Cómo hacer mascarillas para el coronavirus

El uso de mascarilla para salir a la calle parece que va a ser una una constante en nuestra nueva cotidianidad. Una buena opción es hacerte una de tela reutilizable.

Estos sencillos pasos te ayudarán:
Incluir varias capas de tejido 100% algodón y de una trama bien tupida. Servirían telas de sábanas, camisas, etc.

Debes poder respirar bien. Por eso es tan importante escoger tejidos naturales y transpirables como el algodón.

Tiene que adaptarse bien al rostro, que no queden aberturas laterales, pero que también resulte cómoda.

Es importante que la mascarilla tenga cintas o gomas para sujetar detrás de las orejas.

Que sea lavable en lavadora a 60º para esterilizarla. Es aconsejable lavarla todos los días y no usarla más de cuatro horas seguidas o si está húmeda.

Lávate bien las manos antes de colocarla y después de quitártela, evitando siempre tocar la mascarilla, mejor solo las gomas.

La mascarilla debe tapar tanto la nariz como la boca. Si respiras por la nariz y la llevas descubierta te puedes contagiar, o producirse una contaminación cruzada desde el exterior de tu mascarilla hacia las fosas nasales, así que tapa bien tu nariz, que se asiente sobre el puente, no en la punta para que no quede espacio por el que pueda entrar el virus.

La máscara no puede entrar en contacto con otras partes de tu cuerpo. Si la parte interna de la mascarilla toca alguna parte de tu cuerpo contaminada como el cuello, pelo, frente y te la vuelves a colocar, estarías llevando el virus directamente a tus mucosas y se podría producir una infección. Lo mismo pasa si la guardas en un bolsillo o bolso donde tienes móvil, llaves, etc… Guarda siempre tu mascarilla agarrándola por las gomas, doblándola por la mitad con la parte interna de la mascarilla hacia dentro y guárdala en una bolsita de autocierre o un compartimento sin nada más alrededor.

Así se fabrica un tapa boca o mascarilla en casa
Recortar 20 cm de la parte inferior de una remera de algodón.
De los dos costados cosidos, elegir uno y extender la tela
Poner una servilleta de papel o papel de cocina en el centro del rectángulo de tela
Doblar la tela de algodón envolviendo la servilleta
Colocar la tela sobre la nariz y boca, luego atar detrás de la cabeza. Algunos usan además elastiquines en los extremos para sujetarlos en las orejas.