Colombia: los grupos de civiles que disparan al lado de la policía durante las protestas

Por Daniel Pardo | COLOMBIA

“Fue con un sentimiento de solidaridad”, dijo Andrés Escobar para explicar las imágenes que dos días antes lo mostraron vestido de civil disparando del lado de la policía a los manifestantes del Paro Nacional en Colombia.

Su objetivo, añadió, era “defender la propiedad de la Comuna 22”, una zona de clase alta en el sur de Cali, epicentro de las protestas que sacuden al país hace más de un mes.

“Hemos creado un grupo para el beneficio de toda la Comuna 22; no con el objetivo de causar daño, sino de que se retiren los vándalos”, aseguró en una justificación frecuente entre las personas que se hacen llamar —y muchos los reprochan por eso— “gente de bien”.

Las imágenes de Escobar y otros civiles disparando a manifestantes generaron indignación, suscitaron un llamado de atención de la ONU y recordaron el pasado traumático del paramilitarismo, los ejércitos ilegales contrainsurgentes que, con la complicidad del Estado y muchas veces en alianza con el narcotráfico, mataron más personas que cualquier otro grupo armado durante la guerra.

“Esto no es una discusión sobre si es un arma traumática o no, o si se estaban defendiendo o no”, dice Jahfrann, un reconocido periodista caleño que grabó las imágenes de Escobar, en las cuales sale usando una pistola de baja letalidad conocida como “traumática”.

“La discusión —opina el fotógrafo con medio millón de seguidores en Instagram— es sobre la complicidad con la policía y sobre las víctimas, sobre dónde están las siete personas que desde ese día están desaparecidas”.

Del episodio del viernes 28 de mayo las autoridades no han divulgado resultados de las indagaciones que dijeron haber iniciado. Cinco civiles y 10 uniformados son investigados por la justicia militar.

Temblores, la ONG que estudia los abusos policiales, ha confirmado dos presuntos asesinatos en esa tarde en Ciudad Jardín y 13 en el resto de la ciudad durante la jornada que marcaba un mes del inicio del paro.

Durante todo el estallido los colombianos han tenido que confrontar los videos de violencia que inundan las redes sociales con información contradictoria y descentralizada. La cifra de homicidios en protestas de la Fiscalía reporta 17 muertos, mientras que las organizaciones de derechos humanos elevan el número a 70. (BBC Mundo)

National strike in Colombia: groups of civilians shoot alongside the police during protests

By Daniel Pardo | COLOMBIA

“It was with a feeling of solidarity,” Andrés Escobar said to explain the images that two days earlier showed him in civilian clothes firing on the side of the police at the protesters of the National Strike in Colombia.

His objective, he added, was “to defend the property of Comuna 22,” an upper-class area in southern Cali, the epicenter of the protests that have shaken the country for more than a month.

“We have created a group for the benefit of the entire Commune 22; not with the aim of causing harm, but rather that the vandals withdraw,” he assured in a frequent justification among the people who call themselves – and many reproach them for that. – “good people”.

The images of Escobar and other civilians shooting at protesters generated outrage, aroused a call for attention from the UN and recalled the traumatic past of paramilitarism, the illegal counterinsurgent armies that, with the complicity of the State and many times in alliance with drug trafficking more people than any other armed group during the war.

“This is not a discussion about whether it is a traumatic weapon or not, or whether they were defending themselves or not,” says Jahfrann, a renowned Cali journalist who recorded the images of Escobar, in which he appears using a low-lethality pistol known as “traumatic”.

“The discussion – says the photographer with half a million followers on Instagram – is about complicity with the police and the victims, about where the seven people who have disappeared since that day are.”

From the episode of Friday, May 28, the authorities have not released the results of the investigations they said they had initiated. Five civilians and 10 uniformed men are being investigated by the military justice system.

Temblores, the NGO that studies police abuses, has confirmed two alleged murders that afternoon in Ciudad Jardín and 13 in the rest of the city during the day that marked a month since the strike began.

Throughout the outbreak, Colombians have had to confront the videos of violence that flood social networks with contradictory and decentralized information. The number of homicides in protests of the Prosecutor’s Office reports 17 deaths, while human rights organizations raise the number to 70. (BBC Mundo)