Avanza identificación de cuerpos de reos asesinados en una cárcel de Ecuador / Identification of bodies of inmates murdered in a jail in Ecuador advances

Desde la madrugada, familiares de los presos asesinados en medio de enfrentamientos entre pabellones empezaron a llegar a los exteriores de la morgue en busca de información

Los trabajos para establecer las identidades de los 68 reos asesinados en la masacre de este sábado en la cárcel de Guayaquil, Ecuador, de los cuales han sido identificados 34, avanzan mientras las fuerzas del orden intentan mantener el control del centro de reclusión.

La ley de hierro de las oligarquías
Desde la madrugada, familiares de los presos asesinados en medio de enfrentamientos entre pabellones —al parecer por disputas entre bandas relacionadas con el narcotráfico que se disputan territorios— empezaron a llegar a los exteriores de la morgue en busca de información.

Hasta el medio día de este domingo, 34 cuerpos habían sido reconocidos y cuatro de ellos entregados. En tanto que el departamento forense de la Policía tenía previsto entregar los otros 30 hasta finalizar el día.

Hasta este centro, ubicado en el suburbio de Guayaquil, no habían llegado aún los 68 cadáveres. Pues, según el coronel Marco Ortiz, director nacional de investigación técnico científica de la Policía, de la cárcel solo se pudieron levantar 61 cuerpos.

«Se han realizado las autopsias respectivas y hasta el momento estamos comunicando a los familiares de estas personas para que realicen el tramite respectivo aquí en las instalaciones de Criminalística», informó el oficial.

Identificación de cuerpos de los reos asesinados en cárcel de Ecuador
El estado de los cuerpos es variado, aseguró, pues algunos fueron quemados y mutilados en medio de los enfrentamientos. Por lo que solo han podido tomar huellas dactilares de 45 de los 61 cuerpos.

Al resto de cadáveres se debe realizar «la identificación antropológica y de ser necesaria una identificación genética. Eso, obviamente, lleva más tiempo», agregó Ortiz.

En un comunicado, la Secretaría General de Comunicación dijo que «el proceso de entrega de los cuerpos consiste en realizar la autopsia. La cual deberá ser avalada por la Fiscalía. Solicitar al Registro Civil la autorización de los datos y verificar si están cedulados. Otorgar el acta de defunción y, finalmente, entregar el cuerpo en el féretro a los familiares».

La matanza del sábado ocurrió en la misma cárcel donde en septiembre hubo una masacre en la que murieron 118 presos en enfrentamientos, que las autoridades atribuyen a la disputa de territorios entre bandas presuntamente vinculadas al narcotráfico.

Tras esa masacre, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, declaró el estado de excepción en el sistema penitenciario.

En busca de sus familiares asesinados
Uno de los familiares que esperaba el proceso de identificación era Viviana Encalada. Su sobrino Édison estaba en uno de los pabellones donde ocurrió la masacre. Pero contó a Efe que, según la Policía, su nombre no consta en la lista de identificados.

«Ya hemos buscado en hospitales y no está. Tenemos la esperanza de que se haya salvado porque hubo reos que corrieron. Esperemos que sea uno de esos que haya escapado a otros pabellones», afirmó.

La última vez que se comunicaron con Édison fue la noche del viernes, horas antes del inicio de los enfrentamientos.

«Queremos que pongan orden en esa penitenciaria. No es justo la matanza que está habiendo (…) ¿Qué esta haciendo el presidente, la ministra? Todas esas personas se están lavando las manos con nuestros familiares, son humanos, no son perros», reclamó Escalada.

Eduardo González también llegó desde la provincia de Esmeraldas en busca de su hijo, quien enfrentaba una pena de tres años por intento de asesinato, tras «defenderse de un robo». Pero hasta la tarde del domingo no tenía información sobre su cuerpo.

El padre de familia dijo a Efe que habló con él la noche del viernes, que le contó que escuchaba disparos y le pidió que diera alerta a la Policía. «Me dijo mi hijo que parecía como en el oeste, que se escuchaban las balas. ¿Qué hacían los militares y policías afuera?».

Calma en las cárceles
Según el Gobierno, durante el domingo no se habían registrado «incidentes en los centros de privación de libertad del país». De acuerdo con reportes de los directores de cada uno de los centros penitenciarios, «en los recintos se mantiene el orden y control y las actividades se desarrollan con normalidad».

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, y la secretaria de Derechos Humanos, Bernarda Ordoñez, mantuvieron una reunión con un equipo asesor internacional para articular «la cooperación en el proceso de pacificación», indicó la Secretaría de Comunicación.

En la cita participaron delegados de la ONU y del Programa de Asistencia contra el Crimen Trasnacional Organizado (PACcTO).

Otros organismos como el Consejo de la Judicatura también han informado de medidas para enfrentar la crisis carcelaria.

La Judicatura dispuso que jueces penales, de tránsito y magistrados que resuelven casos de violencia contra la mujer y la familia tramiten temporalmente las causas de Garantías Penitenciarias de Guayaquil, Portoviejo, Cuenca y Latacunga.

Además, dispuso que las boletas de excarcelación de los reos sean «emitidas y despachadas de manera prioritaria, célere y oportuna» por los jueces, indicó en un comunicado. EFE

Identification of bodies of inmates murdered in a jail in Ecuador advances

Guayaquil (Ecuador) Nov 14 (EFE) .- The work to establish the identities of the 68 inmates killed in the massacre this Saturday in the Guayaquil penitentiary, of which 34 have been identified, are advancing while the forces of order try to maintain control of the detention center.

From the early hours of the morning, relatives of the prisoners killed in the midst of clashes between the pavilions – apparently due to disputes between gangs related to drug trafficking that dispute territories – began to arrive outside the morgue in search of information.

Until noon this Sunday, 34 bodies had been recognized and four of them had been delivered, while the forensic department of the Police had planned to deliver the other 30 until the end of the day.

The 68 bodies had not yet arrived at this center, located in the suburb of Guayaquil, because, according to Colonel Marco Ortiz, national director of technical-scientific investigation of the Police, only 61 bodies could be raised from the jail.

“The respective autopsies have been carried out and so far we are communicating to the families of these people so that they can carry out the respective procedures here at the Criminalistics facilities,” the officer reported.

The state of the bodies is varied, he said, as some were burned and mutilated in the middle of the clashes, which is why they have only been able to take fingerprints of 45 of the 61 bodies.

The rest of the corpses should be carried out “anthropological identification and if necessary a genetic identification. That, obviously, takes more time,” Ortiz added.

In a statement, the General Secretariat of Communication said that “the process of handing over the bodies consists of carrying out the autopsy, which must be endorsed by the Prosecutor’s Office; requesting the Civil Registry for authorization of the data and verifying if they are certified; granting the death certificate and, finally, deliver the body in the coffin to the next of kin. “

The massacre on Saturday occurred in the same jail where in September there was a massacre in which 118 prisoners died in clashes, which the authorities attribute to the dispute over territories between gangs allegedly linked to drug trafficking.
BY MRT ON NOVEMBER 15, 2021