La muerte en México / The traditions of death in Mexico

Por Guillermo Rojas / Ciudad de Mexico

México es un país muy rico en tradiciones y ritos culturales que sorprende a quienes participan por primera vez en alguuno de esos rituales. La Semana tuvo el privilegio de presenciar la tradición de la muerte junto a los familiares del difunto y observar los ritos de todo un proceso funerario desde el inicio del sepelio y los 9 días posteriores del Rosario cuyos significados son realmente sorprendentes desde una perpectiva milenaria y filosófica.

Aunque algunas tradiciones ya se han perdido, hay otras costumbres del pasado que se siguen practicando en las grandes ciudades como México. Por ejemplo, la tradición de dibujar una cruz de cal viva en el sepulcro y en el lugar donde se reza el Rosario para proteger al difunto de los espíritus malos. Además, es obligatorio mantener cuatro velas enormes y otras cuatro pequeñas encendidas día y noche hasta que se cumplan los 9 días del Rosario, bajo al riesgo de provocar un incendio cuando todos se van a dormir. Otro detalle es que por nueve días no se puede dejar la casa del difunto sola para evitar que los espírtus malos se infiltren en la casa.

En el cementerio, la tradición es colocar una piedra sobre la tumba para que el alma del difunto no salga a vagar por la tierra. También se suele contratar a las lloronas, mujeres a las que se les paga por llorar durante el entierro. La música de mariachis en vivo, es otro toque festivo que invita a rociar con un chorro de tequila sobre la tumba del difunto para celebrar el ultimo brindis.

La Novena es muy común en los países de América Latina que engloba una serie de conceptos filosóficos en esta sociedad. Por ejemplo, en la cosmovisión de la cultura hispanoamericana, el número nueve es símbolo de  multiplicidad y es el número de la unidad que sugiere la perfección y la redención.

Cuando un ser querido fallece, se cree que el alma permanece nueve días alrededor del cadáver para iniciar su viaje definitivo. Por ello, los nueve días posteriores al fallecimiento se reza la Novena en casa del difunto, donde los participantes celebran, a su vez, un banquete. La Novena es una ritual religioso que se practica por nueve días con oraciones, lecturas, letanías y otros actos piadosos, dirigidos a Dios, a la Virgen y a los santos. Así pues, el rezo de la Novena responde a sentimientos de angustia y necesidad donde las personas tratan de superar la tragedia para convertirla en una recreación festiva.

La diversidad de creencias y ritos de un fallecimiento, corresponde a una forma coletiva de mirar el mundo donde predomina el bienestar del grupo sobre el individuo. Este concepto de cosmovisión colectiva es la mágia de juntar amigos y familiares brindando el ultimo adios al difunto

Ser observador de estas tradiciones enriquece a la persona  que presencia la ceremonia de la muerte porque el amor, el dolor y el deseo de encontrar un nivel universal,  nos hace pensar en el límite de nuestra grandeza y nuestras limitaciones (La Semana)

Familiares del difunto Ignacio Salgado

The traditions of death in Mexico

By Guillermo Rojas | Mexico City

Mexico is a country very rich in traditions and cultural rites that surprises those who participate for the first time in any of these rituals. La Semana had the privilege of witnessing the tradition of death with the relatives of the deceased and observing the rites of an entire funeral process from the beginning of the burial and the subsequent nine days of the Rosary whose meanings are truly surprising from a modern and philosophical perspective.

Although some traditions have already been lost, there are other customs from the past that are still practiced in large metropolitan areas like Mexico City. For example, the tradition of drawing a quicklime cross on the grave and in the place where the Rosary is prayed to protect the deceased from evil spirits. In addition, it is mandatory to keep four huge candles and another four small ones lit day and night until the 9th day of the Rosary is completed, despite the risk of causing a fire when everyone goes to sleep. Another detail is that for nine days the deceased’s house cannot be left alone, so as to prevent evil spirits from infiltrating the house.

In the cemetery, the tradition is to place a stone on the grave so that the soul of the deceased does not go out to wander the earth. Lloronas, women who are paid to cry during burial, are also often hired. Live mariachi music is another festive touch that invites you to spray a jet of tequila on the grave of the deceased to celebrate the last toast.

The Novena is very common in Latin American countries that encompasses a series of philosophical concepts in this society. For example, in the worldview of Hispanic American culture, the number nine is a symbol of multiplicity and is the number of unity that suggests perfection and redemption.

When a loved one passes away, it is believed that the soul spends nine days around the corpse to begin its definitive journey. For this reason, during the nine days after the death, the Novena is prayed at the deceased’s house, where the participants celebrate, often including a banquet. The Novena is a religious ritual that is practiced for nine days with prayers, readings, litanies and other pious acts, directed to God, the Virgin Mary and the saints. Thus, the prayer of the Novena responds to feelings of anguish and need where people try to overcome the tragedy to turn it into a festive recreation.

The diversity of beliefs and rites of a death correspond to a collective way of looking at the world where the well-being of the group predominates over the individual. This concept of collective worldview is the magic of bringing friends and family together, offering the last goodbye to the deceased

Being an observer of these traditions enriches the person who witnesses the death ceremony because love, pain and the desire to find a universal level, makes us think about the limit of our greatness and our limitations (La Semana)