“Los Tres Potrillos”, la última morada de Vicente Fernández

Después de años luchando contra crisis económicas, el cantante logró triunfar como uno de los representantes del regional mexicano y, con las ganancias, pudo construir su casa

Vicente Fernández perdió la vida durante la mañana de este domingo en un hospital de Guadalajara, Jalisco a los 81 años de edad. El cantante pasó poco más de cuatro meses internado con altas y bajas en su estado de salud hasta que, en las últimas horas, presentó inflamación en las vías respiratorias que terminaron por desatar más complicaciones.

Alrededor de las 9:40 de la mañana, el cuerpo del “Charro de Huentitán” fue trasladado en una carroza fúnebre a la funeraria Gayosso ubicada en la Av. México, Guadalajara. Hasta el momento se sabe que los restos del cantante serán llevados a la Arena Vicente Fernández Gómez (VFG), la cual está ubicada al interior del rancho Los Tres Potrillos y se espera que la familia permita el acceso al público.

La última morada de Vicente Fernández tiene un significado muy especial para toda la familia del cantante, pues fue el resultado de años de lucha y esfuerzo constante que el intérprete de Acá entre nos tuvo que atravesar hasta poder tener su propia casa en el lugar donde creció. Este fue uno de los sueños que cumplió el tapatío, ya que antes de llegar al estrellato pasó por fuertes crisis económicas.

Fue en 1980 cuando el “Charro de Huentitán” comenzó con la construcción del rancho con el que soñó desde que era un niño. Su casa está ubicada en Tlajomulco de Zúñiga, Guadalajara, Jalisco, un terreno muy cercano al lugar donde nació y vivió gran parte de su vida. A pesar de que también residió en Tijuana y en la Ciudad de México, siempre quiso volver a su tierra natal y así lo hizo.

La propiedad de Vicente Fernández consta de 500 hectáreas compuesta por una casa principal, caballerizas, criadero de caballos, una alberca, restaurante y la arena VFG. La puerta principal de la residencia Fernández se encuentra a alrededor de 30 minutos de distancia desde el centro de Guadalajara.

Vicente Fernández era un hombre de rancho, por esa razón, quiso vivir en la casa que soñó para sus padres y sus hermanos llena de caballos y con criaderos, gusto que terminó heredando a sus hijos y nietos. El nombre lo eligió en honor a sus tres descendientes: Vicente Jr., Alejandro y Gerardo, aunque el único que es conocido como “El Potrillo” es el intérprete de Me dediqué a perderte.

El “Charro de Huentitán” tenía una marcado gusto por los caballos y yeguas. Durante su vida crio a varios de ellos, incluso algunos están registrados en American Quarter Horse Association. Además de los animales de tamaño natural, también tenía un criadero especial de caballos miniatura que oscilan entre los 86 y 90 centímetros.

Dentro del lugar también llama la atención una alberca que Vicente Fernández mandó a construir con un diseño muy particular, tiene una forma de guitarra. En el centro tiene una base con una sombrilla que brinda de tejas rojas. Además, en el fondo tiene pintado unas líneas negras que asemejan a las cuerdas de dicho instrumento.

La propiedad cuenta con su logo propio y tiene un restaurante al cual pueden acceder los visitantes, donde se sirve comida típica mexicana y el ambiente es ambientado por música regional mexicana en vivo.

Vicente fue hijo de un ranchero y un ama de casa, quienes impulsaron su carrera desde que era niño. (Foto: @_vicentefdez/ Instagram)

Desde hace varios años, la casa de la dinastía Fernández ha estado abierta al público porque el propio Vicente Fenrández quería compartir la intimidad de su hogar con sus fans, con quienes siempre fue muy cercano. Si bien los visitantes solo tenían acceso a ciertas zonas del lugar, Vicente solía salir para convivir con ellos, externarles algunos comentarios y dejarse apapachar por las muestras de cariño.

“Los Tres Potrillos”, the last resting place of Vicente Fernández

Vicente Fernández lost his life during the morning of this Sunday in a hospital in Guadalajara, Jalisco at the age of 81.

The singer spent little more than four months hospitalized with ups and downs in his health until, in the last hours, he presented inflammation in the respiratory tract that ended up unleashing more complications.

Around 9:40 in the morning, the body of the “Charro de Huentitán” was transferred in a hearse to the Gayosso funeral home located on Av. México, Guadalajara. So far it is known that the remains of the singer will be taken to the Arena Vicente Fernández Gómez (VFG), which is located inside the ranch The Three Foals and the family is expected to allow access to the public.

The last abode of Vicente Fernández has a very special meaning for the entire family of the singer, as it was the result of years of struggle and constant effort that the interpreter of Here between us he had to go through to have his own home in the place where he grew up. This was one of the dreams that the man from Guadalajara fulfilled, since before reaching stardom he went through severe economic crises.

(Foto: Los 3 Potrillos / Facebook)

It was in 1980 when the “Charro de Huentitán” began with the construction of the ranch that he dreamed of since he was a child. Your home is located in Tlajomulco de Zúñiga, Guadalajara, Jalisco, a land very close to the place where he was born and lived most of his life. Although he also lived in Tijuana and Mexico City, he always wanted to return to his homeland and he did.

The property of Vicente Fernández consists of 500 hectares composed of a main house, stables, horse farm, a pool, restaurant and the VFG arena. The main door of the Fernández residence is located around 30 minutes away from the center of Guadalajara.

Vicente Fernández was a ranch man, for that reason, he wanted to live in the house that he dreamed of for his parents and his brothers, full of horses and with stud farms, a taste that he ended up inheriting to his children and grandchildren. The name was chosen in honor of his three descendants: Vicente Jr., Alejandro and Gerardo, although the only one who is known as “El Potrillo” is the interpreter of I set out to lose you.

The “Charro de Huentitán” had a marked taste for horses and mares. During his life he raised several of them, some are even registered in American Quarter Horse Association. In addition to life-size animals, he also had a special kennel for miniature horses that range between 86 and 90 centimeters.
by americanpost