Recordando al Dr. Luis Reinoso / Remembering Dr. Luis Reinoso

TULSA, OK — Luis Alberto “Lucho” Reinoso, médico jubilado, líder cívico, padre y esposo devoto, falleció el 6 de marzo de 2021 en su casa de Tulsa. Tenía 91 años. La causa de la muerte fueron las complicaciones relacionadas con la demencia progresiva y el mieloma múltiple.

Nacido en Arequipa, Perú, Lucho emigró a los Estados Unidos en 1957. Él y su esposa, María Cristina, criaron a sus cinco hijos juntos. Vivió en Tulsa durante 53 años.

Lucho perdió a su padre a los dos años. Su madre lo crió sola con sus ingresos como costurera. La radio y los periódicos despertaron su imaginación cuando era niño. Solía rastrear los movimientos de tropas y escribir a líderes mundiales, incluido FDR, durante la Segunda Guerra Mundial. Durante un tiempo, Lucho consideró seriamente ingresar al seminario católico, pero en su lugar eligió la carrera de medicina.

Hizo su residencia médica estadounidense en Baltimore, luego se mudó al Western State Hospital en Hopkinsville, Kentucky. En una visita al Perú, conoció a su futura esposa en una cena. Tres semanas después se comprometieron.

Poco después de que los recién casados se instalaran en su casa en Kentucky, una posible asesina, en un caso de identidad equivocada, le disparó dos veces en el torso. Cuando el primer hospital que lo recibió estuvo a punto de darlo por muerto, su nueva esposa organizó su traslado al Hospital de la Universidad de Vanderbilt, donde finalmente se recuperó después de tres meses.

Cuando se recuperó, Lucho y su esposa se mudaron a Oklahoma, donde trabajó primero en Vinita y luego se trasladó al Hissom Memorial Center en Sand Springs, donde pasaría el resto de su carrera médica. En 1971, empezó como cónsul honorario del Perú al servicio de Oklahoma, Kansas y Missouri. En 2006, recibió una medalla de reconocimiento del Presidente del Perú por sus 37 años de servicio a los ciudadanos peruanos en los Estados Unidos.

Lucho fue miembro y líder de muchas organizaciones cívicas locales. Fue nombrado por el entonces alcalde James Inhofe miembro de la primera Comisión de Asuntos Hispanos de Tulsa y fue uno de los fundadores de la Fundación Hispanoamericana de Tulsa. En 1992 fue nombrado miembro del Consejo Asesor del Gobernador sobre Asuntos Latinoamericanos e Hispanos. Se desempeñó como presidente del International Club de Tulsa y como miembro de la junta del Community Service Council de Tulsa. Participó activamente en muchas otras organizaciones profesionales y de servicios, incluida la Asociación Médica Estadounidense, los Rotarios de Tulsa y los Caballeros de Colón.

El patriotismo, el rigor académico, el aprecio por las artes y la constante dedicación al servicio fueron valores que Lucho inculcó en sus hijos. Viajó a tantos estados como pudo y animó a sus hijos a viajar por el mundo. Nunca perdió la oportunidad de invitar a amigos y extraños a cenar con la familia en casa.

Lucho siempre será recordado por su generosidad de espíritu y su amor por su familia. Era un caballero consumado que recibía a todos con un corazón pleno y abierto. Incluso cuando su salud se deterioró hacia el final, siempre tuvo una palabra amable para todos.

De todos sus logros, Lucho estaba muy orgulloso de su familia. A Lucho le sobreviven su esposa de 55 años, María Cristina y sus hijos, Luis Enrique (con su esposa Mary Pily y su hija Miranda), Víctor Andrés (con su esposa Gabriele, sus hijos Roberto y Camila), Francisco José, Ricardo Antonio (con su esposa Alyson y hija Fiona) y Juan Pablo.

Luis Alberto “Lucho” Reinoso

Remembering Dr. Luis Reinoso

TULSA, OK — Luis Alberto “Lucho” Reinoso, retired physician, civic leader, devoted father and husband, died on March 6, 2021 at his home in Tulsa. He was 91. The cause of death was complications related to progressive dementia and multiple myeloma.

Born in Arequipa, Peru, Lucho immigrated to the United States in 1957. He and his wife, Maria Cristina raised their five sons together. He lived in Tulsa for 53 years.

Lucho lost his father at the age of two. His mother raised him alone on her income as a seamstress. Radio and newspapers sparked his imagination as a young boy. He used to track troop movements and write world leaders, including FDR during WWII. For a time Lucho seriously contemplated entering the Catholic seminary, but chose a career in medicine instead.

He did his American medical residency in Baltimore, then moved to Western State Hospital in Hopkinsville, Kentucky. On a visit to Peru, he met his future wife at a dinner party. Three weeks later they were engaged.

Shortly after the newlyweds settled into their home in Kentucky, a would-be assassin, in a case of mistaken identity, shot Lucho twice in the torso. When the first hospital to receive him nearly gave him up for dead, his new bride arranged for his transfer to Vanderbilt University Hospital, where he eventually recovered after several weeks.

After his recovery, Lucho and his wife moved to Oklahoma, where he first worked in Vinita. He later transferred to Hissom Memorial Center in Sand Springs, where he would spend the rest of his medical career. In 1971, he became an honorary Peruvian consul serving Oklahoma, Kansas, and Missouri. In 2006, he received a commendation medal from the President of Peru for his 37 years of service to Peruvian citizens in the United States.

Lucho was a member and leader of many local civic organizations. He was named by then-mayor James Inhofe to Tulsa’s first Hispanic Affairs Commission and was one of the founders of the Hispanic American Foundation of Tulsa. In 1992 he was appointed to the Governor’s Advisory Council on Latin American and Hispanic Affairs. He served as president of the International Club of Tulsa and as a board member of the Community Service Council of Tulsa. He actively participated in many other professional and service organizations including the American Medical Association and Knights of Columbus.

Patriotism, academic rigor, appreciation of the arts, and abiding dedication to service were values that Lucho instilled in his sons. He traveled to as many states as possible, and encouraged his sons to travel the world. He never missed an opportunity to invite friends and strangers alike to dine with the family at home.

Lucho will forever be remembered for his generosity of spirit and his love of his family. He was a consummate gentleman who welcomed everyone with a full and open heart. Even as his health deteriorated towards the end, he always had a kind word for everyone.

Of all his accomplishments, Lucho was proudest of his family. Lucho is survived by his wife of 55 years, Maria Cristina and his sons, Luis Enrique (with wife Mary Pily and daughter Miranda), Victor Andrés (with wife Gabriele, son Roberto, and daughter Camila), Francisco José, Ricardo Antonio (with wife Alyson and daughter Fiona), and Juan Pablo.