La vergüenza de Oklahoma / Oklahoma’s shame

TULSA, OK – Esta semana el senador de Oklahoma James Lankford sacrificó lo que posiblemente fue su última pizca de integridad cuando firmó un esfuerzo desafortunado liderado por el senador de Texas Ted Cruz para subvertir la elección libre, justa y democrática del presidente electo Joe Biden.

Envueltos en teorías conspirativas desacreditadas y mentiras descaradas, Cruz, Lankford y otros nueve senadores estadounidenses afirman, hipócritamente, que se opondrán a la aprobación formal del Senado de los resultados del colegio electoral que nombran a Biden como el 46º presidente de la nación debido a “una obligación para con los votantes y… una obligación con la Constitución de garantizar la legalidad de esta elección”.

Trump no ha ocultado sus intentos de anular la voluntad del pueblo, Pero este último intento de legitimar las afirmaciones del candidato perdedor por 11 miembros de lo que se conocía como un cuerpo de deliberación racional va en contra de los principios democráticos que los senadores juraron defender.

El hecho es que no hay evidencia de fraude electoral u otras irregularidades en esta elección que favorezcan a Biden, y uno de los únicos casos documentados de alguien que votó en nombre de una persona muerta (una de las afirmaciones del grupo) tuvo lugar en Pensilvania y fue un vota por Trump.

Todas y cada una de las afirmaciones falsas de Trump sobre cómo le “robaron” las elecciones han sido completamente desacreditadas, a menudo por funcionarios electos que pertenecen a su propio partido. Las demandas infundadas de Trump fueron fracasos colosales, sacadas de la corte con un lenguaje severo por jueces y magistrados que el propio Trump había designado.

Para ser claros, el esfuerzo de Cruz, Lankford y otros para revertir el voto del colegio electoral no tiene mérito y el grupo no tiene los votos para lograr nada más que un breve retraso en los procedimientos. Y Lankford y los demás saben muy bien que no hay base para sus reclamos. Solo hay una razón por la que están haciendo un espectáculo público de sí mismos, y es porque temen perder la “base de Trump” cuando sean los próximos en la reelección.

Lankford es uno de los muchos senadores que a través de su apoyo o silencio ha dado soporte a Trump en sus esfuerzos más peligrosos y antidemocráticos en los últimos cuatro años, pero debería haberse dado por sentado que la voluntad del pueblo en una elección libre y justa sería honrada. En cambio, Lankford y los otros miembros de la pandilla de Cruz han optado por escupir sobre la Constitución y mentir sobre las razones. Es un acto vergonzoso de cobardía que se remonta a los días oscuros de la Guerra Civil de EE.UU., y este abandono de principios debe recordarse cuando Lankford se presente a la reelección en 2022. (La Semana)

Sen. James Lankford, R-Okla., (Bill Clark/CQ Roll Call file photo)

Oklahoma’s shame

TULSA, OK – This week Oklahoma Senator James Lankford sacrificed what was possibly his last ounce of integrity when he signed on to a doomed effort led by Texas Senator Ted Cruz to subvert the free, fair, and democratic election of President-elect Joe Biden.

Wrapping themselves in debunked conspiracy theories and outright lies, Cruz, Lankford and nine other US Senators claim, hypocritically, that they will object to the Senate’s formal approval of the electoral college results naming Biden as the nation’s 46th president due to “an obligation to the voters and … an obligation to the Constitution to ensure that this election was lawful.”

Trump has made no secret of his attempts to overturn the will of the people, but this latest attempt to legitimize the losing candidate’s claims by 11 members of what used to be known as a body of rational deliberation flies in the face of the very democratic principles the senators swore an oath to uphold.

The fact is there is no evidence of any voter fraud or other irregularities in this election favoring Biden, and one of the only documented cases of someone voting on behalf of a dead person (one of the group’s claims) took place in Pennsylvania and was a vote for Trump.

Every single one of Trump’s false claims regarding how the election was “stolen” from him have been thoroughly debunked, often by elected officials belonging to his own party. Trump’s baseless lawsuits were colossal failures, thrown out of court with harsh language by judges and justices Trump himself had appointed.

To be clear, the effort by Cruz, Lankford, et al to reverse the electoral college vote has no merit and the group does not have the votes to accomplish anything but a short delay in the proceedings. And Lankford and the others know full well there is no basis for their claims. There is only one reason they are making such a public spectacle of themselves, and that is because they fear losing the “Trump base” when they are next up for reelection.

Lankford is one of many senators who has through his support or silence enabled Trump in his most dangerous and anti-democratic endeavors over the past four years, but it should have been taken for granted that the will of the people in a free and fair election would be honored. Instead, Lankford and the other members of the Cruz gang have chosen to spit on the Constitution and lie about the reasons why. It’s a disgraceful act of cowardice harkening back to the dark days of the US Civil War, and this abandonment of principles should be remembered when Lankford is up for reelection in 2022. (La Semana)