Dos primos inseparables / Two inseparable cousins

Por Guillermo Rojas y Victoria Liz Marino | Tulsa, OK

La cuarta vez que Leo Cruz cruzó la frontera, supo que la suerte le había dado su bendición y, luego le siguió su incansable primo, dispuestos a darle batalla al gran sueño americano.

Años después de esa proeza, Leo llegó a Tulsa, donde cumplió su sueño, tener un negocio propio, trabajar más de 8 horas diarias y terminar la jornada con una fresca chela digna de satisfacción.

Leo es el dueño de Leo’s Motors & Transmissios, el taller mecánico emplazado en el número 5939 de la Admiral Pl que se ha convertido en el lugar de confianza para la comunidad hispana para arreglar todo tipo de vehículos. “Sobre todo me especializo en el cambio de transmisiones, algo que puede costar de $600 a $2000 dependiendo del modelo del vehículo”, aclaró Leo.

Su primo Antonio tuvo más suerte al perforar la frontera porque fue de un solo jalón y, como la sangre tira, Leo lo fue a buscar hasta Houston para traerlo a Tulsa y trabajar juntos. Ambos siguen uniendo fuerzas, pero Antonio, quiere hacer realidad su propio sueño americano: tener un taller de chapa y pintura y Leo optó por rentarle al primo un espacio de su taller para edificar sus sueños. “Yo soy un artista con los carros y cuando me traen vehículos destruidos, yo les doy una nueva imagen porque soy un artista”.

El lema de los primos es trabajar duro para que sus clientes tengan una buena asistencia profesional a los mejores precios. “Hay que ser justos y responsables. Tenemos  que ser honesto con la gente, así uno se gana a la gente, no se trata sólo de cobrar barato”, aseguró el primo menor Antonio.

Leo asegura que es un poco machista en su relación de paraje porque tiene cinco hijos y, “a veces hay que poner un poco de mano dura con los hijos, pero a la hora de la verdad, mi mujer es la que tiene la última palabra cuando hay que tomar decisiones serias”.

En el taller de Leo se respira esa ambición propia de quien quiere afianzar su destino. “Estamos aquí por necesidad, porque en el país de uno no se gana lo que se debe y por eso hay que echarle ganas todos los días”, reconoció Leo, asegurando que no hay nada mejor que entretenerse con la compostura de carros, para olvidar las penas de estar lejos de la familia”.

No dejes de darte una vuelta por Leo’s Motors & Transmissions , donde te recibirán con alfombra roja y nunca perderás tu billetera. (La Semana)

Leo and Antonio Cruz

Two inseparable cousins

By Guillermo Rojas and Victoria Liz Marino | Tulsa, OK

The fourth time Leo Cruz crossed the border, he knew that luck had given him his blessing, and then his tireless cousin followed him, ready to pursue the great American dream.

Years after that feat, Leo arrived in Tulsa, where he fulfilled his dream, having his own business, working more than 8 hours a day and ending the day with a fresh chela worthy of satisfaction.

Leo is the owner of Leo’s Motors & Transmissions, the auto repair shop located at 5939 East Admiral Pl that has become the trusted place for the Hispanic community to fix all types of vehicles.

“Above all I specialize in changing transmissions, something that can cost from $ 600 to $ 2000 depending on the vehicle model,” said Leo.

As blood draws, Leo contacted his cousin, Antonio, who was living in Houston to bring him to Tulsa so the two could work together. Both continue to join forces but, Antonio wants to make his own dream come true: to have a sheet metal and paint workshop and Leo opted to rent a space from his cousin to build his dreams.

“I am an artist with cars and when they bring me destroyed vehicles, I give them a new image because I am an artist,” he explained.

The motto of the cousins ​​is to work hard so that their clients have good professional assistance at the best prices.

“You have to be fair and responsible. We have to be honest with people, so you win over people, it’s not just about getting paid the cheapest price,” said the younger cousin, Antonio.

Leo assures that he is a bit macho in his relationship in the area because he has five children and, “sometimes you have to put a bit of a heavy hand on your children but, when it comes down to it, my wife is the one who has the last word when we have to make serious decisions.”

In Leo’s workshop you can breathe that ambition typical of someone who wants to control his destiny.

“We are here out of necessity, because in one’s country one does not earn what is owed and that is why you have to make yourself win every day,” acknowledged Leo, assuring that there is nothing better than being surrounded by cars to forget the penalties of being away from the family.

Be sure to visit Leo’s Motors & Transmissions, where you will be greeted with a red carpet and you will never lose your wallet. (Week)