Marvin Lizama el abogado del Sueño Americano / Marvin Lizama the attorney of American dreams

Por Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino | TULSA, OK

Si hay alguien que sabe lo que cuesta comenzar de cero, y lo que hay detrás de cada historia de inmigración, es él abogado Marvin Lizama tiene una historia dura, llegó de Honduras , proveniente de una familia de bajos recursos cuando estaba en la escuela primaria y creció, junto a sus padres y sus hermanos, en el Bronx de New York City. La vida lo convertiría en el primero de su familia en terminar la escuela y el primer profesional en hacer realidad el sueño americano. “Cuando nací en Honduras, venía de una familia pobre y un país porbre, mis padres vinieron aquí para darme una vida que en Honduras ni soñabamos con tener”, recuerda Lizama. “Lo que me pasó a mi fue el resultado de las cirnncustancias, de las oportunidades que se me abrieron. Llegué con papeles, fui a las escuela, aprendí el idioma y pude entrar en la universidad”, aseguró, recalcando que para ser un profesional exitoso lo más importante es “saber hablar y escribir en inglés, pues es lo que te abre las puertas tengas o no papeles, lo que te acerca a las oportunidades”.

Desde que llegó a Tulsa allí por el 2003 pensó en regresarse a NYC, estaba acostumbrado al bullicio de la gran ciudad,pero comenzó a conocer la ciudad y se topó con la movida hispana de la 21 y la Garnett y de un día para el otro todo cambió. “Me di cuenta en esos tres años, que en todo lugar, igual que aquí en Tulsa, estamos los hispanos peleando por el mismo sueño. Pero la diferencia es que aquí no teniamos representación como en Texas, como en la Florida y estaba todo por hacer. Por eso pensé ¿Para qué voy a regresar a la ciudad donde todo el mundo tiene estudios de abogados en nuestro idioma si eso aquí no existía?, ¡y por eso me quedé! Era mi oportunidad para hacer un impacto con lo que había aprendido”, reconoció.

Marvin comenzó su carrera de abogado practicando el derecho penal,  y durante la última década decidió convertirse en agente libre, abriendo su propio estudio en Tulsa, convirtiéndose así en parte de la minoría Latina que ejerce la ley en Estados Unidos, dónde los hispanos conforman menos del 5% de los abogados.

“Tuve que abrir las puertas y ver los casos de familia, porque me di cuenta que los Latinos aquí necesitan ayuda”, confesó.

Con el tiempo Marvin se percató de una realidad, los hispanos no saben que la ley en Estados Unidossirve a todos, no sólo a quienes tienen papeles y que el sistema de cortes está ahí para ayudarnos.

Marvin Lizama es, sin dudas, un abogado diferente, él mismo atiende los llamados telefónicos y hace sus propias gestiones, está siempre disponible para sus clientes y tiene un plus, sábe de dónde venimos, conoce la inmigración de primera mano y habla tu mismo idioma.

“Yo siempre les abro la puerta a los clientes hispanos porque se que lo necesitan y se que los puedo ayudar”, confiesa, aún sabiendo que muchas veces la ayuda depende más del gobierno que de su gestión.

Marvin llegó lejos porque a cada paso entendió que la educación es un bien esencial y por eso le recomienda a todos los hispanos que recuerden estudiar bien el idioma, para tener lo necesario para intersarse en el país y alcanzar el éxito.

 “Mis papás aprendieron inglés por cassettes con sus audífonos, esa fue su educación, y lo lograron. Hoy tenemos más recursos y debemos darnos cuenta que la educación es importante porque uno debe saber de qué se tratan las cosas, poder buscar información leer historias, detalles, datos, investigar. La educación nos permite encontrar respuestas a nuestras preguntas”, aseguró Marvin.

A todos los hispanos allí afuera, esperando que las circunstancias cambien Marvin les pide que capitalicen aprendiendo lo más que puedan y teniendo esperanza.

“Nunca se puede perder la fe, recuerden que si ya sacrificamos todo lo que teniamos en nuestros paises de origen para venirnos para acá, entonces ese sacrificio vale la pena. No hay que darse por vencidos, porque si perdemos la fe, perdemos nuestra identidad y se nos olvida la razón por la cual vinimos a este país a luchar”. (La Semana)

Marvin Lizama, the attorney of American dreams

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino | Tulsa, OK

If there is anyone in town who knows what it’s like to immigrate, start from ground zero and speak a different language it is attorney Marvin Lizama, who fled from Honduras with his parents and siblings at the age of 12. He grew up in New York City to become the first one in the family to finish high school and the first professional in generations.

“I come from a very poor family in a terribly poor country, but my parents came to America to give me a life that in Honduras seemed only a dream,” Lizama recalled of his childhood days.

“What happened to me in the US was partly the result of my circumstances and the opportunities that opened up by doing the right thing. I arrived with papers, I went to school and learned English there, and they told me I could also go to university, so I gave it a try,” explained Lizama, highlighting that America only offers chances to those that know how to communicate and navigate bilingual waters. “Whether you have papers or not, you need to speak English, it’s the only way”.

From the day he arrived in Tulsa back in 2003 he only thought of going back to New York. He was so used to the hustle of the Big Apple that it never occurred to him the Sooner state might offer him a home. He learned how to drive and found himself at 21st and Garnett, where he discovered the local Latin community, and just like that everything changed.

“I realized in those three years that all Hispanics are fighting for the same dream, here, in New York City, everywhere. The only difference is that in Tulsa we lacked representation. This was not Texas or Florida, here everything was yet to be done. That’s why I thought, ‘Why on earth am I going to go back to a place where there are hundreds of law firms and lawyers who speak Spanish, if that service here remains unprovided?’ And so, I stayed. It was my shot to make a real impact on the community.”

Marvin started his career as a criminal lawyer and during the last decade he became a free agent, opened his own practice in Tulsa and focused on civil law. Today he is part of the 5% minority of Hispanics that practice law in the US.

“I had to open myself to what was happening to the Hispanic community, because I realized that they really need help,” Lizama observed.

With time Marvin became aware of the fairness of the American legal system, which serves citizens and undocumented alike.

Lizama is definitely a different type of lawyer, one that even takes his own phone calls. He is always supportive to his clients and has one extra ingredient, he speaks their own language, shares their own culture, and above all has already been there.

“I always welcome Hispanic clients because I know that they are in need and I can help,” said Lizama, knowing that sometimes his help is not nearly enough.

Lizama came a long way because he understood that education is what you need every step of the way, which is why today he recommends all Hispanics to keep on learning English to achieve the American dream.

“My parents learned English using a cassette, that was their education and they made it. Today we have lots of resources and we have to use them, because education helps us understand the way things are, do research, make choices. Educating ourselves allows us to find the answers to our questions”.

To all those Hispanics out there hoping for a miracle, Marvin Lizama advises to keep on learning and fighting for their dreams.

“You cannot lose hope, remember you have already sacrificed everything to come here, so you shouldn’t give up, because if you do, you will be losing your identity, forgetting the reason why we came here in the first place.”