Defensores piden a la EPA investigar centro de detención de Florida / Advocates Call on EPA to Investigate Florida Detention Facility

MIAMI, FL — Earthjustice junto con 13 grupos que forman parte de la Coalición Shut Down Glades (Cierren Glades) solicitaron a la Agencia de Protección Ambiental(EPA) una investigación en el Centro de Detención del Condado de Glades en Moore Haven, Florida, por reclamos de condiciones de vida precarias. 

En una carta enviada a la agencia federal, la coalición de grupos expresó su preocupación por el uso indebido de desinfectantes químicos de grado industrial altamente concentrados en espacios para vivir y comer pobremente ventilados, lo que deteriora la salud de las personas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), y violando la ley que rige el uso de tales productos. Los signatarios de la carta piden la liberación inmediata de aquellos que han sido perjudicados en el Centro de Detención del Condado de Glades y que la EPA investigue el uso ilegal de productos químicos en los centros de detención de migrantes en el Condado de Glades y en todo el país.

Diariamente, las personas detenidas en Glades son expuestas a desinfectantes químicos, llamados Mint y Maximum Neutral, en varias ocasiones –incluso hasta 50 veces la concentración permitida. Los ingredientes activos que se encuentran en estos desinfectantes pertenecen a una clase nociva de sustancias químicas llamadas compuestos de amonio cuaternario (QAC), vinculados a efectos adversos para la salud como asma, infertilidad, defectos de nacimiento e incluso daños en el ADN. Sin la capacidad de evitar la exposición a los productos químicos, que a menudo se esparcen en el aire, las personas detenidas han sufrido dificultad para respirar, además de experimentar tos, sangrado de la nariz, dolores de cabeza, náuseas intensas y corren un mayor riesgo de daño a la salud reproductiva, entre otras enfermedades crónicas. De acuerdo a la misiva, el uso de estos productos químicos en Glades se ajusta a un patrón de mala conducta en los centros de detención de inmigrantes alrededor del país, incluidos dos que las investigaciones previas de la agencia determinaron que violaban la ley federal.

En un día cualquiera, decenas de miles de personas bajo custodia de ICE se encuentran retenidas en más de 200 centros de detención a lo largo y ancho del país. Las personas en esos centros, que en realidad son prisiones, están sujetas a condiciones de vida insalubres y de hacinamiento, abuso racista y sexual, y otros comportamientos deshumanizantes. En los últimos dos años, la pandemia de COVID-19 solo ha empeorado las condiciones en esos lugares donde es imposible practicar el distanciamiento social. ICE no ha liberado a las personas para que cumplan con los consejos de salud pública recomendados, mientras que los operadores de esas instalaciones han aumentado drásticamente su dependencia de los desinfectantes químicos. Sin embargo, estas medidas no han impedido los brotes de COVID-19 en los centros de detención; por el contrario, han perjudicado a las personas rociadas o expuestas a esos productos.

“Glades es un lugar peligroso para los inmigrantes; es un lugar donde nadie debería estar. Nos tratan como si no fuéramos seres humanos, como si no fuéramos bienvenidos en este país”, dijo Rollin Manning, ahora detenido en el Centro de Procesamiento de ICE de Krome, Florida, quien sufrió intoxicación por monóxido de carbono mientras estaba detenido en Glades. Manning pasó a describir una serie de abusos ambientales y médicos allí. “Antes de sufrir exposición al monóxido de carbono, me daban alimentos que no eran comestibles. Los guardias rociaron a las personas con gas pimienta; otros fueron puestos en confinamiento solitario. La manera en cómo me trataron allí era insoportable. ICE necesita cerrar Glades, y todos los que todavía están allí deben ser liberados”.

Advocates Call on EPA to Investigate Florida Detention Facility

MIAMI, FL — Earthjustice along with 13 groups that are part of the Shut Down Glades Coalition are petitioning the Environmental Protection Agency (EPA) for an investigation at the Glades County Detention Center in Moore Haven, Florida, for claims of precarious living conditions.

In a letter sent to the federal agency, the coalition of groups expressed concern about the misuse of highly concentrated industrial-grade chemical disinfectants in poorly ventilated living and dining spaces, deteriorating the health of people in the custody of the Service. Immigration and Customs Enforcement (ICE), and violating the law that governs the use of such products. The signatories to the letter call for the immediate release of those who have been harmed at the Glades County Detention Center and for the EPA to investigate the illegal use of chemicals in immigration detention centers in Glades County and throughout the country.

On a daily basis, people detained at Glades are exposed to chemical disinfectants, called Mint and Maximum Neutral, at various times – even up to 50 times the allowable concentration. The ingredients found in these sanitizers belong to a harmful class of chemicals called quaternary ammonium compounds (QACs), linked to adverse health effects like asthma, infertility, birth defects, and even DNA damage. Without the ability to avoid exposure to chemicals, which are often airborne, detainees have suffered from shortness of breath, as well as experiencing coughs, nose bleeds, headaches, severe nausea, and running a greater risk of damage to reproductive health, among other chronic diseases. According to the letter, the use of these chemicals at Glades fits a pattern of misconduct at immigration detention centers around the country, including two that previous agency investigations found violated federal law.

On any given day, tens of thousands of people in ICE custody are held in more than 200 detention centers across the country. People in these centers, which are actually prisons, are subjected to overcrowded and unsanitary living conditions, racist and sexual abuse, and other dehumanizing behavior. In the last two years, the COVID-19 pandemic has only made conditions worse in those places where it is impossible to practice social distancing. ICE has not released people to comply with recommended public health advice, while the operators of those facilities have bragged about their reliance on chemical disinfectants. However, these measures have not prevented outbreaks of COVID-19 in detention centers; on the contrary, they have harmed people sprayed or exposed to those products.

“The Glades is a dangerous place for immigrants; It is a place where no one should be. They treat us like we’re not human beings, like we’re not welcome in this country,” said Rollin Manning, now detained at the Krome, Florida, ICE Processing Center, who suffered carbon monoxide poisoning while detained at Glades. Manning went on to describe a number of environmental and medical abuses there. “Before I was exposed to carbon monoxide, I was fed food that was not edible. The guards sprayed people with pepper spray; others were placed in solitary confinement. The way they treated me there was unbearable. ICE needs to close the Glades, and everyone still there needs to be released.”