Luchando contra el declive de vacunación / Fighting the decline in vaccinations

Por William R. Wynn | TULSA, OK

Mientras la mayor parte de los países del mundo batallan para ofrecerle las tan necesitadas vacunas contra el Covid 19 a sus ciudadanos, sea porque las vacunas no alcanzan o porque no existe la infraestructura necesaria para administrarlas, en Estados Unidos ocurre precisamente lo inverso. Hay una cantidad de dosis más que suficientes para vacunar múltiples veces a toda la población, contamos con la capacidad de hacerlo rápido y de manera eficiente, tanto que ya no hay gente que quiera vacunarse. Esto es particularmente cierto en Oklahoma, estado que comenzara fuerte con su campaña de vacunación a principio de año y que ahora se muestra estancado. Hasta el 5 de junio sólo el 34.1% de los ciudadanos de Oklahoma se han vacunado con éxito, lo que nos convierte en uno de los estados con peor tasa de vacunación de la nación.

El presidente Joe Biden anunció públicamente su meta de vacunar al  menos con una dosis 70% de los adultos americanos, antes del 4 de julio, pero con la caída  de la administración de las dosis, ese sueño, junto con el de volver a la normalidad, parece más lejos de lo que pensábamos.

Entre los más afectados por la pandemia estuvieron, como en el resto del país, las principales comunidades inmigrantes y minorías, y en el caso de Tulsa, la comunidad hispana se las vio grises, impactada por la crisis económica y la imposibilidad de acceder al sistema de salud. No obstante, La Conexión Médica unió esfuerzos y se dedicó como ninguna otra organización a vacunar al grupo demográfico más vulnerable de nuestra ciudad. La Semana dialogó con

Jim McCarthy, CEO de La Conexión Médica (CHC), quien contó que en el mes de Enero comenzó a vacunarse en la clínica Ellen Ochoa de la calle 31 y Garnett y tuvieron que reacomodar al personal para satisfacer la cantidad de turnos.

“Al principio la demanda era tan alta que nos saturó el sistema telefónico”, recordó McCarthy. “Toda la agenda de los sábados estaba dedicada a vacunación, tuvimos que crear equipos de vacunadores y sacarlos de sus tareas cotidianas para que nos ayudaran”.

Pero con el correr de los meses en la CHC notaron lo mismo que lo destacado por los principales vacunatorios del país: la demanda de dosis bajó dramáticamente.

McCarthy explicó que nos enfrentamos a un problema serio, porque no estamos ni cerca del número de personas vacunadas necesario para alcanzar niveles de inmunidad que nos permitieran proteger a la comunidad del tan poderoso virus.

Todo nos lleva a preguntarnos por qué la gente decide voluntariamente no utilizar una vacuna que podría salvar sus vidas y la de sus seres queridos y prevenir cuadros de enfermedad grave, de contraer la enfermedad, ayudando así a recuperar la economía y lograr que la sociedad vuelva a la normalidad.

“Hay muchísima desinformación sobre las vacunas”, aseguró McCarthy, nombrando algunas de las más asombrosas falacias que su personal tuvo que oír, mentiras que están generando miedo en mucha gente, cuando no hay ninguna necesidad.

En un esfuerzo por desmentir las más ridículas falsedades sobre las vacunas de COVID 19 que continúan circulando, La Semana desea que sus lectores sepan lo siguiente:

Las vacunas no causan ningún daño y su desarrollo no tomó atajos. Fueron desarrolladas más rápido de lo que esperaba el público gracias a los avances científicos del proceso y porque el sector manufacturero no espero, ni especuló para comercializarlas.

Las vacunas no causan impotencia ni esterilidad.

Las vacunas no contienen microchips o magnetos.

Es imposible que las vacunas reconfiguren el ADN de quienes las reciben.

No se puede contraer COVID-19 cuando uno se vacuna.

Las vacunas no dañan al feto ni causan complicaciones en el embarazo.

Las vacunas son gratuitas.

No necesitas ser ciudadano o residente legal para vacunarte. No es necesario presentar una identificación ni otro documento.

La Conexión Médica recientemente lanzó una campaña vía mensaje de texto para contarles a sus pacientes lo importante que es vacunarse y lo fácil que es. Además, la clínica planea participar de diversos eventos para concientizar a toda la comunidad hispana de la ciudad.

McCarthy invita a todos los que tienen dudas sobre la vacunación consultar con un profesional médico y evitar sacar información de fuentes poco confiable como TikTok y otras redes sociales, y deja estas palabras a quienes aún no se deciden: “Si amás a alguien, o si alguien te ama, entonces deberías vacunarte”.

Si desea pedir un turno de vacunación llame al: 918-622-0641 o visite el portal estatal de vacunación en español en el sitio: https://vaccinate.oklahoma.gov/es-ES/covid-19%20vaccine/ (La Semana)

Fighting the decline in vaccinations

By William R. Wynn | TULSA, OK

As countries throughout the world struggle to provide life saving COVID-19 vaccinations to their populations, whether due to lack of vaccine doses or a lack of adequate infrastructure to administer the vaccinations, the United States faces the opposite problem. There are more than enough doses of multiple vaccines to vaccinate everyone in this country, as well as the capability to do so quickly and efficiently, but now vaccination sites are plagued by a lack of willing recipients to take the shots. This is particularly true in Oklahoma, which started off strong in its efforts to vaccinate residents but quickly plateaued. As of June 5th, only 34.1% of Oklahomans have been fully vaccinated, placing the state among the worst in the nation.

President Joe Biden announced a goal of 70% of American adults having received at least one dose of a COVID-19 vaccine by July 4th, but with a sharp decline in vaccinations, that goal – along with the return to normal life its achievement promises – may take longer than desired to realise.

Tulsa’s Hispanic community, like immigrant and minority communities across the country, has been hit especially hard by the economic and health impacts of the pandemic, and no organization is more dedicated to vaccinating this vulnerable demographic than Community Health Connection (La Conexión Médica). La Semana spoke with Jim McCarthy, CEO of Community Health Connection (CHC), who said that when vaccinations were first offered at CHC’s Ellen Ochoa Clinic near 31st and Garnett back in January, they had to reallocate staff to accommodate all the appointment requests.

“At the beginning, the demand was so great that it shut down our phone system,” McCarthy recalled. “We were doing Saturday clinics where we did nothing but vaccinations, and we had teams of vaccinators we had to pull off of their regular duties to administer the vaccine.”

But as months passed, CHC noticed the same thing that others on the vaccination front lines were seeing: demand for the shots had dropped dramatically.

McCarthy explained that this is a serious problem, because we are nowhere near the number of vaccinated individuals to achieve a sufficient level of immunity to the deadly virus within the community.

This raises the question of why people are unwilling to take advantage of a vaccine that could very well save their lives or the lives of loved ones, prevent them from becoming seriously ill should they contract the virus, help the economy recover and help society return to pre-pandemic normalcy.

“There’s a lot of disinformation about the vaccines out there,” McCarthy said, naming some of the more stunning inaccuracies he and his staff have heard, falsehoods that he said are making too many people afraid of something when they shouldn’t be.

In an effort to dispel the most egregious inaccuracies about COVID-19 vaccines that are continuing to circulate, La Semana would like its readers to know the following:

The vaccines are not harmful and their development took no safety shortcuts. They were developed more quickly than the public expected because of scientific advancements in the process and because the manufacturing sector didn’t wait as long to gear up.

The vaccines do not cause impotency or sterilization.

The vaccines do not contain microchips or magnets.

It is impossible for the vaccines to reconfigure recipients’ DNA.

It is not possible to contract COVID-19 by getting vaccinated.

The vaccines will not harm your unborn child or cause any pregnancy complications.

The vaccines are free of charge.

You do not have to be a legal resident to get vaccinated. You don’t have to show ID or any documentation.

Community Health Connection recently launched a text message outreach effort to let its existing patients know how important, and how easy, it is to get vaccinated, and the clinic plans other events to spread the word to the entire local Hispanic community.

McCarthy urges anyone who is hesitant to get vaccinated to consult with a medical professional, and to avoid getting information from sources such as TikTok or other social media, and he has these words of advice for those who are still undecided:

“If you love someone, or if you are loved by someone, then you should get vaccinated.”

To book your shot, call 918-622-0641 or visit the online vaccination portal in Spanish at https://vaccinate.oklahoma.gov/es-ES/covid-19%20vaccine/ (La Semana)