El coronavirus puede sobrevivir en superficies exteriores durante más tiempo en otoño / Coronavirus may survive on outdoor surfaces for longer in autumn, US study suggests

Investigadores descubrieron que el virus SARS-CoV-2 podría permanecer hasta una semana en el exterior con temperaturas y humedad más bajas, mientras que en el verano el tiempo sería entre uno a tres días.

Mientras el hemisferio norte se encamina hacia el otoño, científicos estadounidenses determinaron que el coronavirus puede sobrevivir en superficies exteriores durante mucho más tiempo que en verano.

Los investigadores observaron que en temperaturas y humedad más bajas, el virus podría, por ejemplo, permanecer en la ropa de una persona que constantemente sale a la calle durante una semana, y al mismo tiempo seguiría siendo infeccioso durante ese tiempo, mientras que en verano se estimaba que su vida útil era de uno a tres días.

La supervivencia prolongada del virus en las superficies en otoño podría “contribuir potencialmente a que surjan nuevos brotes”, escribió el equipo dirigido por Juergen Richt, profesor de microbiología veterinaria en la Uni­ver- sidad Estatal de Kansas, en un artículo no revisado por pares publicado en el sitio web de preprint bioRxiv. org el pasado lunes 31 de agosto.

Los autores del paper científico, Taeyong Kwon, Natasha N Gaudreault y Juergen A Richt, creen que “el virus también sobreviviría durante más tiempo en interiores en condiciones más frías y menos húmedas. El estudio descubrió que el virus responsable de la enfermedad pandémica COVID-19 tenía una vida media promedio, o tasa de descomposición, de casi ocho horas en una manija de puerta de acero inoxidable, a casi 10 horas en una ventana, que era aproximadamente el doble de la duración registrada en verano.

Para el estudio, el equipo de Richt utilizó datos climáticos del Medio Oeste de Estados Unidos para recrear estaciones artificiales en cámaras de bioseguridad. La temperatura se controló a 13 grados centígrados y 66% de humedad relativa para la primavera y el otoño, mientras que para el verano se mantuvo a 25 grados y al 70 por ciento.

Luego, el virus se aplicó a la superficie de 12 materiales con los que las personas entran en contacto todos los días, como cartón, concreto, goma, guantes y máscaras N95, con el objetivo de averiguar si la viabilidad del virus cambiaba con la temporada.

Al principio de la pandemia, la comunidad de investigadores esperaba que la propagación del virus se ralentizara en verano, creyendo que sería menos probable que permaneciera en el aire en un clima más cálido.

El resultado del estudio del Medio Oeste “demuestra claramente que el virus sobrevive más tiempo en las condiciones de primavera-otoño, no en verano”, dijeron los investigadores en el documento.

Esa tendencia se observó en todos los materiales probados, en diversos grados. De todos ellos, el virus sobrevivió más tiempo en Tyvek, (filamentos continuos de la olefina), un material sintético que se utiliza en todo, desde el aislamiento del hogar hasta el equipo de protección personal y ropa para exteriores, con una vida media de hasta 45 horas.

Coronavirus may survive on outdoor surfaces for longer in autumn, US study suggests

As the northern hemisphere heads into autumn, the coronavirus may be able to survive on outdoor surfaces for much longer, according to a new US study.

Researchers found that in lower temperatures and humidity, the virus could, for example, remain on a hiker’s jacket if it was outside for a week – and remain infectious for that time – whereas in summer its lifespan was estimated to be one to three days.

The prolonged survival of the virus on surfaces in autumn could “potentially contribute to new outbreaks”, the team led by Juergen Richt, professor of veterinary microbiology at Kansas State University, wrote in a non-peer-reviewed paper posted on preprint website bioRxiv.org on Monday.

They believed the virus would also survive for longer indoors in colder and less humid conditions. The study found it had an average half-life – or rate of decay – of nearly eight hours on a stainless steel doorknob, or nearly 10 hours on a window, which was about to twice the duration in summer.