Violentos abusos en minas de oro ilegales en Venezuela / Venezuela: Violent Abuses in Illegal Gold Mines

NUEVA YORK– Residentes del estado de Bolívar, al sur de Venezuela, son víctimas de amputaciones y otros abusos atroces cometidos por grupos armados que controlan minas de oro, incluyendo organizaciones venezolanas conocidas como “sindicatos” y grupos armados colombianos con presencia en la zona, señaló este martes 4 Human Rights Watch.

Los grupos armados parecen actuar generalmente con la aquiescencia del gobierno y, en algunos casos, con su participación, para mantener un férreo control de las poblaciones locales.

Venezuela cuenta con reservas de recursos sumamente valiosos como oro, diamantes y níquel, así como reservas de coltán y uranio.

Aunque el gobierno ha anunciado iniciativas para atraer inversiones para la minería legal, así como medidas para combatir la minería ilegal, buena parte de la minería de oro en los estados en el sur de Venezuela, incluido Bolívar, es ilegal, y una gran cantidad de oro, cuyo total es difícil de cuantificar precisamente por su carácter ilegal, es sacado del país mediante contrabando.

Los distintos sindicatos que controlan las minas ejercen un estricto control sobre las poblaciones que viven y trabajan allí, imponen condiciones de trabajo abusivas y someten a tratos brutales a quienes se acusa de robos y otros delitos.

En los peores casos, han desmembrado y matado frente a otros trabajadores a quienes presuntamente no habían cumplido con sus reglas.

Las actividades en estas minas ilegales también tienen un impacto devastador en el medioambiente y en la salud de los trabajadores, según fuentes locales.

La migración económica interna debido a la crisis económica y humanitaria en Venezuela ha incrementado la cantidad de personas que buscan trabajo en la actividad minera.

Muchos residentes viven atemorizados y están expuestos a severas condiciones laborales, saneamiento deficiente y un riesgo muy alto de contraer enfermedades como la malaria.

En octubre de 2019, Human Rights Watch entrevistó a 21 personas que habían trabajado en minas o localidades mineras en el estado Bolívar durante 2018 y 2019, incluidas las minas próximas a Las Claritas, El Callao, El Dorado y El Algarrobo.

En octubre y noviembre, Human Rights Watch entrevistó a otras 15 personas, incluidos líderes de grupos indígenas en la zona, periodistas y expertos que visitaron el lugar recientemente, así como familiares de personas que trabajan en minas, y analizó informes de organizaciones independientes y medios de comunicación que coincidían con los relatos de las personas entrevistadas.

Diez personas que trabajaban en las minas, dos periodistas que cubren la situación allí y una líder indígena indicaron que agentes de seguridad estatales visitan las minas para cobrar sobornos. Algunas de estas fuentes dijeron que habían visto cuando esto ocurrió.

Dos personas que trabajan en las minas y la líder indígena, entrevistados por separado, vieron a un mismo alto funcionario del gobierno de Nicolás Maduro visitar las minas en diferentes momentos.

Los grupos armados, que en la práctica están a cargo de las minas y los pueblos que se han formado en los alrededores, aplican sus normas con brutalidad. “Todo el mundo sabe las reglas”, dijo una residente. “Si robas oro o lo mezclas con otro producto, el pran (líder del sindicato) te golpea o te mata”, añadió. (IPS)

Venezuela: Violent Abuses in Illegal Gold Mines

NEW YORK– Residents of Venezuela’s southern Bolívar state are suffering amputations and other horrific abuses at the hands of armed groups, including Venezuelan groups called “syndicates” in the area and Colombian armed groups operating in the region, both of which exercise control over gold mines, Human Rights Watch said Tuesday, February 4.

The armed groups seem to operate largely with government acquiescence, and in some cases government involvement, to maintain tight social control over local populations.

“It is critical for gold buyers and refineries to ensure that any Venezuelan gold in their supply chains is not stained with the blood of Venezuelan victims.”

Venezuela has reserves of highly valued resources like gold, diamonds, and nickel, as well as coltan and uranium. Although the government has announced efforts to attract partners for legal mining and a crackdown on illegal mining, most gold mining in southern states, including Bolívar, is illegal, with much of the gold smuggled out of the country.

The various syndicates that control the mines exert strict control over the populations who live and work there, impose abusive working conditions, and viciously treat those accused of theft and other offenses – in the worst cases, they have dismembered and killed alleged offenders in front of other workers.

The operations of these illegal mines are also having a devastating impact on the environment and the health of workers, local sources said. Internal economic migration due to the economic and humanitarian crisis in Venezuela has increased the number of people seeking to work in mining areas. Many residents live in fear and are exposed to harsh working conditions, poor sanitation, and an extremely high risk of diseases such as malaria.

In October 2019, Human Rights Watch interviewed 21 people who had worked in mines or mining towns in Bolívar state in 2018 and 2019, including the mines near Las Claritas, El Callao, El Dorado, and El Algarrobo.

People interviewed also said that Venezuelan authorities are aware of the illegal mining activities. Ten people who worked at the mines, two journalists covering the area, and a local indigenous leader said that state security agents have visited mining sites to collect bribes.

Some of these sources said they witnessed this. Two people working in the mines and the indigenous leader, interviewed by Human Rights Watch separately, claimed they saw a top official from the Nicolás Maduro government visit the mines in different incidents.

The armed groups, who are effectively in charge of the mines and the settlements that have grown up around them, brutally enforce their rule. “Everyone knows the rules,” one resident said. “If you steal or mix gold with another product, the pran [the syndicate leader] will beat or kill you.” Another said “They are the government there…. If you steal, they ‘disappear’ you.”(La Semana)