Mixeados: una empresa de mujeres poderosas / Mixeados: a company of powerful women

Por Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino | Tulsa, OK

Tulsa, OK- Es bien sabido que los inmigrantes hispanos son los más emprendedores de la ciudad, pero no muchos saben que uno de los negocios más exitosos de Tulsa está manejado completamente por mujeres.

Mixeados, es una empresa de envíos de dinero al exterior fundada por Dora Gomez y Sagrario Chavez, dos mexicanas inmigrantes, madres de familia que decidieron en el 2011 convertirse en sus propias jefas y hoy sueñan en grande.

Sagrario es la que pauta la energía del lugar, Dora le da el toque académico a la administración de las cuentas. Ambas crearon una empresa, que no sólo brinda servicios esenciales para los hispanos de la ciudad, sino que es 100 por ciento confiable. “El trabajo nuestro no termina cuando se hace el giro, termina cuando la persona lo recibe en el lugar de destino”, comenta Sagrario. “Los chicos que trabajan aquí mueven cielo y tierra y llaman a quienes tienen que llamar si es que alguna transferencia no se pudo acreditar”.

Ambas mujeres deseaban con ansias emprender y ser dueñas de su propio destino. Dora llevaba a la mujer empresaria en la sangre, culpa de su abuelo que la educó para no conformarse con nada. “No me gusta depender de otros”, explicó con franqueza. “Allí en Méxco me gradué de contadora pública y después abrí mi propio despacho, siempre estuve haciéndome sola”, reconoció.

Sagrario, en cambio, venía de un mundo mucho más machista, en el que la mujer no podía pretender controlar su vida. “Una mujer tenia que aprender a lavar, a hacer de comer y a atender a un marido”, explicó. No obstante, su papá insistió en que fuera a la escuela. “Siempre me decía, si te toca un marido huevón, ¿qué vas a hacer?”. Por eso Sagrario estudió en la tecnológica, para prepararse para eso que iba a venir. 

A 20 años de haberse radicado en Estados Unidos, las dos mujeres que más duro trabajaron empezaron a cosechar lo que siembran. Sin siquiera pensarlo y por gracia de la intuición femenina, se conocieron un día de casualidad y crearon una marca de negocio. “Cuando empecé no sabía ni prender una computadora”, dijo Sagrario, pero sus ganas de aprender y las ideas de Dora se conjugaron para alcanzar el éxito. ¿Cuál es la receta? La confianza y la participación de todos en el proceso de decisión. “Dora es la mujer más honrada que conozco y siempre me va a decir todo”, asegura su socia. “A todos los empleados los tomamos en cuenta a la hora de tomar decisiones y hacer cambios, cada uno aquí da sus ideas”, agregó Dora.

La pandemia también afectó el negocio de los giros de dinero, pero Mixeados Servicios supo seguir batallado. “Nos sostuvimos a pesar de la pandemia porque hay un buen servicio y amabilidad y los clientes lo saben”, comentó Dora. “Si mandaban $400 ahora mandan $200, pero mandan porque la necesidad sigue estando”.

El emprendimiento las juntó, las empoderó y las vio crecer. Ahora sueñan con mantener su ética laboral y expandirse hacia nuevos horizontes, abrir una cafetería, o una tequilería, todo puede suceder, porque a estas dos mujeres empresarias nada les da miedo. 

A todas las mujeres allí afuera preguntándose si realmente se puede, Dora les dice:

“Si uno se propone hacer algo no hay que perder el sueño, hay que emprender el caminito y seguir andando”. Y si quieren que les vaya realmente bien sigan el consejo de Sagrario: “Respetarse a si mismos, a los demás y seguir por el camino derecho sin atropellar a nadie, te llevara lejos”.  (La Semana)

Dora Gómez y Sagrario Chávez | Foto por: Guillermo Rojas

Mixeados: a company of powerful women

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino

Tulsa, OK- It is well known that Hispanic immigrants are among the most entrepreneurial in the city, but not many know that one of Tulsa’s most successful businesses is run entirely by women.

Mixeados, a company that sends money abroad, was founded by Dora Gomez and Sagrario Chavez, two Mexican immigrants, mothers of families who decided in 2011 to become their own bosses and today they dream big.

Sagrario is the one that guides the energy of the place, while Dora gives the academic touch to the administration of the accounts. The two created a company that not only provides essential services for Hispanics in the city, but is 100 percent reliable.

“Our work does not end when the transfer is made, it ends when the person receives it at the destination,” says Sagrario. “The people who work here move heaven and earth and call whoever they have to call if a transfer could not be credited.”

Both women eagerly wanted to undertake and own their own destiny. Dora carries entrepreneurship in her blood, a trait she credits to her grandfather, who raised her never to settle.

“I don’t like being dependent on others,” she explained frankly. “There in Mexico I graduated as a public accountant and later I opened my own office, I was always doing things myself.”

Sagrario, on the other hand, came from a much more macho world, in which women were not encouraged to control their own lives.

“A woman had to learn to wash, to cook, and to take care of a husband,” she explained.

However, her father insisted that she go to school.

“He always asked me, if you get a dumb husband, what are you going to do?”

That is why Sagrario studied technology, to prepare for what was to come.

Twenty years after they settled in the United States, the two women who worked the hardest began to reap what they sowed. Without even thinking about it and by grace of feminine intuition, they met one day by chance and created a business brand. “When I started, I didn’t even know how to turn on a computer,” Sagrario said, but her desire to learn and Dora’s ideas combined to achieve success.

What is their secret recipe? The trust and participation of all in the decision process. “Dora is the most honest woman I know and she will always tell me everything,” says her partner.

“We take all employees into account when making decisions and making changes, each one here gives their ideas,” added Dora.

The pandemic also affected the money transfer business, but Mixeados Servicios knew how to keep moving forward.

“We sustained ourselves despite the pandemic because we offer good service with kindness, and the customers know it,” said Dora. “If they sent $400 before, maybe now they send $200, but they still send it because the need continues.”

The venture brought them together, empowered them and saw them grow. Now they dream of maintaining their work ethic and expanding towards new horizons, opening a cafeteria, or possibly a tequileria. Anything can happen, because these two female entrepreneurs are not afraid of anything.

To all the women out there wondering if it really can be done, Dora tells them:

“If one sets out to do something, one must not lose sleep, one must start on the small path and keep walking.”

And if you want things to go really well, follow Sagrario’s advice: “Respect yourself, respect others, and continue on the right path without running over anyone — it will take you far.” (La Semana)