Manchester City derrota al Real Madrid en el Santiago Bernabéu

El Manchester City derrotó al  Real Madrid y encarriló su pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones con una remontada de dos goles en cinco minutos, justo cuando el conjunto de Zinedine Zidane parecía que podía acudir al Etihad con ventaja.

Lo que no pudo conseguir durante todo el partido, que controló el cuadro de Pep Guardiola casi siempre, lo logró con las dianas del brasileño Gabriel Jesús y del belga Kevin de Bruyne, éste de penalti, que revirtieron el gol de Isco Alarcón.

El City disfrutó de un inicio del segundo tiempo tan esperanzador que el Madrid parecía en la lona. Pero, un robo de balón le dio alas y esperanzas. Vinicius se escapó, atrajo a tres defensas y envió a Isco, quien, solo, abrió el marcador de forma inesperada (m.60).

Gabriel Jesús, una auténtica pesadilla, firmó el empate con un remate de cabeza a pase de De Bruyne, quien culminó la remontada cinco minutos después al materializar un penalti de Dani Carvajal sobre Raheem Sterling, que acaba de ingresar.

La vuelta se jugará el 17 de marzo en la casa del City, el Etihad Stadium, donde la casa blanca buscará remontar y los ciudadanos por su parte tendrán que sellar su pase a los cuartos.

Lyon 1-0 Juventus | Octavos de final (ida)

Gol del mediocampista Lucas Tousart
Photo by Xavier Laine/Getty Images

El Lyon sorprendió a la Juventus (1-0) en el partido de ida de los octavos de final de la UEFA Champions League, que se disputó este miércoles en el estadio Parc Olympique Lyonnais.

El mediocampista Lucas Tousart marcó el único tanto del partido cuando el reloj marcaba la media hora. Tousart conectó un centro enviado por Houssem Aouar y dejó impávido al portero Anthony Lopes.

El desquite se jugará el martes 17 de marzo en el Juventus Stadium, en Turín. (D)

Barcelona empata con el Napoli en la Champions

Un gol del francés Antoine Griezmann le dió un inmerecido empate 1-1 al FC Barcelona en la visita al Napoli en el estadio San Paolo, en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.

Tras pagar su lenta y estéril posesión e irse al descanso con un 0-1 adverso decidido por un golazo del belga Dries Mertens, el Barcelona igualó al comienzo de la reanudación gracias a Griezmann, en una acción originada en un gran pase vertical de Sergio Busquets.

La segunda diana en esta Copa de Europa para Griezmann fue la mejor noticia de la visita al San Paolo para un Barcelona que acabó con diez por la doble amonestación al chileno Arturo Vidal y que tampoco podrá contar con Busquets para la vuelta del 18 de marzo en el Camp Nou.

El cuadro barcelonista, con el francés Samuel Umtiti en la zaga junto a Gerard Piqué, quien acabó sustituido por molestias en un tobillo, y el croata Ivan Rakitic en el centro del campo como principales novedades en el once de Setién, controló el balón, pero le costó jugar en vertical ante un Nápoles extremadamente compacto, que se encerraba con las tres líneas en pocos metros y que buscaba ofender al contragolpe.

El belga Dries Mertens abrió el marcador con un golazo al minuto 30

Mertens, en presión constante sobre Segio Busquets, dificultó el trabajo de un Barcelona que en la primera mitad solo remató una vez a portería con Messi (m.8), en su estreno en el San Paolo, y que pagó una indecisión defensiva de Junior Firpo con el gol napolitano.

A la media hora de juego, el polaco Piotr Zielinski superó al lateral izquierdo barcelonista y ofreció el balón a Mertens, quien fulminó al meta alemán Marc-André Ter Stegen con un derechazo a la escuadra. Un gol histórico para el delantero belga, que alcanzó al eslovaco Marek Hamsik como máximo goleador del Nápoles (121 goles).

Necesitaba nuevas soluciones el Barcelona, en un San Paolo que rugía y que estuvo a punto de celebrar el segundo gol antes del descanso, cuando el griego Kostas Manolas, viejo conocido del conjunto barcelonista por haberle eliminado de la “Champions” con el Roma en 2018, remató fuera una asistencia del español José Callejón.

No empezó de forma mejor la segunda mitad, con Busquets que vio una amarilla por frustración y que se perderá la vuelta por acumulación de tarjetas. Su falta provocó la lesión de Mertens, que fue obligado a pedir el cambio.

Fue precisamente tras la salida del delantero belga del Napoli que Busquets contó con más espacio y un magistral pase vertical liberó al portugués Nelson Semedo, quien ofreció a Griezmann el cómodo balón del 1-1 (m.57).

Un partido hasta ese momento muy bloqueado tácticamente se volvió más imprevisible, con Insigne y Callejón que perdonaron el segundo gol napolitano y Messi que no consiguió rematar por pocos centímetros una asistencia del chileno Arturo Vidal y que acabó amonestado por arrollar involuntariamente al meta colombiano David Ospina.

Los técnicos, que intercambiaron sentidos elogios en la víspera, decidieron jugar nuevas cartas para aprovechar el momento. Setién, que no tenía a grandes alternativas a disposición a causa de las bajas del uruguayo Luis Suárez, el francés Ousmane Dembelé y los españoles Jordi Alba y Sergi Roberto, buscó más ritmo con la entrada del brasileño Arthur Melo por Rakitic y Gattuso agregó chispa ofensiva con Matteo Politano por Callejón.

Messi bien marcado no pudo anotar en el encuentro

Intercambiaron avisos los dos equipos, pero con poca pegada. Insigne, en el Napoli, y Arthur, en el Barcelona, lo intentaron con dos disparos desviados. Fueron las últimas jugadas técnicas en un partido que acabó con nerviosismo y malas noticias para el cuadro de Setién.

Vidal acabó expulsado por ver dos amarillas entre el 87 y el 89 por falta y protestas con el portugués Mario Rui y Piqué tuvo que retirarse por molestias en un tobillo.

Queda todo abierta para la vuelta del Camp Nou, en el que el Barcelona necesitará cambiar de ritmo y sustituir a Busquets y Vidal para seguir en su camino europeo. | Por Andrea Montolivo /EFE

Bayern de Múnich acaricia los cuartos de Champions tras vencer al Chelsea

Bayern de Múnich desplegó su poder y humilló al Chelsea en su casa

El Bayern de Múnich asestó un gran golpe al vencer al Chelsea por 3 a 0 en Stamford Bridge, este martes en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, con lo que queda en una situación muy favorable antes de la vuelta del miércoles 18 de marzo.

El internacional alemán Serge Gnabry fue decisivo en el inicio de la segunda parte con un doblete (minutos 51 y 54) logrado con asistencias de Robert Lewandowski, que logró luego el tercero (76).

El astro polaco queda de nuevo al frente en solitario en la tabla de goleadores del torneo, con 11 dianas, después de que el noruego Erling Haaland (Borussia Dortmund, ex del Salzburgo) le alcanzara a 10 la pasada semana con su doblete al París Saint-Germain.

El Chelsea acabó además con un hombre menos, por la expulsión del español Marcos Alonso en el 84.

Con su amplio triunfo, el Bayern queda muy cerca de vengarse del equipo que le ganó la final de esta competición en 2012 en su estadio de Múnich.

El año pasado un equipo inglés, el Liverpool, había sido el verdugo del Bayern en los octavos de la máxima competición europea, por lo que el campeón de las siete últimas ediciones de la Bundesliga se sacaría también de manera indirecta la espina de aquella enorme decepción.

La mala noticia para el Bayern llegó en forma de lesión, la del francés Kingsley Coman, que fue cambiado en el minuto 66 con un problema muscular.

– Atareado Caballero –

El arquero argentino Willy Caballero tuvo mucho trabajo en el partido

En la primera parte, los dos equipos brindaron un duelo dinámico, con ocasiones especialmente para el Bayern, pero el duelo llegó al descanso con la igualdad a cero.

El primer aviso serio lo dio el Bayern en el minuto 11, con un balón de Thomas Müller para Coman, que desde la frontal envió un disparo que se perdió fuera, rozando el palo.

En el 15, el arquero argentino Willy Caballero sacó con el pecho un intento de Robert Lewandowski y Müller (29) rozó el tanto para los germanos, con un disparo con rosca que fue fuera por poco.

La primera del Chelsea la tuvo Olivier Giroud (34), que no llegó a rematar a gol por muy poco.

Müller (35) envió al larguero a centro de Lewandowski, antes de que Manuel Neuer impidiera que el Chelsea se adelantara en el 44, a disparo de Marcos Alonso.

En la segunda parte, Gnabry asestó dos zarpazos en apenas tres minutos, que dejaron herido casi de muerte al Chelsea.

Su primer gol (51) llegó con un remate en el área rodeado de rivales, aprovechando un pase de Lewandowski, que le dio también la asistencia que le permitió irse en carrera hacia el arco rival, entrar en el área y batir por bajo en el 54 a Caballero.

Gnabry rozó el ‘hat-trick’ con una volea en el 58, pero se fue alta. El Chelsea no reaccionaba y el Bayern ahondó en la herida, cuando en el 76 el joven canadiense Alphonso Davies hizo una fulgurante carrera por la banda izquierda para enviar un pase de la muerte que Lewandowski empujó a la red.

Los jugadores del Bayern, Lewandowski incluido, fueron a abrazarse a Davies como si hubiera sido él el autor del tanto.

El marcador ya no se movió y el Chelsea necesitará una remontada épica en el Allianz Arena para poder dar la vuelta a la eliminatoria. /AFP