party, have expressed their rejection of the formula approved in Buenos Aires, which has ignored the nominations proposed by the so-called “unity agreement” put forward by the Choquehuanca – Rodríguez duo. In this wing are the peasant union federations of the Andean area, mining unions, the Bolivian Workers Central and especially, the president of the Senate Eva Copa, who has already stated that the election of candidates from Buenos Aires is nothing more than a proposal to conside, and in his opinion the majority of the members of the Legislative Assembly are added.

Meanwhile, and with less than four months to go before the national elections, numerous new candidates appear, the majority of the traditional right and the emerging extreme right led by the former civic leader and now presidential candidate Luis Fernando Camacho and the interim president Jeanine Áñez. (La Semana)