Mantenga alegre los festivos de fin de año durante el COVID-19 / Keep the Holidays Happy During COVID-19

L​​a temporada de fin de año es generalmente una época de alegría. Muchas familias esperan con emoción reunirse con familiares y amigos e intercambiar regalos y celebrar tradiciones. Pero el COVID-19 y el distanciamiento físico están generando un nuevo tipo de estrés estos festivos de fin de año.

Hay maneras en que las familias pueden reducir su estrés durante los festivos de fin de año. Continuar con las rutinas en la medida de lo posible, hacer ejercicio, comer alimentos saludables y dormir bien y las horas necesarias puede ayudar. Preste atención al tiempo que sus niños, y usted, pasan enfrente a las pantallas. Y evite la presión de gastar mucho en regalos, y enfóquese simplemente en disfrutar el tiempo que pasan juntos.

Si los berrinches de su niño pequeño o los cambios de humor de su adolescente parecen más intensos durante la pandemia, esto podría ser señal de que su niño necesita ayuda para manejar las emociones y el comportamiento.

Más allá del estrés “normal” de los festivos de fin de año
Aunque su familia no conozca a alguien que haya sido afectado directamente por el virus, puede ser difícil para los niños manejar sus emociones. Cuando estén haciendo planes, los padres de familia deben pensar en cómo su niño ha manejado antes el estrés.

El COVID-19 es más difícil para algunas familias
Durante un otoño o invierno normal, los niños y los adultos pueden sentirse perdidos, tristes o aislados. La mayoría de las veces, un padre de familia u otro adulto o amigo que se preocupa puede ayudar a un niño o adolescente a manejar el estrés. El estrés de su niño durante los festivos de fin de año podría depender de las dificultades que tenga su familia. Piense en obtener ayuda adicional este año si su familia está afectada debido al estrés causado por:

  • La pérdida de empleo, falta de vivienda (sin techo), no tener suficientes alimentos, problemas con el acceso remoto para el trabajo o el aprendizaje.
  • Un padre o cuidador con problemas de salud mental, de abuso de sustancias o problemas de salud.
  • Trabajadores de primera línea (como oficial de la policía, bombero, médico, enfermero o trabajador de restaurante).
  • Los niños con necesidades especiales de salud o una enfermedad de la salud mental.
  • Grupos de minoría racial o étnica.
  • Duelo por la pérdida de un ser querido.

Cuándo pedir ayuda
Si un niño está teniendo dificultades por más de dos semanas, podría ser hora de pedir ayuda. Aquí le ofrecemos algunos síntomas a los que debe estar atento​.

Un bebé o un niño pequeño que se aferra demasiado a los padres, que tiene problemas p​​ara dormir, no come mucho, o un niño en edad preescolar que empieza a chuparse el dedo o a mojar la cama.

​Un niño mayor o adolescente que actúa temeroso, que está ansioso o retraído, discute más o parece ser más agresivo. También podrían quejarse más de dolores de estómago o de cabeza.

Un adolescente o adulto joven que se mete en problemas, no se puede enfocar, oculta problemas porque tiene miedo, se siente mal por los problemas, o siente que es una carga para su familia.​

​​Cómo encontrar alegría durante la temporada de fin de año
Pase algunos momentos cada día disfrutando de la compañía de sus niños esta temporada de fin de año. Esto puede unir más a su familia y mejorar su estado de ánimo. Trate de tomar tiempo adicional para hacer lo siguiente, juntos en familia:

  • Use su talento para ayudar a otros, servir de voluntario y contribuir en la comunidad.
  • Hable de la cultura de su familia, su herencia, valores y creencias espirituales. Cocinen juntos, por ejemplo, para hacer algunas de las recetas favoritas de su familia.
  • Encuentre formas para jugar y reír juntos. Considere hacer cubiertas de tela para la cara especiales para usar durante los festivos de fin de año.
  • Aspire a estar presente en el momento vivido. Enseñe a los niños a utilizar la presencia mental y a relajarse para reducir el estrés.
  • Practique gratitud en familia.​

Recuerde:
Puede perfectamente llamar a su pediatra. Obtenga ayuda de inmediato si le preocupa que su niño se puede hacer daño a sí mismo o a otros. Su pediatra puede ayudarle a determinar si alguno de los problemas de estado de ánimo son provocados por una afección subyacente o por medicamentos. Ellos lo pueden poner en contacto con psicólogos, psiquiatras o trabajadores sociales.

Todos estamos viviendo tiempos sin precedentes, y los festivos de fin de año no aliviarán lo difícil que puedan ser para su niño. En cambio, las familias pueden tratar de enfocarse en formas de dar a otras personas. Cuando aprenden a compartir su tiempo y talento con aquellos que tienen menos, los niños fomentan resiliencia que les durará por mucho tiempo después de que termine la pandemia.

Fuente American Academy of Pediatrics

QR code provided
by Scandiscs

Keep the Holidays Happy During COVID-19

The holiday season usually is a joyful time. Many families look forward to gathering with relatives and friends, exchanging gifts and celebrating traditions. But COVID-19 and physical distancing have brought a new kind of stress this holiday season.

There are ways families can cut down their stress during the holidays. Sticking to routines as much as possible, exercising, eating healthy food, and getting plenty of sleep can help. Pay attention to how much time your kids—​and you—spend on screens. And avoid the pressure to spend a lot on gifts, focusing on the simple joy of spending time together.

If your toddler’s tantrums or teen’s mood swings seem more intense during the pandemic, though, it could be a sign that they need support to manage emotions and behavior.

Beyond “normal” holiday stress
Even if your family does not know someone who is directly affected by the virus, it may be hard for children to manage their feelings. When making plans, parents should think about how their child has handled holiday stress before.

COVID-19 is harder for some families
During a normal fall or winter, children and adults may feel lost, sad or isolated. Most times, a parent or another caring adult or friend can help a child or teen manage their stress. Your child’s stress this holiday season may depend on your family’s hardships. Think about getting extra support this year if your family is affected by the stress of:

  • job loss, homelessness, not enough food, problems with remote work and learning.
  • a parent or caregiver with mental health, substance use or health issues.
  • frontline workers (such as a police officer, firefighter, doctor, nurse or restaurant worker).
  • children with special health care needs or a mental health condition.
  • racial or ethnic minority groups.
  • grieving the loss of a loved one.

When to seek help
​If a child is struggling for more than two weeks, it might be time to get help. Here are a few symptoms to watch for:

An infant or young child clings to parents, has sleep problems, doesn’t eat as much, or a preschooler starts thumb sucking or bed wetting.

An older child or adolescent acts fearful, anxious, or withdrawn, argues more or seems to be more aggressive. They also might complain more about stomachaches or headaches.

A teen or young adult gets into trouble, can’t focus, hides problems because they are afraid, feels bad about the problems, or feels like they are a burden to their family.​

Finding joy during the holiday season
Spend a few moments each day enjoying the company of your children this holiday season. It can bring your family closer and boost your mood. Try using extra downtime to do these things together as a family:

  • Use your talents to help others, volunteer and give back to the community.
  • Talk about your family’s culture, heritage, values and spiritual beliefs. Cook together​, for example, making favorite family recipes.
  • Find ways to play and laugh together. Consider making special cloth face coverings to wear during the holiday season
  • Aim to be present in the moment. Teach kids to use mindfulness and relaxation to cut down on stress.
  • Practice gratitude as a family.

Remember
It is perfectly fine to call your pediatrician. Get help right away if you are worried that your child might hurt themselves or someone else. Your pediatrician can help determine if any mood problems are caused by underlying health conditions or medications. They can put you in touch with psychologists, psychiatrists, or social workers.

We are all going through unprecedented times, and the holiday season will not take away how difficult that feels for a child. Instead, families can try to focus on ways to give to others. When they learn to share their time or talent with those who have less, children build resilience that will last long after the pandemic is over.

Source American Academy of Pediatrics