Un restaurante mexicano con gotas de Alemania / A Mexican restaurant with a heart

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino

Tulsa, OK– Arizona es un restaurante mexicano que abrió sus puertas casi tres décadas atrás y se ganó un lugar muy especial en el corazón de los Tulsanos. Allí por el 2008 obtuvo la distinción de mejor restaurante en su categoría, un premio otorgado por la asociación de restaurantes independientes. Pero lo que la gente no sabe, es que detrás del mostrador hay una diversidad cultural sin igual y una mujer inmigrante dispuesta a luchar para seguir brindando el mejor de los servicios, aún en tiempos de pandemia.

Heyka Zambrano, es la dueña del restaurante y atribuye su éxito a diversos factores, destacando por encima de todo el apoyo de sus colegas. “Probablemente sea la calidad de la comida, pero sobre todo la confianza que inspira nuestro personal. No solemos hacer muchos cambios aquí, y contamos con empleados de mas de 20 años”, explicó.

En Arizona puedes encontrar de vez en cuando algún platillo nuevo en el menú, pero los ingredientes serán siempre los mismos, pues tal es la importancia de las recetas y la predictibilidad que nunca se cambian los proveedores. “Tenemos clientes de hace tantos años que honestamente no deseamos cambiar nada”, explicó Heyka, consciente de que más del 97% de sus comensales son anglos.

Algunos se preguntarán qué es lo que hace una mujer alemana detrás de un restaurante mejicano, bueno la respuesta es simple, está allí por amor. Si bien Heyka es una chef profesional y estudió su carrera en Alemania, al mudarse a Estados Unidos conoció a su marido, el antiguo dueño de este y otros dos restaurantes. “El era de Guadalajara e íbamos mucho con los niños, pero en el 2004 se murió repentinamente y tuve que hacerme cargo del negocio”, confesó Heyka. “Solía ser ama de casa, cuidaba a mis tres hijos y de repente me encontré con tres restaurantes que administrar. Los años fueron duros y sólo pude quedarme con este”, explicó con orgullo.

“El día en el que murió el patrón se nos vino el mundo encima. Tuvo una aneurisma y nadie sabía que sería de nuestros empleos”, dijo Leutevio, uno de los empleados con más antigüedad en Arizona. “Tuvieron que cerrar los otros restaurantes y quedamos todos aquí, en este”, agregó.

Heyka es una sobreviviente, mantuvo su restaurante abierto y a sus empleados a pesar de su suerte y ahora lucha en tiempos de pandemia por posicionar un menú para llevar, a sabiendas que lo único que podrá salvarla es el apoyo de su staff. “Aquí somos una familia, y cuidamos los unos de los otros”, comentó. “Hacemos todo lo que sea necesario, de hecho, yo he lavado los platos múltiples veces”, confesó entre risas.

Mientras la pandemia continua el restaurante lucha por volver a la normalidad, aún con la ayuda del gobierno la malaria se siente. “Fue muy difícil el año pasado cuando tuvimos que cerrar por cuatro meses, pasamos de 100% de ocupación de mesas a 50% de órdenes para llevar, lo que nos obligó a cambiar todo el modelo. El delivery hace que el cliente se enoje más porque puedes olvidarte o confundir cosas. Afortunadamente pudimos mantener a todo el personal de cocina y a varios mozos, consiguiendo entregas en la policía y el departamento de bomberos”, comentó Heyka, que también se vio afectada por el Covid en febrero, dependiendo íntegramente de su equipo para sobrevivir.

El restaurante es pequeño, pero el corazón es grande y los platos generosos. Así que si quieres disfrutar de la mejor comida mejicana con un servicio personalizado e ingredientes frescos, y compartir una historia de resiliencia que inspire tu almuerzo, pasa por South Lewis y la 58 y cena en Arizona, donde como dice Heyka. “Todos los paisanos son bienvenidos”. (La Semana)

A Mexican restaurant with a heart

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino

Tulsa, OK- Arizona is a Mexican restaurant that opened its doors almost 30 years ago, winning a special place in the hearts of Tulsans. Back in 2008 it was named the best restaurant of its kind by the Independent Restaurants Association, but what people don’t know is that behind the counter there is an impressive cultural mix and a strong immigrant woman willing to fight to keep on providing the best of services, even in times of pandemic.

Heyka Zambrano is the owner of the restaurant and believes her success is the result of multiple factors, but above all the support of her workers.  

“Probably it is the quality of the food but mostly, the reliability of our staff,” she said. “We don’t have many changes around here, some of our employees have 15 and 20 years working here, a very long time.”

Arizona may include new dishes in the menu from time to time, but they do not change their providers, making the ingredients taste the same for the most exigent palates.  

“We have customers that have come here for so long that we prefer not to change anything,” explained Heyka, aware that almost 97% of her customers are Anglos.

Some may wonder why a German woman is in charge of a Mexican restaurant. Well the answer is simple: love, obviously. Though Heyka is a professional chef, she studied in Germany before moving to the USA. After moving to Tulsa she met her husband, who was from Guadalajara and owned three Mexican restaurants in the city.

“In 2004 I had to take the business over when my husband died one day unexpectedly,” said Heyka about her loss. “I used to be a stay home mother of three and all of a sudden I found myself with three restaurants. So, over the years I´ve streamlined and this one is the only one remaining.”

“The day el patron died, was the worst one,” recalled Leutevio, one of the longest term workers at Arizona.  “He had an aneurism and none of us knew what would become of our futures. They had to close the other two restaurants and stay with this one.”

But Heyka is a survivor. She kept her restaurant and her employees despite her luck, and now she fights the pandemic times with a to go menu confident that sticking together with her crew will help the restaurant recover.

“Here we are a family, and we very much look out for each other,” she said. “We all do everything here, we help and do what’s needed. I’ve found myself washing dishes several times.”

While the pandemic is still on, the restaurant struggles to get back to normalcy, even with the help of the government.

“It was very difficult when they shut us down last year for four months. Suddenly we went from 100% table service to doing only 50% in take out and that was a lot harder. Beause if you forget something people were going to get angry. Fortunately, the kitchen staff stayed on almost in full, we kept two of our service staff, and we delivered to hospitals and police stations,” said Heyka, who also faced Covid herself during the winter and had to rely on her staff to keep the boat afloat.

The restaurant might be small, but Arizona’s heart is big and the dishes are generous. So, if you want to try the greatest Mexican food, with personalized service, fresh ingredients, and a history of resilience that may inspire your meal, drive over to 58th and Lewis and dine at Arizona, where, like Heyka says, “All paisanos are welcome.” (La Semana)