Joe Biden y Mike Pence homenajearon juntos a las víctimas de los atentados del 11-S en Estados Unidos

El candidato presidencial demócrata y el vicepresidente republicano, compañero de fórmula de Donald Trump, se encontraron en Nueva York durante la conmemoración de los ataques contra las Torres Gemelas

En el 19° aniversario de los ataques terroristas a las Torres Gemelas, el Pentágono y el vuelo 93, el vicepresidente de los Estados Unidos y el candidato presidencial demócrata coincidieron en un acto de homenaje realizado en Nueva York. Mike Pence, que junto a Donald Trump se postula para ser reelegido por el Partido Republicano, saludó a Joe Biden, el demócrata que fue vicepresidente de la gestión de Barack Obama y que ahora quiere ocupar el máximo cargo.

Esta fue la primera actividad de un día agitado que mezcla los homenajes con la campaña rumbo a la Casa Blanca. ¿Cómo mostrar liderazgo sin arruinar el momento de unión nacional que representa el aniversario de los peores atentados de la historia, cometidos hace exactamente 19 años? Esto será lo que intentarán hacer Trump y Biden.

Ambos planearon visitar el lugar donde se estrelló uno de los cuatro aviones secuestrados por yihadistas el 11 de septiembre de 2001, en Pensilvania, un estado clave para las elecciones de noviembre. Pero decidieron hacerlo en diferentes horarios para no cruzarse.

Trump se anticipó. Partió esta mañana rumbo al campo de Shanksville, 500 km al oeste de Nueva York, donde cayó el vuelo 93 de United, luego de que los pasajeros y la tripulación intentaran retomar el control de la nave secuestrada por cuatro terroristas. Las 44 personas abordo murieron.

El acto homenaje, al que también asistirá la primera dama, Melania Trump, se celebrará a las 09.45 hora local (13.45 GMT). El mandatario realizó un minuto de silencio a bordo del Air Force One que lo traslada habitualmente.

Biden, que acelera sus giras electorales tras permanecer semanas encerrado en su casa de Delaware debido a la pandemia de coronavirus, decidió usar la mañana para ir a Nueva York, para la tradicional ceremonia de reconocimiento a los casi 3.000 muertos de los atentados contra las Torres Gemelas. No pronunció ningún discurso, pero se saludó con el vicepresidente Mike Pence, que fue en representación de Trump. Las intervenciones, que este año fueron pregrabadas debido al virus, son reservadas siempre a los familiares de las víctimas.

Pero, a menos de dos meses de las presidenciales del 3 de noviembre, el ex vicepresidente de Barack Obama tiene la oportunidad de aparecer en la cobertura en vivo y en directo de los grandes canales televisivos estadounidenses. Por la tarde, viajará a Pensilvania, al mismo lugar en el que estuvo Trump, que este año decidió no ir a Nueva York. Cuando Biden se encuentre en el sitio en el que se estrelló el vuelo 93, el Presidente le entregará la medalla de honor al sargento mayor Thomas Payne. El acto se celebrará a las 15.00 hora local (19.00 GMT).

Aunque las visitas de Trump y Biden no se superpondrán, este viernes traerá a los dos candidatos lo más cerca que han estado en meses. Y aunque todos se centrarán en las conmemoraciones, el significado político de sus visitas a Shanksville es difícil de ignorar, con Pensilvania como un campo de batalla crucial para el resultado de las elecciones. Trump ganó allí por menos de un punto porcentual hace cuatro años, y los demócratas esperan poder devolverlo a su columna.

Si bien las ceremonias del 11-S tradicionalmente “están desprovistas de retórica política, y están dedicadas a rendir homenaje a las víctimas” de los atentados, son eventos muy mediatizados, explica el profesor de ciencia política de la Universidad de Columbia, Robert Shapiro. “El solo hecho de estar presente, de mostrar liderazgo y empatía, permite marcar puntos”, subraya. “Por lo tanto (los candidatos) aprovechan la ocasión, al tiempo que silencian temporariamente la retórica corrosiva habitual”.

El hecho de que ambos viajen a Pensilvania, donde los últimos sondeos dan cuenta de una carrera ajustada entre ambos candidatos, ilustra sus “cálculos evidentes”. Pensilvania fue demócrata durante largo tiempo hasta que en 2016 se inclinó por una corta mayoría por el republicano Trump, lo cual contribuyó a la sorpresiva victoria del ex magnate inmobiliario neoyorquino sobre Hillary Clinton. Ahora los demócratas quieren la revancha.

(i-d) El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, Jill Biden, el exvicepresidente Joseph Biden, el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, y el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, junto a su esposa Karen, durante la conmemoración del aniversario 19 de los atendados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. EFE/Peter Foley

U.S. remembers the 9/11 terrorist attacks as the pandemic changes tribute traditions

Americans are commemorating 9/11 with tributes that have been altered by coronavirus precautions and woven into the presidential campaign, drawing both President Donald Trump and Democratic challenger Joe Biden to pay respects at the same memorial without crossing paths.

In New York, a dispute over coronavirus-safety precautions is leading to split-screen remembrances Friday, one at the Sept. 11 memorial plaza at the World Trade Center and another on a nearby corner. The Pentagon’s observance will be so restricted that not even victims’ families can attend, though small groups can visit the memorial there later in the day.

Trump and Biden are both headed — at different times — to the Flight 93 National Memorial near Shanksville, Pennsylvania.

Trump is speaking at the morning ceremony, the White House said. Biden plans to pay respects there in the afternoon after attending the observance at the 9/11 memorial in New York.

Meanwhile, Vice President Mike Pence is also due at ground zero — and then at the alternate ceremony a few blocks away.

In short, the anniversary of 9/11 is a complicated occasion in a maelstrom of a year, as the U.S. grapples with a health crisis, searches its soul over racial injustice and prepares to choose a leader to chart a path forward.

Still, 9/11 families say it’s important for the nation to pause and remember the hijacked-plane attacks that killed nearly 3,000 people at the trade center, at the Pentagon and near Shanksville on Sept. 11, 2001, shaping American policy, perceptions of safety and daily life in places from airports to office buildings.

“I know that the heart of America beats on 9/11 and, of course, thinks about that tragic day. I don’t think that people forget,” says Anthoula Katsimatides, who lost her brother John and is now on the board of the National Sept. 11 Memorial & Museum.

Friday will mark Trump’s second time observing the 9/11 anniversary at the Flight 93 memorial, where he made remarks in 2018. Biden spoke at the memorial’s dedication in 2011, when he was vice president.

The ground zero ceremony in New York has a longstanding custom of not allowing politicians to speak, though they can attend. Biden did so as vice president in 2010, and Trump as a candidate in 2016.

Though the candidates will be focused on the commemorations, the political significance of their focus on Shanksville is hard to ignore: Pennsylvania is a must-win state for both. Trump won it by less than a percentage point in 2016.

Around the country, some communities have canceled 9/11 commemorations because of the pandemic, while others are going ahead, sometimes with modifications.

The New York memorial is changing one of its ceremony’s central traditions: having relatives read the names of the dead, often adding poignant tributes.

Thousands of family members are still invited. But they’ll hear a recording of the names from speakers spread around the vast plaza, a plan that memorial leaders felt would avoid close contact at a stage but still allow families to remember their loved ones at the place where they died.

But some victims’ relatives felt the change robbed the observance of its emotional impact. A different 9/11-related group, the Stephen Siller Tunnel to Towers Foundation, set up its own, simultaneous ceremony a few blocks away, saying there’s no reason that people can’t recite names while keeping a safe distance.

The two organizations also tussled over the Tribute in Light, a pair of powerful beams that shine into the night sky near the trade center and evoke its fallen twin towers. The 9/11 memorial initially canceled the display, citing virus-safety concerns for the installation crew. After the Tunnel to Towers Foundation vowed to put up the lights instead, the memorial changed course with help from its chairman, former Mayor Mike Bloomberg, and Gov. Andrew Cuomo.

Tunnel to Towers, meanwhile, arranged to display single beams for the first time at the Shanksville memorial and the Pentagon.

Over the years, the anniversary also has become a day for volunteering. Because of the pandemic, the 9/11 National Day of Service and Remembrance organization is encouraging people this year to make donations or take other actions that can be accomplished at home. The Associated Press