Francisco Anaya: Los expatriados y su visión de AMLO / AMLO’s administration through the eyes of an expat

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino | Tulsa, OK

Francisco Anaya es uno de los empresarios hispanos más conocidos en la ciudad de Tulsa, con sus panaderías Anaya conquistó el corazón de toda la comunidad, y hoy, como expatriado, nos ofrece un rico análisis político de la situación mexicana días después de las elecciones legislativas.

Lo que no muchos saben de Francisco Anaya es que alguna vez, en su Michoacán natal fue presidente municipal de su pueblo. Eran los años 90’ y México era un país bastante distinto al que conocemos. “Todavía era una época tranquila, no había la presión que hay hoy de los grupos del crimen organizado sobre los políticos”, recordó, remarcando que los representantes del estado tenían plena y absoluta libertad en el ejercicio de la soberanía. 

Tras dos años de carrera política Anaya decidió emigrar, porque no veía la manera de crecer económicamente en su país.

“Cuando llegué a ser presidente municipal estaba

recién egresado de la universidad y no tenía ningún patrimonio forjado, de inmediato ingresé en la política y cuando salí, salí exáctamente igual de pobre”, confesó.

Fue en aquél entonces cuando un amigo lo invitió a conocer Tulsa para abrir una panadería, y decidió seguir la oportunidad y hacer honor al oficio de su familia.

“Quise hacer lo que me gusta, pan, soy la cuarta generación de panaderos, y pensé que podía resultar”.

Ahora sus hijos están  a cargo del negocio familiar, que en breve verá crecer a la sexta generación de maestros de la masa.

En Tulsa Anaya construyó su emporio, con “Anaya Bakeries” pero nunca olvida sus orígenes, y ante todo se siente Mexicano, participando en cada uno de sus deberes cívicos y manteniendo una opinión informada sobre suceso político.

Recientemente, durante el proceso electoral legislativo mexicano, el crimen organizado asesinó a más de 30 candidatos electorales, dejando boquiabierto al resto del mundo. No obstante Anaya opina, que es algo que sucedió desde los comienzos de la historia, y sólo hoy es noticia por la plena libertad de prensa que el país goza desde la llegada de AMLO a la presidencia.

 “Antes, la prensa estaba coludida con los delincuentes de cuello blanco para ocultar todas esas cosas, el saqueo de recursos naturales, los asesinatos, los jugosos negocios a favor de unos cuantos. Hoy en cambio, ya no se oculta nada y se tiene la idea de que las cosas estan peor, pero no es cierto”, aseguró.

Si bien las elecciones no fueron completamente color de rosa para el populista  Andrés Manuel López Obrador, sí logró consolidarse en 10 de las 15 provincias que estaban en juego y sumar varios asientos nuevos en la legislatura, aún sin conseguir mayoría absoluta. Para Anaya las elecciones fueron un triunfo, “los mejicanos ratificaron la confianza en López Obrador, volvieron a decir sí a su propuesta”.

AMLO como una fuerza populista disruptiva en la región, no obstante, como indicó Anaya, se puede ser de izquierda y no ser comunista o seguir la tiranía Venezolana. “Ya nadie aquí se acuerda que de izquierda es casi toda Europa”, remarcó. “Andrés Maniel es un gran estadista, lo que muchos no saben de él es que habla el mismo lenguaje del pueblo y por eso a veces lo consideran ignorante, y es una gran virtud porque se hace entender muy fácil con las mayorías, en cambio el resto se aleja del pueblo”, dijo Anaya.

Es bien conocido el carisma del líder latinoamericano cuya máxima bandera fue el combate frontal a la corrupción, en un país, donde había mucho polvo por barrer. “Esa batalla puede darnos el desarrollo regional que necesitamos”, enfatizó Anaya, recordando que es un proceso que requiere tiempo y más que medio gobierno.

Muchos creen que el tema del narcotráfico continua igual, a pesar del giro gubernamental mejicano.  Anaya asegura que la contienda permanecerá incólumne si no hay un compromiso entre países consumidores y productores. AMLO ha intentado incorporar una estrategia a largo plazo para empoderar a los jóvenes de las regiones más afectadas por el crimen organizado y así evitar que estos se unan a las pandillas del narcotráfico. “Desarrollar el beneficio colectivo genera satisfacción social y logra un cambio de mentalidad que podría acabar con el narcotráfico por siempre”, reconoció Anaya.

“Luchemos y seamos honestos con nuestro desempeño, sean lo que sean empresarios, constructores o empleados, sólo con honestidad podremos cambiar la perspectiva y el imaginario que muchos aún tienen de nosotros”,  aconsejó Anaya. (La Semana)

Francisco Anaya

AMLO’s administration through the eyes of an expat

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino | Tulsa, OK

Francisco Anaya is one of the best known immigrant entrepreneurs in town, with Anaya Bakeries he conquered the hearts of generations of Tulsans and today he decided to share with La Semana his own views on the political situation of Mexico in the mist of the recent legislative elections.

We all know Anaya means bread business, but not many are aware of the political past of Francisco, who once used to be the mayor of his little town in Michoacan.

During the 90s Mexico was a completely different country, Anaya recalled.

“Those were still quiet times, there was no pressure of the organized crime groups over the politicians,”, said Anaya, highlighting the absolute freedom representatives of the state had to exercise their duties.

After two years in politics Anaya decided to emigrate to the US, because it seemed he could not find ways to grow in his homeland.

“When I became mayor, I had just finished college,” he said. “I entered the world of politics and ended just the same way — with empty pockets.”

A friend of his invited him to travel to Tulsa and open a bakery. It sounded promising and Anaya trusted his skills. All his relatives had been bakers, and it just made sense to continue the family business.

“I wanted to do what I like the most, bread,” Anaya said. “I am the fourth generation of bakers and thought it could work.”

In Tulsa Anaya built an empire, but he still considered himself a Mexican and found time to participate in each of his civic duties, always keeping an informed opinion on every new political event.

Recently, during the legislative electoral process, Mexico witnessed the killing of more than 30 candidates, a crime that left the world astonished. Nevertheless, Anaya believes that this is something that has been occurring forever, and that it’s only news today because of the true freedom of the press that has been achieved during AMLO’s administration.

“Before him the press colluded with the white-collar criminals to hide all the bad stuff, the plundering of natural resources, the murders and the corrupt businesses,” Anaya explained. “Today, everything is unveiled, which results in people believing the situation has gotten worse, but that’s not true.”

Even if the elections weren’t all roses for the Mexican populist Andrés Miguel Lopez Obrador, he did consolidate his power in 10 of the 15 provinces in the race and added valuable seats in congress, without gaining absolute majority.

Still, Anaya considers the elections as a triumph. “Mexicans ratified the trust they have in AMLO, they said yes once again to his political proposal.”

Some might see AMLO’s political style as another populist current that disrupts the typical good neighbor policy of Latin America, but Anaya believes Lopez Obrador is a leftist leader that has nothing to do with communism or the Venezuelan dictatorship. “Here nobody remembers that most European countries are ruled by the left,” he said. “Andrés Miguel is a great stateman, who speaks the language of his people. For that some judge him as ignorant, but that’s his greatest virtue because the majority understands him, while the rest of the politicians are completely detached from the Mexicans.”.

AMLO is very well known for his charisma, and his endless fight against corruption in a country that for decades had been hiding complicated issues under the carpet.

“His battle can finally give us the regional leadership we are seeking,” emphasized Anaya, reminding readers that this kind of battles require time, even more than one administration.

AMLO has developed a long-term strategy to put an end to cartels through the empowerment of the young and the investment in education and employment in affected regions. “Developing a collective benefit creates social satisfaction and fosters a change in mentality that could end organized crime once and for all,” said Anaya.

“Let’s all fight together by being honest and diligent in each of our roles,” Anaya suggested. “It does not matter whether you are a businessman or a construction worker. Only with honesty will we change the perspective some people have of us in this country.” (La Semana)