Ayuda en camino / Help on the way

La vacuna contra el COVID-19 llegará a Oklahoma a mediados de diciembre

Por William R. Wynn | TULSA, OK

Después de luchar contra la pandemia mortal del coronavirus durante la mayor parte de 2020, los habitantes de Oklahoma recibieron buenas noticias esta semana cuando se anunció que las dos compañías farmacéuticas que lideran la carrera por una vacuna contra el COVID-19, Pfizer y Moderna, enviarían los primeros lotes al Estado a mediados o finales de diciembre de este año. Ambas vacunas han demostrado en pruebas exhaustivas que son al menos un 94% efectivas para prevenir la infección del virus.

Se espera que aproximadamente 30,000 dosis de la vacuna Pfizer llegue a Oklahoma entre el 12 y 14 de diciembre, y alrededor de 10,000 dosis de la vacuna de Moderna debería estar aquí para el 22 de diciembre.

La noticia llega cuando Oklahoma está luchando con su peor tasa de nuevas infecciones y hospitalizaciones. Al 30 de noviembre, había 197,745 casos de COVID-19 en el estado, un aumento de 2,200 con respecto al día anterior. 1.743 habitantes de Oklahoma han perdido la vida a causa de la enfermedad y al menos 1.718 están hospitalizados actualmente, una cifra récord.

269 personas en el condado de Tulsa han muerto debido al COVID-19, y actualmente hay más de 5,000 casos activos y 33,569 casos en total. El promedio semanal de nuevas hospitalizaciones se redujo ligeramente a 19,7, frente a los 26,6 de la semana pasada.

Los hispanos y latinos, que representan el 13,3% de la población del condado de Tulsa, representan el 16,91% de las infecciones por COVID-19. Ésta es la disparidad más grande de cualquier grupo étnico en el condado.

Pero aunque 40.000 dosis de vacunas puede parecer una gran cantidad, apenas representa el uno por ciento de los casi 4.000.000 de habitantes del estado. Los funcionarios de salud de Oklahoma, al igual que sus contrapartes en todo el país y el mundo, todavía están lidiando con la forma de asignar las vacunas iniciales de la manera más eficaz. A menudo se asume que los trabajadores de la salud de primera línea estarán entre los primeros en ser vacunados, pero también hay otros grupos de alto riesgo que probablemente estarán por delante de la población en general. Estos incluyen personas mayores que viven en hogares de ancianos u otros entornos grupales y prisioneros alojados en instalaciones estatales, federales y locales.

La vacuna de Moderna tiene requisitos de refrigeración menos estrictos que los de Pfizer, aunque los funcionarios insisten en que existe la infraestructura para adaptarse a ambos sin problemas.

Se prevé que la mayoría de los habitantes de Oklahoma tendrán acceso a las vacunas para el verano de 2021, momento en el que aquellos que hayan comprado numerosas teorías de conspiración falsas sobre la seguridad o el propósito previsto de las vacunas se habrán convencido de que vacunarse es lo mejor que pueden hacer por su salud y la de sus familias. (La Semana)

Help on the way

COVID-19 vaccine to reach Oklahoma in mid December

By William R. Wynn | TULSA, OK

After battling the deadly coronavirus pandemic for most of 2020, Oklahomans received some welcome news this week when it was announced that the two pharmaceutical companies leading in the race for a COVID-19 vaccine, Pfizer and Moderna, would be shipping the first batches of vaccines to the state in mid to late December of this year. Both vaccines have proven in extensive testing to be at least 94% effective in preventing subjects from becoming infected with the potentially lethal virus.

Approximately 30,000 doses of the Pfizer vaccine are expected to arrive in Oklahoma between December 12-14, and around 10,000 doses of the Moderna vaccine should be here by December 22.

The news comes as Oklahoma is struggling with its worst ever rate of new infections and hospitalizations. As of November 30, there were 197,745 cases of COVID-19 in the sooner state, an increase of 2,200 from the day before. 1,743 Oklahomans have lost their lives to the disease, and at least 1,718 are currently hospitalized, a record high number.

269 people in Tulsa County have died due to COVID-19, and there are currently more than 5,000 active cases and 33,569 total cases. The seven-day average of new hospitalizations has dropped slightly to 19.7, down from 26.6 last week.

Hispanics and Latinos, who make up 13.3% of the population in Tulsa County, account for 16.91% of COVID-19 infections. This is the largest disparity of any ethnic group in the county.

But while 40,000 doses of vaccines might seem like a large number, it barely amounts to one percent of the state’s nearly 4,000,000 population. Oklahoma health officials, like their counterparts throughout the nation and the world, are still grappling with how to most effectively allocate the initial vaccines. It is often assumed that front line health care workers will be among the first to be vaccinated, but there are other high risk groups as well that are likely to be ahead of the general population. These include seniors living in nursing homes or other group settings, and prisoners housed in state, federal, and local facilities.

The Moderna vaccine has less strict refrigeration requirements than Pfizer’s, although officials insist the infrastructure exists to accommodate both with no problems.

It is anticipated that most Oklahomans will have access to the vaccines by the summer of 2021, by which time those who have bought into numerous false conspiracy theories about the vaccines’ safety or intended purpose will hopefully have been convinced that getting vaccinated is the best thing they can do for their health and that of their families. (La Semana)