Estos son los cinco narcotraficantes mexicanos más buscados por la DEA

La recompensa más grande es de USD 20 millones, se ofrece por Rafael Caro Quintero: “El narco de narcos” fundó en 1980 el ya extinto Cártel de Guadalajara

Estados Unidos ofrece millonarias recompensas por capos del narcotráfico mexicano. A través de su Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) el país publica una lista con los fugitivos más buscados por las autoridades estadounidenses.

Los siguientes son cinco narcotraficantes de México por los que la DEA está dispuesta a pagar grandes cantidades de dólares por información que lleve a su captura.

El Mencho

Existe una recompensa de USD 10 millones: la ofrece la agencia antidrogas de los Estados Unidos a cualquiera que brinde información sobre el paradero de Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho.

El presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) encabeza la lista del Departamento de Justicia de los criminales más buscados. El capo michoacano, también conocido como El señor de los gallos, es querido por la división de la DEA con sede en Los Ángeles por ser sospechoso de cinco delitos federales: intento y conspiración, posesión, manufactura, y distribución de sustancias controladas, actos prohibidos, y penalidades.

Uno de los hijos de El Chapo

Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán y uno de los herederos de la fracción de su padre del Cártel de Sinaloa, fue incluido a la lista de los más buscados de la DEA en septiembre de 2018. Uno de los hijos mayores del capo, mejor conocido como Alfredillo, es requerido por la Corte de Chicago, en el Distrito de Illinois, para juzgarlo por conspirar para poseer con al intención de importar, exportar, y distribuir sustancias controladas a Estados Unidos. Entre ellas cocaína, heroína, y marihuana.

Junto a sus hermanos Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López, Alfredillo presuntamente controla la fracción del Cártel de Sinaloa después de la caída y el arresto de su padre, El Chapo Guzmán.

En 2016 una fotografía suya con Kate del Castillo, tomada durante la reunión que la actriz y Sean Penn tuvieron con su padre, dio la vuelta al mundo.

En Instagram existe una cuenta a nombre de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, sin embargo, abogados de Guzmán Loera han negado en distintas ocasiones que algún integrante de la familia tenga redes sociales.

De acuerdo con su perfil público con el que cuenta la DEA, Alfredillo habría nacido en 1983, tiene piel blanca, pero se desconoce su estatura y peso.

Los documentos del caso 1:09-cr-00383 en contra de Jesús Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, en Estados Unidos, a los que Infobae México tuvo acceso, revelan que Alfredillo actuó como coordinador logístico que tuvo a su cargo entregas de cantidades de cocaína y heroína de varios kilogramos a Estados Unidos en nombre del Chapo y la facción Guzmán-Loera del Cártel de Sinaloa, así como entregas de cantidades a granel de dinero a su padre.

Rafael Caro Quintero

El principal sospechoso por el homicidio del agente encubierto de la DEA Enrique Kiki Camarena Salazar, Rafael Caro Quintero es el quinto narcotraficante más buscado por el gobierno estadounidense.

También conocido como El narco de narcos, fundó en 1980 el ya extinto Cártel de Guadalajara, reconocida como la primera organización criminal grande de tráfico de drogas en México.

Fue arrestado en Costa Rica en 1985 y liberado del penal federal de Puente Grande el 9 de agosto del 2013. Actualmente tiene 67 años y permanece prófugo de las autoridades estadounidenses y mexicanas. La Administración de Control de Drogas ofrece una recompensa de USD 20 millones a quien declare su ubicación.

El registro de la DEA tiene a la ciudad de Guadalajara como el último lugar donde estuvo Rafael Caro Quintero.

Su más reciente imagen circuló en redes sociales en marzo pasado. En el retrato, el narcotraficante aparece junto a un joven del que no se conoce la identidad. El hombre usa una playera blanca, el cabello negro y parece que fue tomada al interior de una casa.

Tiempo atrás, Caro Quintero no reapareció en una foto sino que lo hizo en video y hasta concedió una entrevista. Había pasado unos tres años de que había salido de la cárcel y ya vivía huyendo de las autoridades estadounidenses.

Habló con la periodista Anabel Hernández para la revista semanal Proceso. Se escuchó la voz de un hombre que confesó haber dejado de ser narcotraficante desde hace 31 años.

En esa ocasión se veía ligeramente más delgado, usaba una camisa azul oscuro con puntos amarillos y una gorra. La periodista habló con él en una habitación sencilla, similar a las casas de las zonas rurales de México.