Tulsa Honor Academy sigue creciendo junto a la comunidad hispana / Tulsa Honor Academy flourishing

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino | Tulsa, OK

Elsie Urueta Pollock soñó con crear una escuela para la comunidad hispana desde muy pequeña, y hoy es la fundadora de Tulsa Honor Academy, una de las escuelas más reconocidas en la ciudad por su rigor académico y su promesa “preparar a los chicos para que lleguen a la universidad”.

Elsie comenzó su proyecto allá por el 2013, influenciada por una visión, lograr que más niños hispanos se convirtieran en profesionales y así cambiaran el mundo. “Yo sabia que muchos de nuestros alumnos no están preparados para salir adelante y tener un título y no era porque ellos no fueran capaces, sino porque los sistemas educativos no estaban preparados para darles a todos las mismas oportunidades”, contó.

Inspirada por su madre, que siempre la impulsó a fomentar cambios positivos en su comunidad, decidió generar una propuesta educativa que preparara a los más desfavorecidos por el sistema para quedar a las puertas de la universidad y así lograr que la comunidad hispana cambiara su historia. “Si queremos ver más representación latina como gobierno, más abogados y médicos, si queremos ver un cambio más grande en la sociedad necesitamos ir a la universidad, así saldremos adelante, con más representación y mas oportunidades”, aseguró Elsie.

En la Tulsa Honor Academy el 82% de los alumnos son hispanos, dato es la escuela con más cantidad de niños hispanos de la ciudad. Además, el 70% del cuerpo estudiantil pertenece a familias bilingües y el 90% de los alumnos se identifican como minorías, sólo el 5% son anglos. La academia es una escuela charter asociada al grupo de Tulsa Public Schools, lo que la convierte en una institución independiente, pero pública y ante todo, gratuita. “Nuestra escuela es completamente gratis, parece una escuela privada porque los chicos utilizan uniformes y la educación es excelente pero los padres no tienen que pagar”, aseguró Elsie agregando que hay hasta becas para el pago de los uniformes. “No tener dinero no debe ser una barrera para no tener una educación excelente”, dijo con orgullo.

La escuela tiene un enfoque universitario y busca que todos sus alumnos estén listos para los desafios académicos del futuro, por eso cuenta con una currículo rigurosa, profesores exigentes y un método de acompañamiento personal del alumno que no falla, los consejeros universitarios.

“Aquí se prepara al alumno para que cuando llegue a la universidad no esté sorprendido, y puedar estar a la altura. También contamos con un programa de preparación universitaria que inicia en el 11avo grado con consejeros universitarios. Es una hora por día en la que los chicos aprenden sobre el manejo de finanzas, alternativas para encontrar becas, oportunidades universitarias. Es súper individual para cada alumno”, aseguró Elsie.

Desde su inauguración en el 2015 con escasos 92 alumnos, la Tulsa Honor Academy no paró de crecer, tanto que en el 2020, y a pesar de la pandemia, logró abrir su tan ansiada secundaria cerrando el ciclo académico prometido. “Nosotros nos tomamos muy en serio lo que les decimos a los padres, les hicimos una promesa, llevar a los chicos a la universidad y teníamos que cumplirla”, dijo Elsie. El proceso se inició allá por el 2018, y gracias a las firmas y pedidos de los padres se logró concluir el sueño. Este año, la escuela se prepara para recibir a sus 938 alumnos con nuevas instalaciones y más de 80 profesores.

Si bien es una de las academias más solicitadas de la ciudad, Elsie informa a todos los papás que deseen inscribir a sus hijos que lo hagan por medio del sitio de TPS y se coloquen en lista de espera. “Aún tenemos vacantes para 5to, 6to, 9no y décimo, pero si ven que no hay lugar, ¡no se desanimen! anótense con tiempo y seguramente tendrán suerte”, aconsejó la fundadora.

Elsie Urueta buscó la manera de generar un cambio positivo en nuestra comunidad haciéndonos un regalo invaluable, brindándonos la posibilidad de educar a nuestros hijos con la mejor calidad, aquí en Tulsa. Hoy, se llena de orgullo sabiendo que sus alumnos podrán ser artífices de la nueva historia. “Quiero que nuestros chicos se gradúen y vuelvan a Tulsa. Quiero ver médicos que hablen español, docentes que hablen español, porque en todas partes de la sociedad nos faltan hispanos para representarnos, y además del talento necesitamos los títulos”, enfatizó.

A todos los padres allí afuera que aún duden sobre enviar o no a la universidad a sus hijos, Elsie les recuerda que ¡sí se puede!, que deberán trabajar duro y ahorrar pero que la Tulsa Honor Academy estará a cada paso para ayudarlos. “Queremos ser el recurso para que los chicos y sus padres logren alcanzar sus metas”, concluyó.

Para más información visite el sitio: https://www.tulsahonoracademy.org. (La Semana)

Elsie Urueta Pollock

Tulsa Honor Academy flourishing

Elsie Urueta Pollock had been dreaming about opening a school since she was a little girl. Today she is the founder of Tulsa Honor Academy, one of the best schools in the city, well-known for its academic rigor and one promise: “prepare all children for university.”

Elsie started her project back in 2013, with the goal of turning more Hispanic children into future professionals who could change history.

“I knew that most of our children are not ready to get a university degree, not because they lack the talent, but because the system is not ready to provide equal opportunities for all,” she stated.

Elsie was inspired by her mother, and just like many other immigrants tried hard to foster positive changes in her community. Following battle after battle she finally created an innovative school that seems to be changing the future of the children of Tulsa.

“If we want to see more Latin representation in our government, more lawyers and doctors, if we want to see a greater change in society, then we need to go to college,” said Elsie. “It is the only way to move forward and get to those positions that could give us more representation and opportunities.”

Today, Tulsa Honor Academy has 82% Hispanic students, making it the school with the highest representation of the Latin community in the city. Besides that, around 70% of those students live in a bilingual atmosphere, and 90% qualify as minorities. Only 5% of the school campus is Anglo.

The Academy is a charter school associated with Tulsa Public Schools, meaning it is independent from county and state prerogatives, but is also public and as such is completely free of charge.

“Our school is free, although it seems a private school because our children wear uniforms and the education is high quality level, but our parents do not have to pay anything,” Elsie said, adding that there are even uniform scholarships for those who cannot pay.

“Money shouldn’t be a barrier to a great education,” she said proudly.

The Academy is university oriented, and prepares all students for the academic challenges of the future via a thorough curriculum, strong teachers and a tutoring method that never fails.

“We prepare our students to get to university without feeling they do not fit, so that whenever they get there they are not surprised and can be up to the challenge,” Elsie said. “That’s why from the 11th year on we include college counselors, specialized teachers that every day will teach the students in one hour how to apply to schools, where the scholarships are, how to manage their finances, and more. It’s an individual experience.”

Since inauguration day back in 2015, and then with only 92 students, Tulsa Honor Academy hasn’t stopped growing, and last 2020, despite the pandemic, it finally opened its high-school building.

“We take our promises very seriously; we said we would get the students ready for university, and now we can actively do that,” said Elsie.

The application process started in 2018, and this year the school is ready to receive its 938 students in new facilities and more than 80 teachers.

Even if it’s one of the most sought after schools, Elsie encourages all parents to enroll their children through the TPS site, and at least make it to the waiting list.

“We still have vacancies in 5th, 6th, 9th and 10th year, but do not be discouraged if you can’t find a place — enroll and wait,” she advised.

Elsie Urueta Pollock has found how to impact her community in a positive and long-lasting way while giving us an invaluable gift, the greatest education for our children, here in Tulsa. Today she feels proud, knowing her students will make history.

“I want our children to graduate from university and come back to Tulsa. I want to see doctors and teachers who speak Spanish, because everywhere in society we are lacking. We need professionals to represent us as a community — we may have the talent but not yet the degrees,” she said.

To all parents out there who wish to change the future of their families but are dubious about university, Elsie says “Yes you can!” You will have to work hard and save money, but Tulsa Honor Academy will be there every step of the way.

“We want to be the resource needed so that children and parents can reach their goals,” she concluded.

For more information visit: https://www.tulsahonoracademy.org/ (La Semana)