México recibirá migrantes centroamericanos retornados de EEUU por pandemia

En conferencia desde el Palacio Nacional, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) minimizó el impacto del anuncio del 18 de marzo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de negar la entrada al país a todos los solicitantes de asilo debido a la crisis del coronavirus, lo que implicaría el regreso a México de muchos de ellos.

La medida se aplicará tanto en la frontera con México como en la de Canadá y permitirá a Estados Unidos expulsar del país a los migrantes indocumentados sin ningún periodo de detención, ni el debido proceso.

“Van a tomar esta decisión en función de su legislación por emergencia sanitaria. (…) Y en consecuencia no admitirán a las personas que están llegando todos los días de manera indocumentada”, puntualizó este viernes Ebrard.

Desde la frontera entre México y Estados Unidos, continuó el canciller, llegan a diario unos 1.250 migrantes, siendo la gran mayoría mexicanos que buscar cruzar al norte (unos 1.100) y centroamericanos (unos 125), y el resto serían de otros países.

Indicó que los migrantes mexicanos que sean regresados “de inmediato” -antes podían pasar varios días en centros de detención- serán atendidos al ser del propio país.

Y lo mismo sucederá con los centroamericanos -especialmente Honduras, Guatemala y El Salvador- quienes desde hace varios meses ya se les permite permanecer en la frontera norte de México en tanto esperan presentarse en una corte estadounidense para pedir asilo.

“Y si nos regresan personas que no sean mexicanos o centroamericanos, México no lo aceptaría, que Estados Unidos se haga cargo de esto”, puntualizó.

De facto, el anuncio de Trump no cambiaría sustancialmente la relación migratoria en la frontera porque desde hace más de un año Estados Unidos activó el plan “Permanezca en México”, que permite al Gobierno estadounidense regresar a ciertos solicitantes de asilo a México, con la connivencia de este país, que alegó “razones humanitarias” para aceptar la propuesta.

En al menos ocho ciudades de la frontera, algunas con altos índices de violencia como Ciudad Juárez y Matamoros, en estos meses esperan su turno ante una corte estadounidense más de 60.000 personas, a menudo en una situación muy precaria.

México acumula 164 casos de COVID-19, mientras que en Estados Unidos la cifra asciende a más de 14.000.