Hombre de Tulsa sentenciado a 235 meses de prisión por tráfico sexual / Tulsa Man Sentenced to 235 Months in Federal Prison for Sex Trafficking

TULSA, OK — Un hombre condenado por tráfico sexual de una mujer y obstrucción a la investigación resultante fue sentenciado esta semana en el tribunal de distrito de EE.UU. .

La jueza de distrito Claire V. Eagan sentenció a Ramar Travelle Palms, de 31 años, en Tulsa, a 235 meses (casi 20 años) en prisión federal, seguido por 10 años de libertad supervisada. El Tribunal ordenó además al demandado que pagara la restitución por la suma de 33.899,94 dólares, que es la cantidad aproximada por la que Palms se benefició por la trata de la víctima. Al salir de prisión, Palms deberá registrarse como delincuente sexual.

“Ramar Palms atacó, aisló, degradó y traficó a una mujer. Pero ella encontró su voz y testificó valientemente contra él en el juicio”, dijo el fiscal federal Trent Shores. “Procesar a traficantes sexuales sigue siendo una prioridad para mi oficina, y una sentencia de casi 20 años en prisión federal debería enviar un fuerte mensaje de disuasión”.

Durante una impactante declaración, la víctima habló del abuso mental y físico que sufrió bajo el control de Palm. “Quiero dejar en claro que no solo me quitaron la voz, sino también mis decisiones, mi derecho a ser la mejor madre que siempre había sido y que debería haber podido seguir siendo, mi seguridad, mi sentido de seguridad y a mí misma ”, dijo. “Nunca en mi vida he conocido a nadie tan bueno en lo que le gusta hacer, y eso es aprovecharse de los vulnerables”.

En enero de 2020, un jurado condenó a Palms por tráfico sexual mediante el uso de la fuerza, fraude y coacción; intento de obstrucción de la aplicación de la ley de tráfico sexual; y transportar a una persona para la prostitución.

Durante el juicio de cuatro días contra Palms, El estado demostró que traficaba con la víctima en Tulsa, Oklahoma City, Dallas y Houston. Palms obligó a la víctima a anunciarse en sitios web de prostitución y reservaba habitaciones de hotel a su nombre, particularmente en áreas que estaban más cerca de los clientes más ricos y mejor pagados. Proporcionó el dinero para los anuncios y reservar las habitaciones, pero evitaba que su nombre se asociara con el tráfico sexual en un esfuerzo por distanciarse legalmente de la actividad.

Durante el juicio, un agente de policía de Tulsa declaró que originalmente se reunió con la víctima en noviembre de 2018. El vice oficial respondió a un anuncio en línea para una “visita rápida de $ 100” con la víctima, que indicaba una breve visita de prostitución. Cuando el oficial llegó, notó a Palms al final de las escaleras observándolo entrar en el hotel. Una vez con la víctima, el oficial se identificó y los dos discutieron sobre la operación de tráfico. Allí la víctima le reveló al official que ella no participaba voluntariamente en la prostitución.

El estado alegó que la víctima no tenía un acuerdo mutuo con Palms para participar en el comercio sexual, como sostenía la defensa. Los fiscales mostraron que Palms se jactaba de ganar dinero vendiendo mujeres. Argumentaron que Palms controlaba a la víctima, las operaciones de tráfico y el dinero que recibía por la explotación a la víctima. Afirmaron que Palms era un “chulo fino” que usó su encanto para ganar la confianza y el afecto de la víctima. Más tarde comenzó a usar el control, el miedo y la violencia para forzar y mantener a la víctima en una vida de prostitución. La víctima describió cómo Palms abusaba de ella, a menudo estrangulando, golpeando o sosteniendo un cuchillo en su garganta, cuando estaba enojado o ella no producía suficiente dinero.

Palms permanecerá bajo la custodia del servicio de alguaciles de EE.UU. hasta que sea transferido a una instalación de la oficina de prisiones de EE.UU.

Tulsa Man Sentenced to 235 Months in Federal Prison for Sex Trafficking

TULSA, OK — A man convicted of sex trafficking a woman and obstructing the resulting investigation was sentenced this week in U.S. District Court.

U.S. District Judge Claire V. Eagan sentenced Ramar Travelle Palms, 31, Tulsa, to 235 months (almost 20 years) in federal prison to be followed by 10 years of supervised release. The Court further ordered the defendant to pay restitution in the amount of $33,899.94, which is the approximate amount that Palms profited from trafficking the victim. Upon release from prison, Palms will be required to register as a sex offender.

“Ramar Palms targeted, isolated, degraded, and trafficked a female victim. But she found her voice and courageously testified against him at trial,” said U.S. Attorney Trent Shores. “Prosecuting sex traffickers remains a priority for my office, and a sentence of nearly 20 years in federal prison should send a strong message of deterrence.

During her victim impact statement, the victim spoke of the mental and physical abuse she endured under Palm’s control. “I want to make it clear that not only was my voice taken from me, but my choices, my right to be the very best mother I had always been before and should have been able to continue to be, my safety, my sense of security, and myself,” she said. “I’ve never in my life met anyone so good at what he loves to do, and that is to prey on the vulnerable.”

In January 2020, a jury convicted Palms of the sex trafficking through the use of force, fraud and coercion; attempted obstruction of sex trafficking enforcement; and transporting an individual for prostitution.

During Palms’ four-day trial, the United States showed that he trafficked the victim in Tulsa, Oklahoma City, Dallas, and Houston. Palms forced the victim to advertise on prostitution websites and book hotel rooms in her name, particularly in areas that were closer to higher paying, wealthier johns. He provided the money to advertise and book the rooms but did not allow his name to be associated with the activity in an effort to distance himself legally from the activity.

During the trial, Tulsa Police officer testified that he originally met the victim in November 2018 in Tulsa. The Vice officer answered an online advertisement for a “$100 Quick Visit” with the victim, which indicates a short prostitution visit. When the officer arrived, he noticed Palms at the bottom of the stairs watching him enter the hotel. Once with the victim, the officer identified himself and the two discussed the trafficking operation. The victim revealed that she did not willingly participate in prostitution.

The United States argued that the victim did not simply enter into a mutual agreement with Palms to participate in the sex trade as the defense contended. Prosecutors showed that Palms bragged about making money from selling women. They argued that Palms controlled the victim, the trafficking operations and the money he received from exploiting the victim. They stated that Palms was a “finesse pimp” who used charm to gain the victim’s trust and affection. Then later he began to use control, fear and violence to force and keep the victim in a life of prostitution. The victim described how Palms abused her, often strangling, beating, or holding a knife to her throat, when he was angry or she did not produce enough money.

Palms will remain in the custody of the U.S. Marshals Service until transfer to a U.S. Bureau of Prisons facility.